El dolor de espalda no solo incomoda el presente: puede anticipar noches peores en el futuro. Así lo sugiere un estudio que siguió durante años a hombres mayores de 65 años y encontró que los problemas de espalda predicen dificultades de sueño tiempo después, mientras que la relación inversa no se cumple.
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Según Soomi Lee, profesora asociada de desarrollo humano y estudios de la familia en Penn State, cerca de la mitad de los hombres mayores padece problemas de sueño, dolor de espalda o ambos. A partir de esa realidad, la investigadora lideró un análisis para determinar si una condición antecede a la otra. “Sabemos que el dolor de espalda y el sueño son problemas serios para los adultos mayores”, señaló Lee. “Estudiamos datos recopilados durante varios años para entender si el mal dormir podía predecir dolor de espalda o si el dolor de espalda podía predecir un mal dormir, y encontramos que era esto último”.
El trabajo, publicado en Innovation and Aging, analizó datos del Osteoporotic Fractures in Men Study. La muestra incluyó a 1.055 hombres mayores que realizaron dos evaluaciones clínicas de sueño separadas por seis o más años. Entre ambas visitas, los participantes respondieron por correo cuestionarios sobre dolor de espalda cada cuatro meses, en los que se midieron la severidad y la frecuencia del dolor.
Seguimiento prolongado y mediciones comparables
Los problemas de sueño se definieron a partir de patrones irregulares, cantidades limitadas de descanso y autoinformes sobre somnolencia diurna y satisfacción con el sueño. Para cada participante, los investigadores recopilaron los reportes de dolor de espalda a lo largo de un año y, con ellos, construyeron puntuaciones de frecuencia y severidad. Luego compararon el puntaje de problemas de sueño de la primera visita con el puntaje de dolor de espalda seis años después.
También invirtieron el enfoque: contrastaron los puntajes tempranos de dolor de espalda con los problemas de sueño medidos en la segunda visita, seis años más tarde, con el fin de evaluar si el dolor podía anticipar dificultades para dormir.
El dolor de espalda predijo un aumento de entre 12 % y 25 % en los problemas de sueño. Foto:iStock
Los resultados fueron consistentes. El dolor de espalda predijo un aumento de entre 12 % y 25 % en los problemas de sueño seis años después, indicaron los investigadores. En cambio, los problemas de sueño no predijeron dolor de espalda futuro. De manera específica, los hombres con dolor de espalda tendieron a quedarse dormidos demasiado temprano o demasiado tarde y se mostraron insatisfechos con la calidad de su descanso.
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Una señal de alerta para cuidadores y pacientes
Para Lee, estos hallazgos ofrecen una advertencia práctica. “Si los cuidadores o seres queridos observan problemas de dolor de espalda, esto puede ser una señal de alerta”, afirmó. “Las personas mayores deberían reconocer sus problemas de dolor de espalda para poder prevenir problemas de sueño posteriores y otros problemas de salud que acompañan al sueño inadecuado, incluidos problemas de memoria, depresión, ansiedad y caídas”.
La investigadora subrayó, no obstante, las limitaciones del estudio. La muestra estuvo compuesta solo por hombres, y se requiere más investigación para saber si los mismos resultados se mantienen en mujeres o en personas de color, que estuvieron subrepresentadas. Aun así, señaló que, independientemente de la raza o el sexo, quienes experimenten dolor de espalda deberían hablar con su clínico sobre el manejo adecuado, que podría incluir fisioterapia o ejercicio, entre otras opciones.
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“Ahora que sabemos que el dolor de espalda precede a los problemas de sueño, queda más claro que el manejo del dolor puede ser necesario para mantener un sueño de calidad y prevenir problemas de salud más amplios en los adultos mayores a lo largo del tiempo”, concluyó Lee.
El estudio contó con la participación de investigadores de varias universidades de Estados Unidos, Europa y Australia, y fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los Institutos Nacionales de Salud.
REDACCIÓN CIENCIA
















