El trabajo del influencer financiero JC Rodríguez, creador de The Frugal Rich, ha puesto en el centro del debate la forma en que miles de personas han logrado construir fortunas notables sin pertenecer al mundo de los ingresos extraordinarios ni al universo de la exhibición digital.
Sus entrevistas con los llamados “millonarios silenciosos” muestran un hilo conductor que atraviesa todas las historias: la consistencia como estrategia principal.
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Rodríguez, invitado al programa “Varney & Co.” de FOX Business, habló sobre el perfil de estos individuos que, pese a superar la barrera del millón de dólares en patrimonio, llevan vidas que podrían pasar desapercibidas en cualquier calle.
No hay coches de lujo ni estilos de vida virales; solo disciplina, ahorro sostenido y una visión de largo plazo que se ha consolidado durante décadas.
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Vidas comunes, estrategias constantes
Consultado por el presentador Stuart Varney sobre la veracidad del patrimonio de quienes aparecen en sus entrevistas callejeras, Rodríguez respondió: “Sí, empezamos a salir a la calle… para mostrarles a los jóvenes que… no tenemos que idealizar el proceso de generar riqueza. No es cuestión de suerte. No se trata de recibir una gran herencia… Y descubrimos que estas personas eran, de hecho, millonarias que simplemente andaban entre nosotros…”.
Las conversaciones registradas por Rodríguez reflejan que estos millonarios comparten factores similares: disciplina financiera, hábitos estables y una aproximación sobria a la inversión. Un ejemplo es el presidente de una empresa que relató la evolución de su estrategia con el tiempo. “El mercado de valores sube y baja. Cuando eres joven, puedes arriesgarte, pero cuando te haces mayor y estás listo para jubilarte, menos riesgos y más conservador”, explicó al ser consultado sobre su enfoque actual.
Rodríguez detalla que la estrategia principal detrás de estos casos no depende de ingresos extraordinarios. Según dijo en la entrevista: “Realmente se reduce a tus comportamientos con el dinero, no tanto a tus ingresos… las personas que ni siquiera tienen un salario atípico aún pueden generar riqueza mediante hábitos constantes e invirtiendo en el mercado…”.
Rodríguez señala que el comportamiento con el dinero pesa más que el nivel de ingresos obtenido. Foto:iStock
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Parejas que apostaron por el largo plazo
Entre las historias que ha documentado se encuentra la de un matrimonio que comenzó a invertir desde los inicios de su vida en común. A la pregunta de Rodríguez sobre cuánto tiempo llevaban invirtiendo, el esposo respondió: “Desde que nos casamos”, añadiendo que incluso abrió un plan 529 “antes de que nacieran” sus hijos. Su estrategia se basa en evitar apuestas especulativas y centrarse en estabilidad: “Una cartera de valores diversificada. No inviertan el cincuenta por ciento de su dinero en Nvidia”. La esposa resumió su filosofía personal en una frase: “Me considero frugal. No tacaña, sino frugal”.
Otra pareja compartió un punto de partida muy diferente. Llegaron a su vida adulta con cargas significativas: hipoteca, préstamos educativos y pagos del coche. La constancia permitió que, con los años, pudieran afirmar: «Llevamos mucho tiempo sin deudas». Su experiencia demuestra que el camino hacia la riqueza es posible incluso cuando se inicia desde escenarios de endeudamiento.
Estas historias han llevado a Rodríguez a reflexionar sobre su propio origen como hijo de inmigrantes filipinos de primera generación. Para él, el factor determinante no es un salario excepcional, sino el comportamiento repetido que genera resultados con el tiempo. La consistencia, afirma, es lo que separa a quienes logran acumular patrimonio de quienes lo consideran inalcanzable.
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El poder del tiempo y la visión a largo plazo
En otro momento de la conversación, Varney introdujo su perspectiva sobre la creación de riqueza, lo que llevó a Rodríguez a reforzar la importancia del inicio temprano: “…Empezar joven, esa es realmente la clave… el tiempo en el mercado es más importante que cronometrar el mercado”.
Las cifras acompañan estas conclusiones. El número de millonarios en el mundo continúa en ascenso, impulsado no por golpes de suerte, sino por el efecto acumulado del interés compuesto y decisiones sostenidas. Según un informe de UBS de 2025, Estados Unidos sumó más de 379.000 nuevos millonarios en 2024, lo que equivale a más de 1.000 personas al día que alcanzaron esa categoría.
Para muchos, esto explica el creciente interés por los “millonarios silenciosos”: personas que, lejos de los reflectores, han construido riqueza de manera lenta, constante y metódica. Sus experiencias subrayan la relación directa entre hábitos financieros cotidianos y resultados sostenibles en el largo plazo.
MARÍA CAMILA SALAS V
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO
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