Una de las preguntas más frecuentes que suelen hacerse los feligreses es si deben arrodillarse o hacer genuflexión cuando la misa ya ha comenzado. Por ello, el sacerdote del Colegio Fomento Sansueña, en España, Fernando López Rivera Muñoz, lo explicó en el pódcast ‘Faith Talks’.
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Es muy normal que los creyentes realicen este tipo de acciones, pero el sacerdote comentó que no es necesario hacerlo y que solo deben realizarlo cuando Dios está presente en el altar.
“Cuando ha comenzado la misa, no hay que hacer ni genuflexión ni ponerse de rodillas en ningún momento, excepto cuando Dios está en el altar, porque a veces hay gente que llega tarde a misa”, comentó.
De acuerdo con el sacerdote, cuando el feligrés entra con la misa ya iniciada, no está entrando a la iglesia, sino al calvario, por lo que arrodillarse no es necesario.
No es necesario ponerse de rodilla cuando la misa ya inició. Foto:iStock
“Hay personas que llegan tarde a la iglesia y hacen la genuflexión; no hay que hacerla, porque cuando entras a este lugar con la misa ya comenzada, no estás entrando a una iglesia, estás entrando al Calvario”, manifestó López.
El padre Fernando López afirmó que la misa es la renovación, sin derramamiento de sangre, del sacrificio que hizo Jesús en la cruz del Calvario, y que el momento ideal para ponerse de rodillas es durante la consagración.
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“La misa es la renovación sin derramamiento de sangre del sacrificio de Jesús en el Calvario; por eso, no hay que hacer la genuflexión, sobre todo porque Jesús aún no está en el altar. Por esta razón, hay que ponerse de rodillas, por ejemplo, en el momento de la consagración, si se puede, ya que hay personas que no pueden hacerlo. Sin embargo, lo propio es ponerse de rodillas, porque en ese momento Cristo va a bajar al altar”, dijo.
Continuó: “Por ejemplo, también hay gente que se pone de rodillas cuando el sacerdote toma el Cuerpo de Cristo antes de la comunión y dice: ‘Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo’. Se puede hacer”, argumentó.
Asimismo, comentó que, en algunas partes de Europa y hasta el Concilio Vaticano II, cuando las personas asistían a misa, permanecían de rodillas durante toda la plegaria eucarística.
Es importante hacer reverencia a la hora de la consagración. Foto:iStock
“De hecho, en Europa, concretamente en España, y hasta el Concilio Vaticano II, cuando se iba a misa, toda la parte de la plegaria eucarística, que comienza después del ‘Santo, santo, santo’ y llega hasta el Padre Nuestro, se hacía de rodillas. ¿Por qué? Porque era un tiempo de preparación a través de la adoración, ya que Cristo se iba a hacer presente en el altar”, afirmó.
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Por último, explicó que, después de la comunión, es normal estar de rodillas, ya que es el momento perfecto en el que los creyentes tienen a Dios en su corazón y merece una reverencia.
“Después de la comunión, también tiene toda su lógica estar de rodillas, porque en ese momento tienes a Dios dentro de ti. Es lógico estar de rodillas, ya que estás en actitud orante y adorante”.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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