En medio de un clima de controversia que rodea a la Superintendencia Nacional de Salud, en las últimas horas comenzaron a circular versiones sobre una eventual salida del superintendente Bernardo Camacho. Los rumores no apuntan a una decisión motivada por la gestión del funcionario frente a la crisis del sistema o por los cuestionamientos derivados de las EPS intervenidas, sino a una presunta disputa de poder al interior de la entidad, en la que tendría un papel central Beatriz Gómez Consuegra, superintendente delegada para Prestadores de Servicios de Salud y esposa del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Las versiones fueron difundidas por el representante a la Cámara Andrés Forero, del Centro Democrático, a través de un mensaje publicado en la red social X. En su trino, el congresista aseguró que existe “ruido de una inminente salida” de Camacho y sostuvo que detrás de esa eventual decisión estaría “una sorda lucha de poder con la esposa” del ministro de Salud. En el mismo mensaje, Forero calificó al superintendente como “incompetente” y afirmó que su posible salida no se explicaría por su rol frente a los “escándalos de las EPS intervenidas”.
Publicación del representante Adnrés Forero. Foto:@AForeroM
Las polémicas y denuncias alrededor de la esposa del ministro de Salud
El señalamiento se produce en un contexto marcado por múltiples denuncias y controversias que han salpicado a Beatriz Gómez Consuegra desde su cargo en la Superintendencia de Salud. Gómez, quien ocupa el puesto de superintendente delegada para Prestadores de Servicios de Salud, ha sido mencionada en distintas investigaciones periodísticas y actuaciones de control disciplinario relacionadas con presuntas presiones indebidas, posibles conflictos de interés y supuestas extralimitaciones de funciones.
De acuerdo con información publicada por la Unidad de Datos de EL TIEMPO en abril de 2025, tanto el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo como su esposa reconocieron en sus declaraciones de bienes, rentas y conflictos de interés que el hecho de ocupar cargos en entidades del mismo sector podría generar un potencial conflicto. En el documento, Gómez Consuegra dejó constancia de que sus decisiones como superintendente delegada podrían entrar en tensión con las competencias del Ministerio de Salud, encabezado por su esposo. Jaramillo, por su parte, se limitó a señalar el cargo que desempeña su cónyuge en la Superintendencia.
Beatriz Gómez Consuegra Foto:Archivo particular
La polémica se intensificó tras una denuncia del periodista Daniel Coronell, quien reveló supuestas presiones ejercidas por Gómez Consuegra para agilizar la firma de un convenio por más de 55.000 millones de pesos destinado a la compra de un buque hospital para operar en el Amazonas. Según la denuncia, la funcionaria habría intervenido ante directivos del Hospital San Rafael de Leticia para acelerar el trámite del contrato, pese a que la autorización y el seguimiento de este tipo de proyectos corresponderían al Ministerio de Salud.
A raíz de esos hechos, la Procuraduría General de la Nación abrió una indagación preliminar contra Gómez Consuegra por presunta presión indebida. El procurador Gregorio Eljach confirmó públicamente la apertura de esa actuación y explicó que la entidad evaluaría los elementos probatorios, incluidos audios en los que, según la denuncia, se habría advertido a funcionarios del hospital que debían firmar el convenio o presentar su renuncia.
El superintendente de Salud, Bernardo Camacho; y Beatriz Gómez. Foto:Archivo particular
Funcionarios del Hospital San Rafael de Leticia, entre ellos la entonces agente interventora Lina Baracaldo y el asesor jurídico Mario Castro, señalaron públicamente que existieron presiones para firmar el contrato del buque hospital, pese a que, según explicaron, el proyecto carecía de garantías jurídicas y presupuestales. Baracaldo afirmó que fue removida de su cargo días después de negarse a suscribir el convenio, mientras que Castro aseguró que la llamada atribuida a la superintendente delegada evidenciaba una clara coacción.
Las controversias no se limitaron al caso del Amazonas. También a inicios de 2025, la representante a la Cámara Jennifer Pedraza denunció una presunta influencia indebida de Gómez Consuegra en el nombramiento de una interventora del hospital de Nazareth, en La Guajira. Según la congresista, la funcionaria recomendada no cumpliría con los requisitos legales para dirigir un hospital de categoría C, lo que, a su juicio, evidenciaría vulneraciones a los principios de transparencia. Pedraza afirmó entonces que lo ocurrido en el Amazonas era “la punta del iceberg” de un problema más amplio de concentración de poder en el sector salud.
Más recientemente, en enero de 2026, la salida de Mónica Etelmira González Montes, directora de Medidas Especiales para Prestadores de Servicios de Salud, reavivó las versiones sobre presuntas presiones internas en la Superintendencia. Aunque no hubo un pronunciamiento oficial sobre las razones de su retiro, fuentes citadas por Infobae Colombia señalaron tensiones relacionadas con el manejo del Hospital San José de Maicao, en La Guajira, y denuncias sobre supuestas imposiciones de compras directas.
Hospital San José de Maicao. Foto:Hospital San José de Maicao
En ese contexto, el nombre del superintendente Bernardo Camacho también ha aparecido en declaraciones públicas. Tanto él como directivos hospitalarios han negado la participación de Gómez Consuegra en reuniones o presiones en el caso Maicao y han desestimado versiones sobre su presencia en La Guajira en enero de 2026. Sin embargo, las denuncias, las investigaciones en curso y las controversias políticas han alimentado un ambiente de incertidumbre al interior de la Superintendencia.
Es en ese escenario donde toma fuerza la versión divulgada por el representante Andrés Forero sobre una posible salida de Camacho, que, según su afirmación, estaría relacionada con disputas internas de poder y no con una evaluación de resultados. Hasta ahora, no existe un pronunciamiento oficial del Gobierno ni de la Superintendencia Nacional de Salud que confirme o desmienta la eventual salida del superintendente, pero el señalamiento se suma a una cadena de episodios que mantienen bajo la lupa el manejo y la gobernanza del sector salud en Colombia.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















