Colombia presenta una de las tasas más bajas de graduación de personas con doctorado por cada millón de habitantes en la región. Aunque el indicador ha mostrado un crecimiento sostenido, existe un alto riesgo de estancamiento como consecuencia de los fuertes recortes a los recursos destinados a facilitar el acceso a formación de alto nivel, entre ellos los programas de becas y créditos. Un ejemplo de esto es Colfuturo, que hace pocos días confirmó el fin de la financiación de su programa de becas en el exterior por parte del Ministerio de Ciencias.
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Así lo evidencia un informe del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana, que analizó el estado actual del país en materia de formación de alto nivel, con énfasis en el doctorado y, en menor proporción, en la maestría.
Los investigadores encontraron resultados altamente preocupantes. En 2023, apenas el 0,15 por ciento de la población mayor de 25 años en Colombia contaba con formación doctoral, según cifras del Banco Mundial. Si bien este porcentaje aumentó frente a 2022, cuando fue del 0,14 por ciento, sigue estando muy por debajo del 2,88 por ciento registrado en Costa Rica, del 0,28 por ciento de Brasil y del 0,22 por ciento de Chile, todos países de la región.
De acuerdo con información de la Red Iberoamericana de Indicadores de Educación Superior (Red Índices) y del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies), en 2024 se graduaron en Colombia 1.346 personas con doctorado, lo que equivale a una tasa de 25,6 por cada millón de habitantes.
Esta cifra es considerablemente inferior al promedio de Latinoamérica, que se ubica en 70, y sitúa al país entre los niveles más bajos del continente. En este indicador, Colombia se encuentra por detrás de países como México (124,5 por millón), Brasil (107 por millón), Paraguay (53,4 por millón), Chile (45 por millón), Argentina (41 por millón) y Uruguay (29 por millón).
Que el país esté rezagado frente a otros en la tasa de graduación de doctorados y otros programas de formación de alto nivel resulta problemático, como lo señala Gloria Bernal, directora del LEE: “La disponibilidad de profesionales con formación posgradual está directamente asociada con la capacidad de un país para generar nuevo conocimiento, impulsar la innovación tecnológica, mejorar su productividad y fortalecer su competitividad internacional”.
193 candidatos fueron seleccionados para la financiación de sus
estudios doctorales. Foto:Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación
Falta de financiación en becas y créditos para formación doctoral
Lo que más inquieta a los investigadores es el impacto que puede tener la reducción de recursos que actualmente enfrenta el sector, derivada de las decisiones del Gobierno en materia de financiación de estudios en estos niveles de formación.
Así lo advirtió Bernal: “Hay que apostar en serio por la investigación si queremos que el país se desarrolle. Cuando se recorta la financiación de la formación de alto nivel, nuestro potencial se achica y terminamos quedándonos atrás de los países que sí impulsan su investigación y por ende su bienestar”.
En la misma línea se pronunció Luz Karime Abadía, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Javeriana y exdirectora del LEE: “La situación de la formación de alto nivel y la inversión en ciencia, tecnología e innovación en Colombia es crítica. Los recursos son insuficientes frente a los retos que enfrenta el país y el rezago con respecto a otras naciones de la región se profundiza. Sin un compromiso sostenido del Estado, el sector productivo y la academia, corremos el riesgo de limitar nuestra capacidad de generar conocimiento, innovación y desarrollo sostenible”.
Un ejemplo de esta situación se observa en el Icetex, donde este año no se abrieron las líneas de crédito subsidiadas para pregrado, pasando de más de 50.000 nuevos beneficiarios anuales a cerca de 10.000. A esto se suma una reducción significativa en la asignación de becas y créditos educativos para doctorado y, en menor medida, para maestría.
Así, mientras que en 2018 se registraron 456 becas de maestría, en 2023 la cifra superó las 934 anuales. Sin embargo, en 2024, por primera vez en más de cinco años, las becas disminuyeron hasta 919. Aunque sigue siendo uno de los valores más altos registrados, la caída resulta preocupante.
La situación es aún más evidente en las becas para doctorado, históricamente menos numerosas. Entre 2019 y 2023, estas aumentaron de 6 a 38 becas otorgadas. No obstante, en 2024 el apoyo se redujo drásticamente, con apenas 12 becas concedidas.
“Esta coyuntura pone en evidencia la vulnerabilidad financiera del sistema de apoyo a la educación superior y genera interrogantes sobre la sostenibilidad de la estrategia de financiación”, advierte el informe.
En cuanto a los créditos para estudios de posgrado en el exterior a través del Icetex —que incluyen maestrías, doctorados y especializaciones médico-quirúrgicas—, estos alcanzaron su máximo en el semestre 2022-1, con 1.608 créditos otorgados. Desde entonces, se observa una tendencia descendente: 1.421 en 2023-1 y 1.155 en 2024-2, “lo que sugiere un ajuste frente a las restricciones presupuestales y a los altos costos de los estudios en el exterior”, señalan los investigadores.
En conjunto, los datos indican que, aunque los créditos para posgrados internacionales han sido un instrumento central del Icetex, su comportamiento reciente refleja una disminución importante en la capacidad de financiamiento, lo que plantea desafíos para sostener la internacionalización de la formación de alto nivel.
Este panorama resulta paradójico si se tiene en cuenta que, al inicio del actual cuatrienio, el presidente Gustavo Petro afirmó que, con la política de gratuidad y la reducción progresiva de los recursos del Icetex, la entidad se enfocaría en financiar estudios de posgrado en el exterior.
No obstante, este no es el único frente en el que el Gobierno ha decidido disminuir los recursos destinados a la formación de alto nivel. Otro caso relevante es el del Ministerio de Ciencias, que cofinancia, entre otros, el programa Crédito Beca en alianza con Colfuturo y el convenio con Fulbright Colombia.
En el caso de Colfuturo, la situación es particularmente alarmante. La entidad redujo el número de beneficiarios de 2.028 en 2024 a 1.214 cupos ofertados en 2025, de los que se otorgaron un poco más de 900.
Si se observa exclusivamente el comportamiento de los créditos beca cofinanciados con el Ministerio de Ciencias, en maestrías estos pasaron de 1.027 en 2023 a 982 en 2024. El recorte es aún más severo en doctorados: de 148 en 2023 se pasó a apenas 86 en 2024.
Desde Colfuturo explicaron a EL TIEMPO que la reducción en el número de seleccionados estuvo asociada a la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo de cooperación con Minciencias, el cual venció este año. Hace pocos días se confirmaron los temores, pues el Ministerio de Ciencias señaló quedejará de financiar las becas de Colfuturo, dejando a este programa en su mínima expresión.
Así lo expresó Jerónimo Castro, director ejecutivo de Colfuturo: “El Gobierno le ha girado a Colfuturo, en el marco de la cooperación que tenemos con Minciencias, los dineros a los que se había comprometido. En febrero recibimos la última vigencia, y Minciencias ha venido trabajando con el Ministerio de Hacienda y con el DNP en la posibilidad de ampliar el espacio presupuestal que tienen, que es muy limitado. No entiendo muy bien por qué, pero lo siguen reduciendo. Y ahora, a partir del próximo año sencillamente no vamos a contar con esa cofinanciación”.
Finalmente, Minciencias anunció un nuevo programa de becas de formación de alto nivel, pero operado exclusivamente por el Estado. De momento, no se conoce cuál será el impacto de este programa.
Otro convenio relevante era el que Minciencias mantenía con la Comisión Fulbright Colombia, uno de los programas de becas más reconocidos a nivel mundial, que permite cursar posgrados en universidades de Estados Unidos.
Sin embargo, para 2025 los cupos anunciados en la convocatoria pasaron de 48 a solo 5. Esta reducción obedece específicamente a la eliminación de las becas de doctorado cofinanciadas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que tradicionalmente contaban con 40 cupos. Tampoco se anunciaron las becas de maestría para poblaciones étnicas, que incluían tres cupos cofinanciados por el Ministerio de Educación.
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Así lo explicó a EL TIEMPO Giovanni Anzola-Pardo, director ejecutivo de Fulbright Colombia: “Este año no se van a hacer convocatorias apoyadas por los ministerios de Ciencia y de Educación, dado que desde el Gobierno se tomó la decisión de hacer una revisión del impacto que han tenido estos becarios en el país”.
Y añadió: “Tanto el Ministerio de Ciencia y Tecnología como el Ministerio de Educación han tenido que priorizar proyectos de la actual agenda del Gobierno, lo que les limitó que pudieran este año acompañarnos con nuestras convocatorias”.
MATEO CHACÓN ORDUZ | Subeditor Educación – Vida de Hoy

















