El café es una de las bebidas más consumidas a nivel mundial y su preparación genera debates que van más allá del sabor. Molido, en cápsulas, instantáneo, las opciones son múltiples, pero ¿hay diferencias relevantes desde el punto de vista de la salud?
En términos generales, el café se caracteriza por su contenido de cafeína, polifenoles y antioxidantes, además de micronutrientes como potasio, magnesio, calcio y niacina. Así lo explica Francisco Botella Romero, miembro del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), entrevistado por el portal especializado CuídatePlus, quien destaca que estos compuestos bioactivos pueden tener efectos beneficiosos para la salud.
Uno de los interrogantes más frecuentes es si existen diferencias nutricionales entre el café molido tradicional y el preparado en cápsulas. Al respecto, Botella señala que el café es una de las principales fuentes de antioxidantes en la dieta, pero aclara que no existen estudios comparativos independientes que permitan concluir si un formato es más saludable que otro.
La atención se centra entonces en los posibles riesgos asociados a las cápsulas, en particular por la presencia de microplásticos. Según el especialista, tanto las cápsulas de plástico como los recubrimientos internos de aluminio pueden favorecer la transferencia de sustancias químicas hacia la bebida, un proceso potenciado por las altas temperaturas. Estos aditivos, advierte, pueden actuar como disruptores endocrinos.
El endocrinólogo recomienda reducir al máximo el contacto de plásticos con líquidos calientes. En su lugar, sugiere el uso de recipientes de vidrio, cerámica o metal, materiales que considera más seguros, según explicó.
En cuanto al café instantáneo, Botella recuerda que la mayoría de las personas consumen café principalmente por su contenido de cafeína, un estimulante del sistema nervioso que puede tener efectos metabólicos favorables si se ingiere en cantidades moderadas, es decir, menos de cuatro o cinco tazas al día. Los antioxidantes que aporta el café, añade, también pueden encontrarse fácilmente en otros alimentos como frutas y verduras.
El especialista señala que la cantidad de antioxidantes varía considerablemente según el proceso de fabricación, el grado de tostado y la calidad del grano utilizado. Es decir, a mayor procesamiento, menor presencia de antioxidantes, aunque resulta difícil establecer comparaciones precisas, ya que la cantidad de café instantáneo que se utiliza en cada preparación depende del consumidor y puede generar diferencias mayores que las derivadas del propio proceso industrial, indicó.
REDACCIÓN SALUD
















