A pocos días de cerrar el 2025, la industria textil colombiana comienza a proyectar el panorama que marcará su ruta el próximo año. Con más de 10.000 empresas activas y un consumidor en transformación, el sector se prepara para un 2026 que estará definido tanto por el crecimiento económico como por la evolución estética y cultural de la moda.
LEA TAMBIÉN
Según datos de Expert Market Research, el mercado local “se proyecta que crezca un 4,7 % en el país durante el 2026”, después de cerrar el 2024 con un valor de 5.040 millones de dólares.
En este escenario, la sostenibilidad se perfila como el principal motor de cambio. Para Nicolas Giraldo, gerente de marca de Quest, el reto abarca todo el ciclo de las prendas: diseñar con conciencia, garantizar trazabilidad completa, reducir el impacto en cada etapa de producción y educar al consumidor para que sus decisiones de compra sean más responsables.
La conversación sobre sostenibilidad llega acompañada de una revisión profunda de los estilos que dominarán el próximo año. Giraldo detalla las tendencias que, a su juicio, marcarán el rumbo de la moda colombiana, influida tanto por dinámicas globales como por eventos culturales y deportivos.
Blokecore, lujo accesible y athleisure: la triada que guiará el consumo
Una de las corrientes más visibles será el blokecore, una estética urbana que toma como eje la pasión por el fútbol. Giraldo explica que este estilo “combina colores vivos, estampados llamativos y siluetas cómodas y funcionales” y añade que “traslada la estética deportiva al streetwear y prendas casuales, creando colecciones que reflejan energía, competitividad y conexión emocional con los fanáticos”.
Su impulso para 2026 estará estrechamente relacionado con el Mundial, un evento que, según el vocero, reforzará el interés por una moda que integra “el espíritu del deporte a la vida cotidiana”.
Otra de las apuestas fuertes será el lujo accesible, una categoría que busca democratizar la idea de lo premium. El enfoque consiste en ofrecer prendas y accesorios de alta calidad, con acabados cuidados y detalles distintivos, pero a precios competitivos. Esta tendencia combina materiales de nivel superior con estrategias de producción que permiten reducir costos sin comprometer la identidad de marca. En un mercado cada vez más exigente, este segmento se perfila como un puente entre la aspiración y la realidad de compra de miles de consumidores.
El athleisure continuará consolidándose como una de las respuestas más claras a los cambios de estilo de vida. Sudaderas, leggings, camisetas y zapatillas se integran en un vestuario que cruza las fronteras entre actividad física y cotidianidad. Giraldo afirma que esta categoría “responde a un consumidor que busca versatilidad y bienestar, fusionando deporte, moda y estilo de vida activo en un mismo outfit”.
En esa línea, adelanta que “en NCS Brands proyectamos lanzar una línea de este tipo para el próximo año ante la expansión de esta tendencia y la alta demanda de los consumidores”.
La tendencia Nueva Oficina refleja los cambios en el mundo laboral y el auge del trabajo híbrido. Foto:iStock
Retro Riviera y Nueva Oficina: elegancia relajada para 2026
El 2026 también estará marcado por el auge de Retro Riviera, una corriente inspirada en la estética resort clásica. Siluetas holgadas, fibras naturales como lino y algodón liviano, y acabados que evocan desgaste por el sol componen un estilo pensado para climas cálidos y escapadas urbanas. Esta tendencia propone un equilibrio entre comodidad y sofisticación, manteniendo un aire atemporal.
LEA TAMBIÉN

Finalmente, la tendencia Nueva Oficina refleja los cambios en el mundo laboral y el auge del trabajo híbrido. La propuesta combina elementos del estilo college con un minimalismo inteligente. Blazers ligeros, pantalones estructurados y camisas versátiles conforman un vestuario capaz de adaptarse a entornos formales y casuales. Se trata de un código que privilegia la comodidad sin renunciar a la elegancia, alineado con las nuevas rutinas profesionales.
Con estas apuestas, la industria textil colombiana se encamina hacia un 2026 que buscará equilibrar innovación, responsabilidad ambiental y respuesta a un consumidor cada vez más exigente y diverso.
REDACCIÓN VIDA DE HOY

















