El osario de Jacobo es un objeto arqueológico de más de 2.000 años de antigüedad que fue exhibido en 2002 en Washington, Estados Unidos, y generó gran revuelo entre la comunidad católica.
Sin embargo, hasta el momento, se desconoce el lugar exacto de su hallazgo original, ya que este cofre no fue encontrado durante una excavación arqueológica formal, sino en un mercado de reliquias en la década de 1970.
El osario fue encontrado en un mercado de reliquias. Foto:Redes sociales
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De acuerdo con lo revelado por el arqueólogo Bryan Windie al diario Daily Mail, este artefacto está construido en piedra caliza tallada del siglo I y cuenta con una inscripción aramea: “Ya’akov bar Yosef achui de Yeshua”.
Según el experto, este mensaje fue proclamado como la primera evidencia física de la existencia de Jesucristo, ya que su traducción al español dice: “Jacob, hijo de José, hermano de Jesús.
Windie señaló en una entrevista con el medio que, tras conocer el significado de las palabras, las investigaciones apuntan a que el objeto probablemente fue destinado para contener los restos del hombre.
“En mi opinión, la evidencia sugiere que el osario de Jacobo es una caja de huesos legítima del siglo I d.C. y que toda la inscripción es auténtica”, expresó el arqueólogo.
Algunos expertos sugieren que el mensaje fue modificado. Foto:Redes sociales
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La inscripción de la caja sigue despertando sospechas
Aunque los expertos que han analizado el osario de Jacobo aseguran que este es completamente real porque sus características estructurales coinciden con los datos recolectados sobre Jesús, algunas letras del mensaje han dado paso a diferentes cuestionamientos.
Windie destacó que algunos arqueólogos han considerado que la parte “hermano de Jesús” se agregó en una fecha posterior a la inscripción original, debido a que el envejecimiento de los signos gráficos no es igual.
Por su parte, la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) declaró que el cofre era una falsificación, luego de que su propietario, Oded Golan, fuera acusado de incluir más letras al mensaje.
Museo Real de Ontario. Foto:Google Maps
No obstante, un análisis posterior respaldó la autenticidad del objeto y este fue enviado al Museo Real de Ontario en 2003. Aunque la piedra se rompió durante el viaje, el personal del lugar pudo realizar un nuevo examen que reveló que la parte inicial del mensaje fue limpiada con una herramienta afilada.
Pese a los hallazgos, la controversia sobre el osario de Jacobo sigue alimentando el debate entre investigadores, arqueólogos y coleccionistas que consideran que este artefacto está relacionado con la familia de Jesús.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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