San Valentín impulsa cada año un aumento en los viajes en pareja, pero también expone tensiones que van más allá del romanticismo. Separaciones de última hora, reservas no reembolsables y decisiones difíciles forman parte de un escenario en el que viajar con una expareja deja de ser una excepción.
Un estudio reciente realizado por Appinio para TUI Musement —compañía especializada en tours y actividades— en diciembre de 2025 en España, Italia y Reino Unido, revela que cancelar no siempre es la primera opción. El 51 por ciento de los encuestados afirma que consideraría viajar con su expareja, aunque el 26 por ciento solo lo haría si la ruptura se dio en términos amistosos.
Las diferencias de género son claras. El 57 por ciento de los hombres está dispuesto a mantener el plan de viaje tras una separación, frente al 44 por ciento de las mujeres. La edad también marca contrastes. Mientras el 62 por ciento de la generación Z no renunciaría a unas vacaciones conjuntas, entre los mayores de 45 años la cifra desciende hasta el 45 por ciento.
Viajar suele convertirse en una de las primeras pruebas de compatibilidad. Foto:iStock
Más allá de este escenario, la encuesta aborda otros aspectos clave de los viajes en pareja: cuándo se decide viajar juntos por primera vez, cómo se toman las decisiones durante el recorrido, cómo se reparten los gastos y qué comportamientos pueden convertirse en señales de alerta durante una escapada.
Viajar suele convertirse en una de las primeras pruebas de compatibilidad. Según los resultados del estudio, más del 35 por ciento de los participantes se siente cómodo viajando con su pareja después de un mes de relación y un 10 por ciento lo haría incluso tras apenas una semana.
Este último porcentaje es mayor entre hombres italianos y españoles, con 16,5 por ciento y 17 por ciento, respectivamente. En general, los hombres se muestran más dispuestos a viajar durante los primeros tres meses de noviazgo, mientras que un 16 por ciento de las mujeres prefiere esperar al menos un año.
Por generaciones, la generación X (13 por ciento) y los baby boomers (14 por ciento) destacan como los grupos más abiertos a viajar tras solo una semana de relación, lo que sugiere que la experiencia reduce el tiempo necesario para tomar este tipo de decisiones.
Decisiones, dinero y discusiones
La planificación del viaje es uno de los puntos clave en el segmento de pareja. A nivel general, el 66 por ciento de los encuestados asegura que las decisiones sobre qué hacer y qué visitar se toman de forma conjunta. En España, esta tendencia es aún más marcada, con un 75 por ciento.
En Reino Unido, en cambio, esto es distinto. En el 45,5 por ciento de los casos es uno de los miembros de la pareja quien asume la iniciativa de manera individual.
La edad también influye. Más del 70 por ciento de las personas pertenecientes a la generación X y a los baby boomers afirma decidir los planes de manera consensuada, frente al 51 por ciento de la generación Z.
El manejo del presupuesto aparece como otro de los grandes focos de tensión. El 69 por ciento de los encuestados señala que los gastos se dividen a partes iguales o se gestionan mediante un fondo común. España se destaca como el país con un reparto más equitativo, con un 80 por ciento, mientras que en Reino Unido, en el 45 por ciento de los casos, uno de los miembros de la pareja asume una mayor carga económica.
Pese a la expectativa de pasarla bien y desconectarse de la cotidianidad, más del 42 por ciento de los participantes reconoce haber discutido más de lo esperado durante unas vacaciones. Entre los comportamientos que generan mayores problemas se encuentran una actitud negativa o excesivamente quejumbrosa, el control de las decisiones sin tener en cuenta al otro, la impuntualidad, la desorganización y una mala gestión del dinero.
Más del 42 % de los participantes reconoce haber discutido más de lo esperado en vacaciones. Foto:Shutterstock
También se evidencian diferencias de percepción entre hombres y mujeres. Para ellos, resultan especialmente molestos comportamientos como la obsesión por las fotos o las redes sociales y viajar con demasiado equipaje. Para ellas, en cambio, priorizar la fiesta sobre actividades o experiencias compartidas aparece con mayor frecuencia como una señal de alarma. Esta preocupación por las redes sociales solo afecta al 13 por ciento de la generación Z, frente al 24 por ciento de la generación X.
ANGIE RODRÍGUEZ – PERIODISTA DE VIAJAR – @ANGS0614
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