Para muchas personas, organizar una boda es un momento emotivo y especial. Desde definir la decoración, la música y la comida hasta elegir el vestido, cada decisión contribuye a una experiencia inolvidable.
La nueva colección de Francesca Miranda fue presentada en Bogotá. Foto:Cortesía.
Con el paso de los años, la concepción de las bodas ha cambiado, tal como lo explica Samuel López, organizador de eventos especializado en este tipo de celebraciones.
Según López, lo primero que debe entenderse es que cada boda es una experiencia completamente personalizada. Antes de la pandemia, predominaban las celebraciones grandes con numerosos invitados. “Ahora, lo que los novios buscan con las experiencias es que sean un poco más privadas, que tengan más detalles y que sus invitados puedan vivir desde el primer momento lo que es en realidad la boda de la pareja, que refleje su personalidad y esencia”, indica.
Cada boda es una experiencia completamente personalizada. Foto:Cortesía Samuel López.
El organizador añade que hoy las bodas suelen reunir entre 50 y 80 invitados. Esto permite que los novios compartan con cada persona durante los momentos clave: la ceremonia, el cóctel y la recepción.
Una de las razones de este cambio fue la pandemia, que obligó a limitar aforos y redefinir prioridades. “Hoy en día hacemos una lista de invitados con las parejas, con varios filtros. Así invitan a su círculo principal”, señala. También influye el presupuesto, pues no es lo mismo organizar un evento para 50 personas que para 300.
Hoy las bodas suelen reunir entre 50 y 80 invitados. Foto:Cortesía Samuel López.
Sobre el rol del wedding planner, López explica que ha evolucionado con el tiempo. Hoy existe una amplia oferta de planeadores para distintos presupuestos y estilos de boda, por lo que recomienda que las parejas se entrevisten con dos o tres opciones antes de escoger. Otra sugerencia es visualizar lo que se quiere para la celebración, apoyándose en herramientas como Pinterest, que les permiten a los planeadores entender mejor las expectativas de los novios.
En cuanto a tendencias, López destaca que las bodas se han inclinado hacia el minimalismo, especialmente en los arreglos florales. El uso de telas también está en auge, ya que permiten jugar con el movimiento y crear ambientes más dinámicos.
Tendencias en los vestidos
Este giro hacia lo íntimo y lo minimalista también se ve en los vestidos, donde las diseñadoras han renovado sus propuestas. López señala que, aunque algunos planeadores prefieren no opinar sobre el vestido, él considera que la novia es una figura “icónica” en su boda, por lo que la acompaña en el proceso.
Vogue señaló que los vestidos con encaje serán una de las principales tendencias de 2026. Foto:Cortesía.
Para él, es fundamental que la novia tenga claros tres aspectos: qué quiere transmitir con su vestido, qué estilo prefiere y cómo desea expresar su esencia ese día, además de sentirse cómoda.
Recientemente, la reconocida diseñadora Francesca Miranda regresó a Bogotá para presentar su más reciente colección de moda nupcial titulada ‘Rosas’. La propuesta explora el tul de lunares, encajes y rosas de organza esculpidas minuciosamente.
“Las rosas siempre han simbolizado el amor, la fuerza y la belleza, cualidades que veo en cada mujer para la que diseño”, expresa Miranda sobre la inspiración detrás de una colección que une herencia y modernidad.
La colección de Francesca Miranda se llama ‘Rosas’. Foto:Cortesía.
Vogue también destacó algunas tendencias que marcarán los vestidos de novia en 2026. Entre ellas se encuentran el corte ball gown, uno de los más solicitados; los vestidos de encaje; las propuestas de estilo boho; el waist down dress, que combina un corsé en la parte superior con una falda fluida; los diseños con cortes asimétricos y los vestidos con corsé.
Con más de diez años en la industria, Miranda considera que el sector ha experimentado una profunda transformación. “Lo más importante es conservar la esencia. Las tendencias hablan, pero uno tiene una corazonada, algo especial, y a mí siempre me encanta sorprender sin copiar”, afirma.
Coincide con López en que el mundo de las bodas cambió después del covid. “Todas quieren verse como princesas para entrar a la iglesia y ya después quieren usar algo más divertido, más sexy, para la recepción”, comenta.
La propuesta explora el tul de lunares, encajes y rosas de organza esculpidas minuciosamente. Foto:Cortesía.
En ‘Rosas’, los bordados a mano son esenciales, con procesos que pueden tardar hasta 15 días. Las telas también juegan un papel importante al elegir el vestido ideal.
Tanto en esta colección como en la industria en general, los detalles se han convertido en protagonistas. Estos resaltan la figura de la novia, aportan personalidad y marcan la diferencia. “Los detalles en las novias son muy importantes; es lo que les da ese toque diferencial”, concluye.
En ‘Rosas’, los bordados a mano son esenciales. Foto:Cortesía.
ANGIE RODRÍGUEZ – REDACCIÓN TENDENCIAS – @ANGS0614
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