Es común escuchar historias navideñas que mencionan a los tres magos que llegan a adorar al niño Jesús después de su nacimiento. En las novenas, también son nombrados en repetidas ocasiones.
La Biblia se refiere a ellos como los ‘sabios de oriente’, que serían sacerdotes eruditos que provenían de otras tierras. En algunas cortes de la antigua Persia y Babilonia, muchos astrólogos se desempeñaban como asesores de los sacerdotes en arte y magia. Por esta razón, es posible que hoy en día se conozcan como Reyes Magos.
LEA TAMBIÉN
En el Evangelio según San Mateo (1:24), una estrella que brillaba en el cielo fue la encargada de guiar a los magos hasta “el lugar donde se encontraba el niño», en referencia a Jesús, que acababa de nacer.
Los magos, que se quedaron maravillados, le ofrecieron regalos de grandeza simbólica como son el oro, incienso y mirra. En la Biblia, se dice también que el rey Herodes habló con los magos cuando iban camino a Belén.
El rey estaba “celoso” del nacimiento de Jesús y, luego de haber escuchado rumores sobre este, le preguntó a los Reyes Magos dónde había nacido el niño para “poder ir a adorarlo”.
Los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Foto:iStock
Un sueño le advirtió a los Reyes Magos que no debían volver a hablar con Herodes. Por esa razón, habrían regresado a su tierra por un camino diferente.
¿Quiénes eran?
A pesar de que en la Biblia no son identificados con nombre propio, narraciones religiosas de años después hablaron más sobre la historia de los Reyes Magos.
LEA TAMBIÉN

Se ha conocido que el primero, Melchor, venía desde Persia; Gaspar era oriundo de la India y Baltasar, de Arabia. Los regalos que cada uno llevó al niño Jesús tenían un significado importante.
El oro simbolizaba a Jesús como el rey de los judíos. La mirra sería una representación de su mortalidad y el incienso se refería a la divinidad del hijo de Dios.
Con el tiempo, la historia de los Reyes Magos se hizo popular entre los cristianos y pasó a ser una de las narraciones religiosas más repetidas. La tradición dice que llegaron a Belén 12 días después del nacimiento de Jesús. Oficialmente, se conmemora su aparición el 6 de enero. Las fiestas cristianas ortodoxas los celebran el 19 de ese mismo mes.
Más noticias

















