La Novena de Aguinaldos es una costumbre decembrina que se empieza a celebrar desde el 16 al 24 de diciembre en el país, siendo uno de los rituales más importantes de la festividad: reúne a amigos, familiares y personas cercanas en un espacio en el que se prepara el corazón para la llegada del Niño Jesús, rodeado de cánticos, oraciones y reflexiones.
Esta ceremonia festiva comúnmente tiene ciertos lineamientos en su estructura clásica: inicialmente se reza la ‘oración para todos los días’, repitiéndose cada noche junto a tres ‘Glorias’. Seguido por las oraciones a San José, a la Virgen María y al Niño Jesús, sumándoles el Padrenuestro, Avemaría y nuevamente Gloria.
Posteriormente se rezan y cantan los gozos (‘Ven a nuestras almas’) y, para el final las consideraciones correspondientes al día y finaliza con villancicos clásicos como acto de alabanza y celebración.
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Oración al Niño Jesús en las novenas. Foto:Istock
El momento principal para realizar las peticiones está en medio de la Oración al Niño Jesús, un espacio muy especial en el que los presentes pueden expresar sus deseos y necesidades.
Se hace después de escuchar a la persona guía de la novena expresar: «Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto», posteriormente a eso, se toma un espacio para la reflexión.
En las reflexiones se busca pedir por lo bueno para el futuro. Foto:Istock
En ese espacio, quien dirige la novena hace una pausa y se guarda un minuto para que cada persona pueda hacer su plegaria en silencio. Al terminar esta breve pausa se continúa con la parte final de la oración y finalmente la novena.
Con respecto a que se pide, por lo general se hacen peticiones positivas, que brinden tranquilidad y paz ya sea personal o familiar, en las cuales la salud, bienestar, unión familiar, éxito, oportunidades y demás sean pilar central de la plegaria.
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La prosperidad y salud son pilares fundamentales de estas peticiones. Foto:Istock
Estos espacios para pedir buenos deseos en estos momentos reúne a niños, adultos y personas mayores alrededor del pesebre, con rezos, villancicos y, casi siempre, algo de natilla y buñuelos al final.
Para estas festividades las novenas son parte fundamental y en parte un ritual familiar y comunitario histórico, que ayuda a fomentar la unión, manteniendo siempre espacios en los que la armonía y reflexión, aportan a la esencia religiosa de la navidad.
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Jaider Felipe Vargas Morales
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















