Crecen las dudas con respecto al nuevo programa de becas de formación de alto nivel (maestrías y doctorados) con el cual el Gobierno busca reemplazar el anterior convenio con Colfuturo. Esto a pesar de que, según reveló esta semana la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya, será completamente gratuito (y no un crédito condonable) y contará con una inversión cercana a los 370.000 millones.
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El primer reparo en contra del programa se refiere a que el foco de la iniciativa será financiar este tipo de formación en instituciones nacionales. Según el Ministerio, cerca del 50 por ciento de los cupos corresponderá a doctorados nacionales, alrededor del 30 por ciento a doctorados en el exterior y el 20 por ciento restante a maestrías en Colombia.
Por el contrario, los créditos becas de Colfuturo buscaban financiar exclusivamente estudios en el exterior. Al respecto, Juan Esteban Grisales, PhD en bioquímica y exbeneficiario de Colfuturo, este cambio de política restringe a los becarios la posibilidad de acceder a las mejores universidades del mundo, como ocurría en el pasado.
“Se entiende que el propósito puede ser disminuir el porcentaje de los llamados ‘cerebros fugados’. Sin embargo, la experiencia en el exterior permite a los investigadores una conexión cultural y un acceso a los mejores sistemas de investigación del mundo. Ese roce internacional es muy importante para el ecosistema de investigación del país”, explica Grisales.
A esto se suma otro reparo, el cual responde a la cantidad total de personas que serían beneficiadas del programa, que de acuerdo con la Minciencias será un total de 900 personas divididas en dos cohortes. Esto es, un aproximado de 450 personas por cohorte.
No obstante, el programa de crédito beca de Colfuturo beneficiaba alrededor de 1.200 personas por cohorte, es decir, 2.400 en el mismo periodo que establece la nueva política del Ministerio de Ciencias, por lo que la verdadera cantidad de personas que podrán acceder a becas de formación de alto nivel financiadas por el Estado se vería drásticamente reducida.
Finalmente, uno de los puntos que algunos académicos y expertos en políticas de acceso educativo tienen que ver con la priorización que el programa del Gobierno tendrá hacia personas de población 1, 2 y 3.
“Aunque la iniciativa pueda parecer muy noble, es importante mencionar que el 80 por ciento de las becas son para doctorado. Una persona que quiera doctorarse antes debe haberse graduado de maestría. Así que uno debe preguntarse: ¿Una persona que terminó el colegio, se graduó de la universidad y obtuvo una maestría, así sea de origen humilde, no habrá salido ya de los estratos más bajos? Y si no es así, ¿qué está pasando para que la educación no cumpla con su propósito de garantizar una movilidad social?”, explicó el analista educativo Ricardo Rodríguez.
¿De dónde saldrá la plata?
“La formación de alto nivel ya no será un privilegio de las élites en Colombia, es un derecho”, subrayó la ministra Yesenia Olaya. En ese sentido, el nuevo esquema propuesto por Minciencias priorizará de forma explícita a profesionales de los estratos 1, 2 y 3, sin excluir a los estratos 4, 5 y 6, que también podrán postularse. La priorización se hará mediante puntajes diferenciados.
El enfoque de equidad también se refleja en metas vinculantes: el 60 % de los cupos se proyecta para mujeres y se promueve la participación de comunidades indígenas, campesinas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, así como de víctimas del conflicto armado.
Además, el 72 % de los cupos se desarrollará en instituciones colombianas y el 60 % de los recursos se destinará exclusivamente a universidades públicas. Al menos el 30 % de la inversión —más de 110.000 millones de pesos— deberá llegar obligatoriamente a regiones con rezagos históricos como el Pacífico, la Amazonía y los Llanos.
Pero, ¿de dónde saldrá el dinero para conseguirlo? De acuerdo con el documento del Conpes, «el financiamiento se encuentra condicionado al cupo asignado al sector de CTeI en el Marco de Gasto de Mediano Plazo (MGMP) vigente al momento del trámite de las vigencias futuras relacionadas».
De momento, de acuerdo con Minciencias, los primeros 368.017 millones de pesos corrientes fueron viabilizados en el Conpes mediante la figura de vigencias futuras ordinarias del presupuesto de la cartera para el periodo 2026-2030. Esto se destinará para financiar las dos cohortes del programa, a saber: 2026 y 2027.
Es decir que con este programa se dejarán amarrados buena parte de los reducidos recursos de Minciencias los próximos cuatro años.
«Los 368.000 millones aprobados cubren exclusivamente la Fase 1 (Cohortes 1 y 2) para beneficiar a cerca de 900 profesionales. El documento CONPES deja explícito que hacia mediados de 2026 se activará una segunda etapa para financiar una tercera cohorte y ampliar el alcance», señaló la ministra en la rueda de prensa.
Las áreas priorizadas
Las áreas de formación estarán alineadas con las llamadas Misiones de País: inteligencia artificial, transición energética, bioeconomía, ciencias y tecnologías cuánticas, además de ciencias sociales, humanidades y soberanía sanitaria. “Se financian soluciones, no solo títulos”, enfatizó la ministra Olaya.
Sobre la comparación con Colfuturo, la ministra indicó que se trata de modelos no equiparables. Mientras el esquema anterior operó durante nueve años con más de 600.000 millones de pesos en créditos, el nuevo programa garantiza en su primera fase 370.000 millones para cuatro años, con una segunda fase que se incorporará en junio para extender la formación doctoral por cuatro años más.
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También señaló que el país necesita más doctores para cerrar brechas frente a los estándares de la OCDE. «En Colombia tenemos una tasa de matrícula doctoral del 0,34% que es considerablemente inferior al promedio de la OCDE, que es del 2 %. También estamos muy por debajo de referentes regionales como México y Brasil. En maestrías nos pasa lo contrario, estamos por encima de la región. Esto tiene una explicación y es que históricamente en Colombia no hemos contado con una política clara que le apueste a formar doctores».
Finalmente, el Ministerio aceptó que la inserción laboral sigue siendo un reto, para el que desde la entidad ha optado por impulsar programas de apoyo a estancias postdoctorales, que ya han permitido vincular a más de 700 doctores y 400 jóvenes investigadores.
REDACCIÓN EDUCACIÓN















