La Nasa puso en órbita baja cuatro naves DiskSat como parte de una misión de demostración tecnológica orientada a evaluar un nuevo tipo de satélite pequeño, diseñado para ampliar las capacidades científicas y operativas sin incrementar de forma significativa los costos de lanzamiento.
La iniciativa apunta a ofrecer una alternativa a los CubeSat tradicionales, que dominan actualmente el segmento de naves espaciales compactas.
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DiskSat es un satélite plano que ofrece mayor superficie, potencia y capacidad científica. Foto:Nasa
DiskSat es una nave espacial con forma de disco plano que proporciona una mayor superficie útil para instrumentos científicos y generación de energía. El desarrollo de esta plataforma fue financiado por la NASA y llevado a cabo por diseñadores de naves espaciales pequeñas de The Aerospace Corporation, con sede en El Segundo, California. El objetivo fue conservar las ventajas del formato CubeSat —como su estandarización y facilidad de lanzamiento— y, al mismo tiempo, superar algunas de sus restricciones físicas.
Los CubeSat se han consolidado como una opción ampliamente utilizada por organizaciones públicas y privadas interesadas en misiones espaciales de bajo costo. Su diseño estandarizado permite que viajen en contenedores de lanzamiento comunes, lo que facilita misiones compartidas y una mayor frecuencia de oportunidades de vuelo. Además, muchos de sus subsistemas, incluidos los de comunicación y navegación, se producen en masa y están disponibles como componentes listos para usar.
Sin embargo, el tamaño reducido de los CubeSat impone límites importantes. La superficie disponible es escasa, lo que restringe la generación de energía y la instalación de antenas grandes o instrumentos científicos que requieren exposición directa al espacio. Estas condiciones pueden impedir que ciertas misiones, especialmente las que demandan mayor potencia o aperturas amplias, se lleven a cabo con este tipo de plataforma.
NASA’s DiskSat is gearing up to launch into low Earth orbit!
Four plate-shaped spacecraft will demonstrate a new small spacecraft technology that aims to lower mission costs and expand access to space.
The launch window opens Dec 18 at 12am ET. Live coverage from… pic.twitter.com/MQlCxXXUZ7
— NASA Ames (@NASAAmes) December 17, 2025
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Una plataforma plana con mayor capacidad
DiskSat conserva la contenedorización estándar de los CubeSat, pero adopta una geometría distinta. En su primera misión de demostración, cada nave tiene un metro de diámetro y dos centímetros y medio de grosor. Aunque utiliza subsistemas CubeSat convencionales, su forma permite apilar varias unidades dentro de la carena del vehículo de lanzamiento, que luego se despliegan de forma rápida una vez en órbita.
El diseño también es adaptable. Las dimensiones del DiskSat pueden ajustarse según el vehículo de lanzamiento sin necesidad de modificar el sistema de despliegue. En la mayoría de los casos, la electrónica y los subsistemas se alojan dentro del volumen interno del disco, lo que incrementa la capacidad de carga útil y facilita el acceso a los componentes durante las fases de construcción y prueba.
Gracias a su gran superficie, el DiskSat puede ofrecer niveles de potencia y apertura que no son viables en un CubeSat convencional. Al mismo tiempo, mantiene beneficios clave como interfaces de lanzamiento estandarizadas, costos reducidos y un diseño mecánico sencillo.
La plataforma conserva el sistema CubeSat y permite lanzamientos compartidos de bajo costo. Foto:Nasa
Las aplicaciones potenciales de esta plataforma abarcan constelaciones de satélites destinadas a investigaciones científicas y demostraciones tecnológicas. Las misiones de comunicaciones y radar, que requieren alta potencia y grandes antenas, se encuentran entre las principales candidatas. La superficie del DiskSat también resulta adecuada para misiones de señalización que emplean múltiples frecuencias de radio o antenas de alta ganancia.
La incorporación de propulsión eléctrica amplía aún más sus capacidades. Esto permite maniobras orbitales precisas, como el mantenimiento de la órbita, la elevación o descenso controlado, la desorbitación al final de la misión e incluso trayectorias desde la órbita terrestre hacia la órbita lunar. Además, la capacidad de volar con una cara orientada de manera constante hacia la Tierra reduce la resistencia, lo que habilita misiones a muy baja altitud, por debajo de 185 millas (300 kilómetros), especialmente útiles para la observación detallada del planeta.
La misión forma parte del programa de Naves Espaciales Pequeñas y Sistemas Distribuidos (SSDS) de la Nasa, que financia el diseño y desarrollo de esta demostración compuesta por cuatro DiskSat. El objetivo es verificar el rendimiento de la plataforma y validar el mecanismo dispensador de lanzamiento. Los satélites cuentan con propulsión eléctrica para el cambio y mantenimiento de órbita, y tras ser desplegados a la misma altitud, uno o más descenderán a niveles inferiores para probar la maniobrabilidad, incluidos vuelos en órbita terrestre muy baja.
Según lo previsto por la Nasa, esta primera demostración tecnológica de DiskSat tiene como fecha de lanzamiento estimada no antes de diciembre de 2025.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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