El accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como trombosis o derrame cerebral, continúa siendo una de las mayores amenazas para la salud pública en Colombia. De acuerdo con datos del Dane citados por el director del Servicio de Neurointervencionismo de la Clínica Foscal, Daniel Eduardo Mantilla García, en 2023 un total de 16.946 personas murieron por esta causa, que se mantiene como la primera responsable de discapacidad y la segunda de mortalidad en el país.
LEA TAMBIÉN
La mayoría de los ACV e infartos ocurren en personas con un solo factor de riesgo. Foto:iStock
Las cifras dimensionan la magnitud del problema: cada año más de 110.000 colombianos sufren un ACV, un evento neurológico que exige atención inmediata para evitar daños irreversibles. Cerca del 80 % de los casos corresponde a accidentes cerebrovasculares isquémicos, ocasionados por la obstrucción de una arteria cerebral a causa de un coágulo. El 20 % restante se asocia a ACV hemorrágicos, provocados por la ruptura de un vaso sanguíneo o por anomalías como aneurismas o malformaciones vasculares.
Aunque ambos tipos requieren una intervención urgente, los mayores avances de los últimos años se concentran en la atención del ACV isquémico. Este cuenta con tratamientos de reperfusión altamente eficaces, como la trombólisis y la trombectomía mecánica, capaces de restaurar el flujo sanguíneo y evitar secuelas graves cuando se aplican dentro de la ventana terapéutica.
LEA TAMBIÉN

Un análisis conjunto realizado entre 2023 y 2024 por el Ministerio de Salud, el Dane y la Clínica Foscal reveló que entre el 5 % y el 7 % de los pacientes con ACV isquémico en Colombia recibe tratamiento dentro del tiempo recomendado. Aunque aún más del 90 % de los afectados no logra acceder a tiempo, la cifra representa un avance significativo: duplica la proporción registrada hace cinco años y ubica al país por encima de Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y México en atención del ACV.
El accidente cerebrovascular sigue siendo la segunda causa de muerte en Colombia en 2023. Foto:iStock.
Los resultados de esta investigación fueron presentados por Mantilla García durante el congreso de la World Federation of Interventional Neuroradiology, realizado en Nueva York. Allí, el especialista también destacó que el verdadero punto de inflexión ocurrió en 2015, cuando la trombectomía mecánica demostró su eficacia para reducir la discapacidad neurológica en pacientes con ACV isquémico. “Pasamos de un tratamiento que funcionaba en 1 de cada 14 pacientes a uno que puede beneficiar a 1 de cada 3, siempre y cuando el afectado llegue dentro de la ventana terapéutica”, señaló.
Sin embargo, pese a los avances en tecnologías y protocolos, la falta de especialistas sigue siendo uno de los principales obstáculos para garantizar atención continua. La disponibilidad de profesionales capacitados para operar 24 horas, un requisito clave para disminuir muertes y secuelas, continúa siendo insuficiente en varias regiones del país.
LEA TAMBIÉN

Ante este panorama, la Clínica Foscal impulsó una estrategia para fortalecer el talento humano en la atención del ACV. En 2019 logró la aprobación del Ministerio de Educación para crear el primer programa nacional de formación de segundos especialistas en Radiología Intervencionista. De este proceso académico han egresado 18 supra especialistas que hoy fortalecen la capacidad de respuesta en diferentes zonas de Colombia.
Cada año más de 110.000 personas sufren un accidente cerebrovascular en el país. Foto:iStock
Estos esfuerzos, sumados a la investigación, la actualización tecnológica y la estandarización de procesos clínicos, han permitido que la institución santandereana se consolide como un referente regional. “Hoy podemos ofrecer un nivel de atención como el de instituciones europeas. Si nos comparamos con países como Francia o Alemania tenemos todo el tratamiento igual. Si a una persona le da un ACV acá en Bucaramanga recibirá la atención como si estuviera en un país desarrollado”, aseguró Mantilla García.
El reconocimiento internacional no se ha hecho esperar. Gracias a su modelo de atención oportuna, la formación de especialistas, la disponibilidad 24/7 y la implementación estricta de estándares clínicos, la Clínica Foscal fue certificada como Centro Avanzado de ACV por la World Stroke Organization. Además, en 2025 obtuvo el WSO Angels Award – Diamond Status, una de las distinciones más exigentes del mundo en prevención, tratamiento y rehabilitación del accidente cerebrovascular.
LEA TAMBIÉN

A pesar de los logros, los especialistas insisten en que la lucha contra el ACV requiere fortalecer la educación en salud y el reconocimiento temprano de los síntomas por parte de la población. La rapidez con la que actúan los pacientes y sus familias al identificar signos como debilidad súbita, dificultad para hablar o pérdida de visión puede marcar la diferencia entre la recuperación y la discapacidad permanente.
Mientras Colombia continúa avanzando en capacidad diagnóstica, formación de talento humano y adopción de tecnologías de intervención, el reto sigue siendo ampliar la atención oportuna a la mayoría de quienes enfrentan esta emergencia neurológica. La meta, advierten los expertos, es que duplicar la atención no sea solo un hito, sino un punto de partida hacia un sistema más equitativo, preparado y capaz de salvar más vidas.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















