En el contexto de la Novena de Aguinaldos 2025, los creyentes retoman una de las oraciones más representativas dirigidas al Niño Jesús, una plegaria que se ha transmitido por generaciones y que resume el sentido espiritual de esta celebración navideña.
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Oración al Niño Jesús
Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.
Aspiraciones para la venida del Niño Dios. Foto:GPT El Tiempo Visual, 2025. / EL TIEMPO
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La devoción al Niño Jesús y su significado histórico
La oración se inscribe en una tradición de profunda devoción a la infancia de Jesucristo, considerada desde los primeros siglos del cristianismo como una manifestación de inocencia y cercanía divina. Hacia el año 1200, San Francisco de Asís impulsó la conmemoración solemne de la Navidad mediante la recreación del pesebre de Belén y la celebración de la misa de medianoche, resaltando el nacimiento de Jesús como un acto de salvación.
Más adelante, santos como San Antonio de Padua y San Cayetano fortalecieron esta práctica, mientras que, en tiempos posteriores, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz jugaron un papel clave en su difusión. En particular, Santa Teresa promovió el culto al Divino Niño tras relatar una visión del Niño Jesús, llevando siempre consigo una imagen y fomentando su veneración en cada comunidad que visitaba.
Desde hace aproximadamente unos 300 años, esta devoción se ha extendido rápidamente por Europa, América, Asia, África y Oceanía, acompañada de testimonios de fieles que aseguran haber recibido favores al encomendarse a los méritos de la infancia de Jesús. En ese proceso surgieron advocaciones ampliamente reconocidas como el Niño Jesús de Praga, el Santo Niño de Atocha en México, el Divino Niño de Arenzano en Italia y el Niño Jesús de Bogotá en Colombia.
La base espiritual de esta tradición se vincula a la promesa hecha en el año 1636 a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, cuando, según la tradición, Jesucristo afirmó: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y tu oración será escuchada”, una frase que sigue dando sentido a la práctica de la Novena de Aguinaldos en la actualidad.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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