Zoe Saldaña, una de las figuras más influyentes del cine comercial contemporáneo, alcanzó un nuevo hito en su carrera al convertirse en la actriz más taquillera de todos los tiempos.
El logro coincide con un reconocimiento público sobre una de las decisiones más cuestionadas de su trayectoria artística.
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A sus 47 años y con un Oscar obtenido por su trabajo en Emilia Perez, la actriz encabeza el ranking histórico de recaudación global en la industria cinematográfica. Actualmente protagoniza Avatar: Fuego y ceniza, tercera entrega de la saga dirigida por James Cameron, cuyo desempeño en taquilla impulsó el cambio de liderazgo al superar los 1.322 millones de dólares recaudados en todo el mundo.
Con este resultado, Saldaña superó a Scarlett Johansson, quien hasta ahora ocupaba el primer lugar. La suma total de las películas en las que ha participado asciende a 15.500 millones de dólares, una cifra impulsada por su presencia constante en franquicias de gran alcance internacional.
Entre los proyectos más relevantes de su filmografía se encuentran producciones asociadas a universos cinematográficos de alto impacto, entre ellos:
- La saga Avatar, donde interpreta a una de las protagonistas principales.
- El Universo Cinematográfico de Marvel, en el papel de Gamora.
- La trilogía Star Trek (2009 – 2016), como Nyota Uhura.
Tras conocerse el nuevo récord, la actriz expresó públicamente su agradecimiento: «Quiero expresar mi más sincera gratitud por la extraordinaria trayectoria que me ha llevado a convertirme en la actriz de cine más taquillera de todos los tiempos».
Saldaña ganó un Oscar por Emilia Perez, consolidando también su reconocimiento artístico. Foto:Instagram: @zoesaldana / YouTube
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El papel que marcó una controversia en su carrera
Pese al reconocimiento actual, Saldaña ha señalado que no se siente orgullosa de todos los trabajos que ha realizado. En 2020, durante su participación en un podcast, reconoció que hubo un papel que «nunca debió haber interpretado», una conclusión a la que llegó varios años después de haber aceptado el proyecto.
La polémica se remonta a 2012, cuando fue elegida para encarnar a Nina Simone en la película Nina, dirigida por Cynthia Mort. El filme, centrado en la vida de la cantante afroamericana conocida como la «Alta Sacerdotisa del Soul», fue rodado ese año pero estrenado hasta 2016, en medio de fuertes críticas por la elección de la protagonista.
La actriz admitió que no debió aceptar ese rol y ofreció disculpas años después. Foto:RLJ Entertainment
En ese momento, Saldaña defendió públicamente su participación con declaraciones contundentes: «No hay una sola manera de ser negra. Soy negra tal como sé serlo. Nunca la vi como poco atractiva. ¡Nina se parece a la mitad de mi familia! Pero si crees que la nariz que llevaba era poco atractiva, quizás deberías preguntarte: ‘¿Qué consideras bonito?’. ¿Consideras bonita una nariz fina, y cuanto más ancha, más insultada te sientes?».
Para el rodaje, la actriz (de ascendencia puertorriqueña, dominicana y haitiana) utilizó un traje de cuerpo entero, prótesis faciales, dentadura postiza y maquillaje oscuro, elementos que intensificaron el debate en torno a la representación y al uso de caracterización para interpretar a figuras históricas afroamericanas.
Con el paso de los años, la actriz reconsideró su postura y coincidió con las críticas, incluidas las de los herederos de Nina Simone, quienes cuestionaron desde el inicio su elección para el papel.
En contraste con el logro, volvió a referirse a su polémico papel como Nina Simone. Foto:Archivos Nacionales de los Países Bajos
- En una entrevista en directo a través de Instagram con Steven Canals, Saldaña expresó su arrepentimiento entre lágrimas: «Nunca debí haber interpretado a Nina». Añadió: «Debí haber hecho todo lo posible con la influencia que tenía hace 10 años -que era una influencia diferente, pero al fin y al cabo era influencia-. Debí haber hecho todo lo posible para elegir a una mujer negra para interpretar a una mujer negra excepcionalmente perfecta».
La actriz concluyó con una reflexión personal sobre su decisión: «n aquel entonces pensé que tenía el permiso porque era una mujer negra, y lo soy. Pero es Nina, y Nina tuvo una vida y una trayectoria que deben ser honradas hasta el último detalle porque fue una persona con detalles específicos… Se merecía algo mejor, y lo siento mucho».
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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