En Isla Fuerte, un territorio insular del Caribe colombiano, las limitaciones en el acceso a los servicios de salud han puesto en evidencia profundas brechas que afectan de manera particular a niños y adultos mayores. La isla cuenta con un único puesto de salud, sin atención médica permanente las 24 horas ni disponibilidad de servicios especializados, una situación que obliga a remitir a los pacientes a tierra firme incluso para atender urgencias o dar continuidad a tratamientos de enfermedades crónicas.
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Las barreras propias de la condición insular se ven agravadas por factores administrativos. Aunque Isla Fuerte se encuentra geográficamente más cerca del departamento de Córdoba, depende administrativamente de Cartagena, lo que dificulta la continuidad, oportunidad y articulación de la atención en salud. Esta realidad ha generado un escenario complejo para la comunidad, que enfrenta dificultades constantes para acceder a consultas médicas, medicamentos e insumos básicos.
Brigada de salud en Isla Fuerte. Foto:Fundación Caballito de Mar
De acuerdo con reportes de la comunidad, cerca de 200 niños en Isla Fuerte presentan cuadros de desnutrición. Esta condición se asocia a problemas estructurales como las dificultades para acceder a alimentos, agua potable y controles médicos regulares, elementos clave para garantizar un desarrollo adecuado en la primera infancia. A esta situación se suma la preocupación por alrededor de 200 adultos mayores diagnosticados con hipertensión, quienes se encuentran en riesgo debido a la falta de entrega continua de medicamentos, lo que compromete el manejo adecuado de sus condiciones y aumenta la probabilidad de complicaciones.
El deterioro en el acceso a medicamentos no es un hecho aislado. A comienzos de 2025, la Personería Distrital de Cartagena registró más de 2.100 quejas formales relacionadas con la falta de medicamentos e insumos básicos en el sistema de salud. A su vez, el Invima ha reportado el desabastecimiento de medicamentos esenciales para el tratamiento de enfermedades crónicas, una situación que impacta de manera directa a comunidades como la de Isla Fuerte, donde las alternativas de atención son limitadas.
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“Para quienes viven en Isla Fuerte, acceder a un médico o a un medicamento no siempre es algo sencillo. Esa falta de continuidad en la atención termina afectando la salud y la tranquilidad de muchas familias, especialmente cuando se trata de niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas”, manifestó Edgar Echavarría Molina, presidente de la Fundación Caballito de Mar.
Brigada de salud en Isla Fuerte. Foto:Fundación Caballito de Mar
La preocupación por la situación sanitaria en la isla ha llevado a que organizaciones sociales mantengan presencia constante en el territorio. La Fundación Caballito de Mar, por ejemplo, trabaja desde el año 2000 en zonas insulares del Caribe colombiano, desarrollando brigadas de salud como respuesta a las brechas estructurales en el acceso a la atención médica. Estas jornadas se realizan de manera articulada con profesionales de la salud, universidades, voluntarios y aliados estratégicos.
En este contexto, del 26 al 29 de marzo se llevará a cabo una nueva brigada de salud en Isla Fuerte, con la participación de más de 30 profesionales de distintas especialidades. La jornada contará con atención en medicina interna, pediatría, dermatología, ginecología, odontología, oftalmología, psiquiatría, psicología y oncología, además del apoyo de aliados como Satena, la Universidad CES y un equipo de voluntarios que se suman para respaldar a la comunidad.
“Estas brigadas surgen de la necesidad de responder de manera concreta a realidades complejas en territorios insulares, donde garantizar la salud es una condición básica para que las comunidades puedan permanecer y sostener su vida en el territorio. Su alcance y continuidad dependen del trabajo conjunto y de que más personas, organizaciones y entidades se sumen a estas acciones”, señaló Echavarría.
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La realidad de Isla Fuerte pone de relieve que la atención en salud no puede depender únicamente de acciones aisladas o temporales. En un territorio con infraestructura limitada y barreras de acceso permanentes, la falta de seguimiento y de continuidad en la atención expone a la población a riesgos que podrían prevenirse con una presencia sostenida de servicios médicos, suministro oportuno de medicamentos y fortalecimiento de la atención primaria.
Brigada de salud en Isla Fuerte. Foto:Fundación Caballito de Mar
En este escenario, la brigada de salud programada para marzo se plantea como una respuesta inmediata para atender necesidades urgentes en el territorio. No obstante, su realización y alcance dependen de la suma de voluntades entre personas, empresas, organizaciones y entidades públicas que decidan respaldar la iniciativa. Los recursos económicos son necesarios para cubrir los costos de traslados, insumos, medicamentos, logística y operación en territorio, elementos indispensables para que la atención médica llegue de manera oportuna a la comunidad de Isla Fuerte.
Mientras tanto, la situación de los niños con desnutrición y de los adultos mayores con enfermedades crónicas sigue evidenciando las brechas de acceso a la salud en este territorio insular. Una realidad que, según advierten las organizaciones presentes en la zona, requiere no solo de respuestas inmediatas, sino de soluciones estructurales que garanticen el derecho a la salud de manera continua y equitativa.
Para más información sobre la brigada de salud y las acciones que se adelantan en Isla Fuerte, los interesados pueden consultar la información disponible a través de la página web de la Fundación Caballito de Mar.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















