Columnas de ceniza de hasta un kilómetro: el volcán Puracé mantiene el nivel de alerta naranja ante la probabilidad de erupción

¿Qué pasa en el Puracé? Las razones por las que el Servicio Geológico mantiene el nivel de alerta naranja de […]

Columnas de ceniza de hasta un kilómetro: el volcán Puracé mantiene el nivel de alerta naranja ante la probabilidad de erupción

¿Qué pasa en el Puracé? Las razones por las que el Servicio Geológico mantiene el nivel de
alerta naranja de uno de los volcanes más activos del país.

Desgasificación, sismos internos y columnas de ceniza confirman que el Puracé sigue en una fase
dinámica que eleva la probabilidad de erupciones.

El volcán Puracé atraviesa uno de sus momentos más dinámicos de las últimas décadas. Tras un
aumento acelerado en la salida de gases, el ascenso en la energía de los eventos sísmicos y la
aparición de emisiones de ceniza, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) declaró el pasado fin
de semana el estado de alerta Naranja, lo que indica una mayor probabilidad de una erupción más
fuerte que las registradas recientemente.

Cristian Santacoloma, vulcanólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán del
SGC, explica que el cambio de alerta fue producto de una combinación de señales que
evolucionaron con rapidez. “Hubo un incremento en la desgasificación en la parte alta del volcán
Puracé, un incremento también en la energía de los eventos sísmicos que están asociados a esa
salida de material y empezamos a observar emisiones pequeñas de ceniza”, detalla. El proceso
avanzó de forma tan acelerada que la entidad decidió ajustar el nivel de vigilancia. “Se pasó de
amarilla a naranja porque esto muestra que hay un escenario en el que aumenta la posibilidad de
una erupción más fuerte”.

Santacoloma aclara que emisiones recientes —como las del 20 de enero de este año y las del 29 de
marzo de 2022— no provinieron del cráter histórico, sino del volcán Curiquinga, una estructura
vecina ubicada a poco más de un kilómetro hacia el suroriente. Mientras que las que estamos
viendo por estos días se centran en el cráter del volcán Puracé.

El boletín extraordinario publicado por el SGC confirma que, desde la declaratoria de alerta
Naranja, la vigilancia es constante y detallada. “Se mantiene el registro de señales sísmicas
relacionadas con movimiento de fluidos, tipo Tremor (TR) y tipo Largo Periodo (LP), localizadas
debajo del cráter del volcán Puracé y asociadas con la emisión continua de gases volcánicos”,
reportó la entidad. Algunas de estas señales han estado acompañadas por pequeñas emisiones de
ceniza, cuya dispersión varía según los vientos.

Pese a la actividad, hasta el momento no se han recibido reportes de caída de ceniza en las
comunidades cercanas. No obstante, la vigilancia no se detiene y las autoridades insisten en no
acercarse al cráter.

¿Por qué está aumentando la actividad?

El Puracé hace parte de la cadena volcánica Los Coconucos, integrada por varias estructuras
activas. Su comportamiento actual no es inesperado si se observa su historia eruptiva. “Estos
volcanes están dentro de la clasificación de volcanes activos, es decir, han tenido eventos
eruptivos en los últimos diez mil años”, explica Santacoloma. Bajo la superficie, el sistema
alberga un reservorio magmático desde donde asciende roca fundida cargada de gases. Cuando esos
gases migran hacia la superficie, movilizan parte del material interno y generan eventos
sísmicos, fumarolas y, eventualmente, erupciones.

“El volcán Puracé es uno de los más activos de Colombia y en los últimos doscientos años ha
tenido muchísimos eventos eruptivos. El último ocurrió en 1977”, recuerda el vulcanólogo. Según
él, el aumento reciente sugiere que el sistema podría estar entrando en una nueva etapa de
expresiones eruptivas.

El cambio de alerta se basó en variaciones claras en los parámetros de monitoreo: incremento del
número y energía de los sismos, mayor cantidad de fluidos ascendiendo, aumento de gases como
dióxido de carbono y dióxido de azufre, cambios en la presión del suelo volcánico y señales de
intrasonido que confirman explosiones superficiales. Aunque desde 2010 se venían registrando
cambios graduales, “lo que se ha presentado tanto el año pasado como ahora es un aumento
acelerado de esas expresiones en superficie”, señala.

¿Qué está pasando hoy en el volcán?

La actividad en el volcán persiste, aunque con ligeras fluctuaciones. “Se han seguido
presentando los pulsos de salida de gas con ceniza. Continúan presentándose, no tan acelerados
como el fin de semana, sin embargo se siguen registrando”, explica Santacoloma. Las cámaras
muestran columnas entre 700 y 1.000 metros y una dispersión discreta hacia el occidente,
noroccidente y nororiente. Tampoco hoy ha habido reportes comunitarios de caída de ceniza en
zonas cercanas.

Uno de los indicadores que más atención recibe es el tremor volcánico, una señal sísmica
continua que evidencia el flujo sostenido de gases desde zonas internas hacia la superficie.
“Por el momento es de poca energía, lo cual indica que por ahora no se está acelerando el
proceso”, afirma el experto.

El SGC subraya que durante la alerta Naranja pueden presentarse fluctuaciones. Una disminución
temporal de la actividad no significa un retorno inmediato al nivel Amarillo: se requiere un
periodo prolongado de estabilidad para considerarlo.

El Puracé es un estratovolcán típico de los Andes: alto, construido por múltiples capas de
lavas, cenizas y flujos piroclásticos. Su historia geológica también incluye eventos de flujos
de lodo, considerados una de las principales amenazas en caso de una erupción mayor.

Por ahora, las autoridades reiteran la recomendación de no acercarse al cráter ni a sus
alrededores, y seguir las instrucciones oficiales, mientras el monitoreo minuto a minuto volcán
más activo del sur del país continua.

REDACCIÓN CIENCIA

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