Poco antes de iniciar su viaje internacional a Turquía a finales de noviembre, el papa León XIV recibió una carta proveniente de una oficina de abogados de Bogotá en la que se le remitía, además, una decisión de la Fiscalía.
LEA TAMBIÉN
El documento, el penalista Jesús Albeiro Yepes, le narra al santo padre que la justicia colombiana había decidido concluir una investigación en contra de los Heraldos del Evangelio y Caballeros de la Virgen, sus representados.
“Con la más profunda deferencia acudo ante Vuestra Santidad para poner en su conocimiento un asunto que afectó injustamente el buen nombre de la comunidad religiosa de los Heraldos del Evangelio y los Caballeros de la Virgen, y cuya verdad ha sido plenamente establecida por la autoridad judicial colombiana”, se lee en el documento.
La carta hace mención a uno de los más de 30 procesos que fueron abiertos en todo el mundo contra los Heraldos del Evangelio, organización religiosa con presencia en 78 países, a la cual están adscritos los Caballeros de la Virgen.
Se trata de una denuncia que presentó en su momento una joven colombiana, quien argumentó en 2019 que, mientras era una niña de 12 años y vivía en Brasil, habría recibido besos en la boca por parte de João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio.
En total fueron 43 exintegrantes de la congregación y sus familiares quienes presentaron esta denuncia colectiva, donde se relataban actos similares realizados por el líder religioso. Ante estos hechos, la comunidad religiosa presentó una demanda por injuria y columnia contra la mujer.
Sin embargo, la carta enviada por Yepes, en representación de los Caballeros de la Virgen, con destino a El Vaticano, incluye como anexo un documento de la Fiscalía General de la Nación del año 2022, una diligencia de conciliación solicitada por joven, en la que ella se retracta de sus afirmaciones, las cuales fueron publicadas en medios de comunicación, y sostiene que, por el contrario, fue bien tratada durante sus años en la congregación. Con esta diligencia se dio por finalizado el caso ante la justicia colombiana.
‘Una asfixia a los Heraldos del Evangelio’
De cualquier forma, y ante las denuncias, hace ocho años el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (una de las máximas autoridades en la Iglesia Católica, en cabeza de su entonces prefecto, el cardenal brasileño João Braz de Aviz, decidió establecer un comisariado sobre los Heraldos del Evangelio, medida que en el derecho canónico equivale a una intervención.
Así, para la comunidad religiosa no es posible, hasta nuevo aviso, recibir nuevos miembros, por lo que no se han producido ordenaciones diaconales ni sacerdotales desde 2019.
Según le contó a EL TIEMPO el padre Gabriel Escobar, de los Caballeros de la Virgen, esta situación tiene a la congregación en graves aprietos: “Lo que hizo el cardenal Braz de Aviz fue hacer caminar hacia una especie de asfixia del apostolado de los Heraldos del Evangelio de los Caballeros de la Virgen. Hace ocho años que tenemos bloqueadas las ordenaciones sacerdotales. Son 30 diáconos, así como siete generaciones de seminaristas, que suman, a la hora de la verdad, varias centenas de personas que renunciaron al mundo, renunciaron a la vida profesional, renunciaron a tener familia para consagrarse a la iglesia”.
Eso no es todo. Por esta decisión, los Caballeros de la Virgen perdieron gran parte de su misionalidad en Colombia, como es el caso del Colegio Alcázar Campestre, en Tocancipá, que dejó de estar en manos de la comunidad religiosa y hoy es administrado por una asociación de padres de familia.
Los Caballeros de la Virgen en concierto 2024 Foto:Archivo partícular
¿Se acerca el fin de la intervención vaticana a los Caballeros de la Virgen?
En su momento, el cardenal Braz de Aviz nombró como comisario sobre el caso al cardenal Raymundo Damasceno Assis, quien fue el encargaso de hacer la respectiva investigación sobre las acusaciones contra los Heraldos del Evangelio.
En repetidas oportunidades el cardenal Damasceno ha abogado por el fin del comisariado. De hecho, hace dos años presentó un informe en el que solicitó que sea retirada la medida. Esto luego de que a medida que avanzaba la investigación, muchos casos judiciales en contra de los miembros de la misma se fueran resolviendo a su favor, como ocurrió precisamente en el caso presentado por el abogado Yepes. Pese a este informe, el Dicasterio se negó a cerrar el comisariado.
De acuerdo con el padre Escobar, los Heraldos de la fe, a la fecha, “no hemos tenido en todo el mundo una condena de ningún campo, ni en el campo canónico, ni en el campo civil, ni en el campo penal, en ninguna de las justicias. También hubo un análisis teológico profundo que constató la ortodoxia del movimiento y su fidelidad con la doctrina de la Iglesia Católica. Todos estos elementos señalan de que debe terminar esa intervención”.
Ya con sor Simona Brambilla como prefecta del Dicasterio (quien fue nombrada este año por el papa León XIV), el cardenal Damasceno Assis volvió a presentar un nuevo informe pidiendo el fin del comisariado. Tras nueve meses, la única respuesta que se recibió fue que las autoridades eclesiásticas no han tenido tiempo suficiente para leer y analizar el texto.
La situación llevó a monseñor Damasceno a pedirle su renuncia al sumo pontífice, quien en lugar de aceptarla lo convocó a una audiencia para conocer el caso. Esta diligencia se realizó el pasado 4 de diciembre, siete días después de que el apoderado de los Caballeros de la Virgen, el abogado Yepes, también le hiciera llegar la mencionada carta al Vaticano.
LEA TAMBIÉN

En dicho encuentro, León XIV decidió no retirar a Damasceno del comisariado, y de hecho lo reafirmó en el cargo. Así mismo, se desbloqueó el nombramiento de unos setenta seminaristas de la comunidad religiosa.
Sin embargo, el comisariado sobre los Heraldos del Evangelio y los Caballeros de la Virgen continúa en firme, y cartas como la que salió de Colombia han sido enviadas desde diferentes partes del mundo con destino a El Vaticano, pidiendo el fin de la medida.
MATEO CHACÓN ORDUZ | Subeditor Vida de Hoy

















