Las habilidades en lectura de los niños, niñas y adolescentes en Colombia se encuentran estancadas y, en algunos casos, incluso presentan importantes retrocesos. Así lo evidencia un nuevo informe de la Fundación Empresarios por la Educación, el cual analizó los resultados de las diferentes pruebas Saber, desde las Saber 11, que presentan los estudiantes de último grado, hasta las pruebas Saber 3, 5, 7 y 9.
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De acuerdo con los investigadores, Colombia no está logrando mejorar de forma sostenida los aprendizajes en lectura, y las brechas territoriales aparecen desde los primeros años de escolaridad y se mantienen hasta la educación media.
El documento, llamado ‘Estado del desarrollo de la competencia lectora en Colombia’, evidencia una profunda desigualdad en las regiones del país en aprendizajes de lectura, así como un alarmante retroceso en cada región en los últimos años.
Así lo señaló a EL TIEMPO Andrea Escobar, directora de la Fundación Empresarios por la Educación: “Hay tres señales que son críticas. Primero, hay dificultades que están apareciendo desde muy temprano, en tercer grado. Pero además hubo retrocesos entre los años 2022 y 2023 (que son los últimos datos disponibles sobre los que se hizo el informe). Y tercero, hay un estancamiento en la educación media, es decir, en Saber 11, donde los puntajes de desempeño podemos decir que llevan siete años prácticamente congelados”.
Pese a ello, la experta hace una advertencia: “Hasta 2017 hubo en Colombia las pruebas censales de tercero, quinto y noveno, es decir, que se aplicaban a todos los niños, lo que nos permitía saber cómo estaba surtiendo ese proceso de aprendizaje. Hoy las pruebas son muestrales, es decir, toman a un grupo de menores, no a la población total. Por eso se hace crítico que esto regrese a Colombia; las pruebas son importantes”.
Hay un estancamiento en los resultados de lectura en las pruebas Saber 11. Foto:Archivo El Tiempo
Pobres resultados, brechas, estancamiento y retroceso
Uno de los principales datos encontrados en el informe es respecto a los resultados de las pruebas Saber 11. De manera sostenida, entre los años 2017 y 2024, el puntaje promedio en la competencia de Lectura ha rondado entre los 52 y 54 puntos sobre 100 posibles. En otras palabras, en los últimos años se evidencia un estancamiento en esta competencia, sin que haya empeorado el desempeño, pero tampoco sin que se evidencien mejoras.
Sin embargo, el panorama más preocupante es el que se presenta en grados inferiores. En el año 2021, el Icfes volvió a implementar las pruebas Saber de grados 3°, 5° y 9° (que dejaron de hacerse en 2017), y desde 2023 se aplican también en grado 7°. En 2024 no se aplicaron, hasta este año se volvieron a hacer, y se esperan los resultados. Los datos son preocupantes.
En los grados 3°, 5° y 9° se evidenció que entre los años 2022 y 2023 prácticamente todos los departamentos de Colombia presentaron una disminución en el resultado en la prueba de lectura, sobre 700 puntos posibles, con unas muy pocas excepciones como Sucre y Vaupés en grado 3°. El promedio nacional bajó de 400 a 388.
A esto se suma que los resultados muestran patrones reiterados: Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Caldas mantienen los mejores desempeños en todos los grados, mientras que departamentos como Vaupés, Guainía, Vichada, Amazonas y Chocó presentan rezagos significativos. Estas diferencias superan los 100 puntos en grados tempranos.
“Cuando uno ve que Cundinamarca alcanza 426 puntos en tercer grado y Vichada 323, esto quiere decir que los niños no están aprendiendo de manera equitativa en Colombia”, explicó Escobar.
Más allá de los datos, todo este panorama se traduce en serios rezagos de aprendizajes, como lo señala Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana: “Partiendo de las mediciones que se han hecho en habilidades lectoras en diferentes edades y con distintas metodologías, todas tienen una misma tendencia muy preocupante: más de la mitad de los estudiantes no alcanzan los niveles esperados de comprensión lectora para su edad”.
Y agregó: “El mayor reto está en los grados primero y segundo. Lamentablemente no contamos con información estandarizada, pero sí podemos ver que en tercero ya se observan rezagos muy importantes, con desventajas para estudiantes de menores recursos y los que viven en áreas rurales, lo cual explica, al menos en parte, la posterior desigualdad académica y económica. La pandemia aumentó esa desigualdad. Y desafortunadamente no se han tomado medidas estructurales de recuperación”.
La lectura es esencial en los niños. Foto:Getty Images
Uno de los pocos estudios que han intentado medir estos rezagos en los niños más pequeños fue realizado por el Banco Mundial y sus resultados fueron conocidos en exclusiva por este diario. La investigación midió diferentes habilidades lectoras de niños de primer grado (cuando se espera que los niños alcancen cierto nivel de fluidez lectora) en cuatro ciudades de Colombia: Barranquilla, Cali, Bogotá y Manizales.
Una de las pruebas que se les hizo fue medir el número de palabras que lograban leer en un minuto. Los resultados fueron alarmantes: por ejemplo, en Cali el 25 por ciento de los niños (la cuarta parte) no fue capaz de reconocer ninguna palabra, mientras que el 23 por ciento solo leyó de 1 a 10 palabras. Solo 4 de cada 10 niños pudo leer las suficientes palabras que corresponden al nivel mínimo de aprendizaje para superar el primer grado, es decir, más de 20 palabras por minuto.
Y esto se repitió en las demás ciudades. En Bogotá, el 10 por ciento no pudo leer ni una palabra y el 19 por ciento leyó menos de 10. En Barranquilla, estos porcentajes fueron del 16 y 14 por ciento respectivamente, y en Manizales, la de mejor desempeño, fueron del 9 y 7 por ciento.
Para Horacio Álvarez, especialista en Educación del Banco Mundial, cocreador del premiado programa ‘Vamos todos a aprender a leer’ y uno de los autores del estudio, los datos demuestran que “en Colombia persisten serios problemas de pobreza de aprendizaje, fenómeno que además es desigual: hay municipios en los que la pobreza de aprendizaje supera el 90 por ciento y otros en donde no alcanza el 35 por ciento”.
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Existen otros estudios que dan cuenta de estos rezagos. Una investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizó el nivel de lectura de los niños, niñas y adolescentes en Colombia, según sus resultados en las pruebas Pisa. La conclusión fue demoledora: en el país, los menores en noveno grado presentan un rezago en habilidades lectoras frente al promedio de los países de la Ocde equivalente a 4,5 años.
Finalmente, para Andrea Escobar, estas desigualdades regionales internas y del país frente al resto del mundo pueden causar muchos problemas: “No podemos permitir que el sistema perpetúe las brechas. Es un sistema educativo que no está acompañando a los estudiantes en su trayectoria educativa completa. Y la lectura es la puerta de entrada al mundo educativo y de ella dependen otras habilidades; permite comprender, ver el mundo y poder construir unas narrativas que te permitan desarrollarse”.
MATEO CHACÓN ORDUZ | Subeditor Educación – Vida de Hoy

















