Es jueves, pasado el mediodía, y los termómetros muestran 30 grados centígrados. El cielo está azul, hay pocas nubes pero el viento sopla fuerte brindando frescura. Personas de diferentes nacionalidades se dan cita en piscinas y kioscos, algunas bailan al son de la salsa, mientras que otras disfrutan de las aguas cálidas del mar.
Grand Decameron Panamá. Foto:Sergio Olaya
¡Claro!, también es hora de almuerzo y los restaurantes empiezan a recibir comensales dispuestos a probar un sancocho, un guacho, un encocado con mariscos o un pescado frito, platos típicos de la gastronomía local.
Y es que en la playa Farallón, ubicada en la provincia de Coclé, en Panamá, todo invita a relajarse, a divertirse, dejando atrás los problemas y el afán diario. Este paraíso parece haber sido diseñado para disfrutar, no en vano está en el ‘Arco Seco’ del país, donde hay menos precipitaciones.
Panorámica de Panamá. Foto:Sergio Olaya
Hay de todo
Allí, a 1 hora 30 minutos de Ciudad de Panamá y 1 hora 50 minutos del aeropuerto Tocumen, está el Grand Decameron Panamá, un resort con 852 habitaciones y capacidad para recibir cerca de 2.000 huéspedes.
Este lugar es el punto donde convergen múltiples nacionalidades y culturas, donde grandes y pequeños, familias o parejas, tienen siempre algo especial para hacer.
Desde antes del amanecer ya hay actividad, pues son varias las personas que salen a caminar o trotar por la playa. Además, hay otras que dedican el comienzo del día para meditar o, simplemente, tener un contacto con la naturaleza abrazando un árbol enorme que siempre atrae las miradas.
A medida que avanza el día, las seis piscinas disponibles, las diferentes zonas de descanso y la arena tienen mayor afluencia. Mientras algunos solo aprovechan el sol para broncearse, juegan con una pelota o escuchan música, otros muestran sus mejores pasos guiados por animadores del hotel. Además, los más pequeños tienen su espacio pues se encuentran en una pequeña cabaña para pintar, contar historias y repartir múltiples sonrisas.
A mediodía, cuando la temperatura es más alta, varios aprovechan para almorzar, dormir o recibir un masaje, para recargar energías pues queda toda una tarde para disfrutar. Son siete los restaurantes a la carta (algunos requieren reservación) y 2 buffets los que el turista tiene a su disposición.
El hotel cuenta con seis piscinas. Foto:Sergio Olaya
No hay pausa
Nada mejor que un buen café y una caminata para seguir con la agenda. En este momento del día no solamente la playa es el punto de reunión, también lo son los jardines y los diferentes corredores, donde usted puede encontrarse con iguanas y otros animales propios de la región.
De igual manera, hay personas que deciden dar una vuelta a caballo por la orilla del mar, algo que hace más que especial la jornada.
Pasadas las 2:00 p.m., a la espera de que el calor ceda un poco, muchos deciden ingresar de nuevo a las piscinas o disfrutar de deportes náuticos no motorizados, como dar un paseo en kayak. Infaltable, eso sí, el partido de fútbol en la arena, así como la práctica del voleibol y el disco volador. También hay clases de yoga, de danza y de artes manuales.
Una de las constantes del resort es que la salsa suena en los parlantes, lo que permite que de un momento a otro se prenda la fiesta. Bien sea sobre la arena o en las zonas comunes, en cada minuto hay alguien moviendo la cadera, dando rienda suelta a sus mejores pasos.
Al tener el factor de ‘Todo Incluido’ las bebidas están a la orden del día. En los diversos bares y puntos de hidratación usted puede solicitar lo que desee, eso sí, teniendo en cuenta que hay horarios establecidos para el consumo de alcohol.
Una noche especial
Cuando se acerca la puesta del sol un tono naranja fuerte se apodera del cielo y el ritmo de las persona baja ostensiblemente. La mayoría de los visitantes se dirigen a sus habitaciones a descansar y mudarse de ropa, para luego cenar en el restaurante de su preferencia. Así como hay comida típica panameña, también hay opciones para aquellos que les gusta la mediterránea, italiana, asiática y mexicana, eso sí, sin dejar atrás la parrilla con los mejores cortes.
Desde las 8:00 p.m., en el centro cultural, hay actividades diseñadas exclusivamente para los niños, mientras que a las 9:30 p.m. empiezan shows para toda la familia, espectáculos de baile y humor, entre otros. Cada día hay uno diferente,
En Panamá siempre hay energía para hacer más cosas, por ello para los amantes de la música está la discoteca, que está abierta hasta las 2:00 a.m.
A esa altura de la noche todo está tranquilo, una que otra sonrisa se escucha, pues la mayoría de huéspedes descansan a la espera de un nuevo día, uno lleno de toda la buena vibra del pacífico panameño.
El Grand Decameron Panamá ofrece diversas experiencias a los visitantes. Foto:Sergio Olaya
Puede ir a la capital
El Grand Decameron Panamá no solamente tiene a su disposición planes de playa, sino también otros para realizar en pueblos aledaños o en la misma Ciudad de Panamá.
Hay que recordar que la capital goza de una amplia oferta en cuanto a centros comerciales, al igual que tiene un centro histórico lleno de tradición y belleza.
Claro está, uno de los sitios imperdibles es el Canal de Panamá.
Para que usted pueda disfrutar de estos y otros planes, el resort tiene alianza con el Hotel Golden Tower, ubicado en un punto estratégico de la ciudad.
Tenga en cuenta que a través de Decameron Explorer puede reservar estos y más programas diseñados para toda la familia.
Datos clave
- El resort ofrece dos modalidades de estadía: All Inclusive Estándar y All Inclusive Plus, algo más exclusivo.
- Este lugar brinda el servicio de transporte desde y hacia el aeropuerto Tocumen, cerca de Ciudad de Panamá.
- Las reservaciones las puede hacer en las oficinas de Decameron o en las agencias de turismo de todo el país.
Sergio Alexander Olaya Póveda – Enviado de Viajar
*Con invitación de Decameron

















