El Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad de Antioquia decidió no aceptar la renuncia presentada por el rector John Jairo Arboleda, en medio de una de las coyunturas más tensas que ha vivido recientemente la institución. La determinación se tomó luego de que el directivo anunciara su dimisión tras las acciones tomadas por el Ministerio de Educación, que incluyó la designación de Héctor Iván García como rector encargado.
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Arboleda había presentado su renuncia días después de que la cartera adoptara medidas de inspección y vigilancia sobre la universidad, una decisión que incluyó la designación de un rector encargado. En su carta, el directivo cuestionó de manera directa la actuación del Ministerio y aseguró que se trataba de una «intervención» que desconocía la autonomía universitaria. Sus señalamientos se convirtieron en uno de los puntos centrales del debate dentro del máximo órgano de dirección de la institución.
Durante la sesión en la que se analizó la renuncia, la mayoría de los integrantes del Consejo Superior optó por no aceptarla. Entre los argumentos expuestos estuvo que recibir la dimisión en los términos planteados implicaría avalar las críticas de Arboleda frente a las decisiones del Gobierno. Algunos consejeros también plantearon que el rector debía mantenerse vinculado para responder por la situación administrativa que atraviesa la universidad.
Sin embargo, no deja de llamar la atención que se niege la renuncia a pesar de que el Ministerio de Educación ya nombró a una persona en la rectoría de manera provicional.
Ante ello, respecto de los posibles efectos de esta decisión del Consejo Superior sobre las medidas del MEN de reemplazar al profesor Arboleda Céspedes, la abogada Diana María Granada Contreras, directora Jurídica (e) de la Universidad explicó que «la decisión tomada por el CSU frente a la renuncia presentada por el profesor John Jairo Arboleda Céspedes, no afecta las medidas que ha tomado el Ministerio de Educación Nacional, dado que la Ley 1740 de 2014 faculta a esa cartera para adelantar procesos de inspección y vigilancia. En el marco de esa ley, el Ministerio tiene la potestad de reemplazar no solo al representante legal de una institución, sino también a otros directivos e incluso a miembros de los órganos de gobierno».
En ese contexto, la Universidad continua en el proceso de inspección y vigilancia con apego a la normativa vigente.
La discusión evidenció las divisiones internas alrededor del momento que vive la institución. La Universidad de Antioquia enfrenta una crisis marcada por dificultades financieras y por cuestionamientos a su gobernanza, un escenario que se agravó tras las medidas adoptadas por el Ministerio de Educación.
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Con la decisión del Consejo Superior, la situación de la rectoría queda en un terreno complejo. Mientras el órgano de gobierno universitario no aceptó la renuncia, siguen vigentes las medidas de inspección y vigilancia que motivaron la salida de Arboleda y el nombramiento de un rector encargado. Este cruce de decisiones mantiene la incertidumbre sobre el rumbo inmediato de la principal universidad pública del departamento y sobre la manera en que se resolverá la tensión entre autonomía universitaria y control estatal.
REDACCIÓN EDUCACIÓN

















