Un equipo internacional con sede en Escocia desarrollará las primeras películas tridimensionales de agujeros negros, un avance que permitirá observar en tiempo real cómo se mueve el plasma y cómo la gravedad extrema de estos objetos deforma el espacio-tiempo a su alrededor.
El proyecto, denominado TomoGrav, será liderado desde la Universidad Heriot-Watt, en Edimburgo. Foto:iStock
El proyecto, denominado TomoGrav, será liderado desde la Universidad Heriot-Watt, en Edimburgo, y contará con la dirección científica del astrónomo Kazunori Akiyama, reconocido por su participación en la obtención de las primeras imágenes de un agujero negro en 2019 y 2022, logradas por el Event Horizon Telescope (EHT).
Según explicó Akiyama, el objetivo es pasar de imágenes estáticas a secuencias dinámicas que permitan comprender mejor el comportamiento de estos fenómenos extremos. La iniciativa buscará mostrar cómo el plasma se desplaza alrededor de los agujeros negros y cómo la gravedad moldea su entorno inmediato.
Para lograrlo, el equipo desarrollará algoritmos de inteligencia artificial capaces de transformar grandes volúmenes de datos captados por radiotelescopios en películas tridimensionales de alta resolución. Estos sistemas serán entrenados inicialmente con simulaciones físicas y luego aplicados a observaciones reales, incluso cuando los datos disponibles sean incompletos.
El avance coincide con un momento clave para la astronomía. En 2026, el EHT realizará su primera campaña diseñada específicamente para obtener un video del agujero negro M87*, cuya masa equivale a unos 6.500 millones de veces la del Sol. Las observaciones periódicas permitirían generar los fotogramas necesarios para construir la primera película real de un agujero negro.
Además de M87*, los investigadores estudiarán Sagitario A*, el agujero negro ubicado en el centro de la Vía Láctea, que es más pequeño y menos activo. Comparar ambos permitirá entender por qué algunos agujeros negros generan potentes chorros de plasma y otros no, una de las preguntas centrales de la astrofísica actual.
La tecnología desarrollada en TomoGrav también tendrá aplicaciones fuera del ámbito astronómico. De acuerdo con los científicos, los mismos algoritmos podrían emplearse en medicina, especialmente en resonancias magnéticas, al permitir reconstruir imágenes más precisas a partir de datos parciales y en menor tiempo.
El proyecto cuenta con una financiación de cuatro millones de libras otorgados por la Royal Society y tiene tres objetivos principales: crear las primeras películas tridimensionales del entorno de los agujeros negros, desarrollar tecnologías para futuros telescopios espaciales y consolidar al Reino Unido como un centro de referencia en la intersección entre inteligencia artificial y astrofísica.
«Ya no se trata solo de ver un agujero negro», sino «de entender cómo funciona», resaltó Akiyama a EFE.
*Con información de EFE

















