El emblemático Teatro Adolfo Mejía de Cartagena no es solo una estructura de calicanto y madera, es el epicentro donde la historia republicana de Colombia y el arte universal convergen.
La reciente gestión para la revitalización del Teatro Adolfo Mejía (TAM) liderada por el Distrito ha devuelto al primer plano nacional la importancia de este recinto, consolidando a la ‘Ciudad Heroica’ no solo como un museo de la colonia, sino como un destino cultural de talla mundial.
Así lo resalto Julia Salvi, directora del Cartagena Festival Internacional de Música, que inició anoche su versión número XX.
Salvi, una de las voces más autorizadas en la escena cultural del país, felicitó al alcalde de la ciudad, Dumek Turbay, por la reciente recuperación de este ícono del arte y la cultura, que hace parte del patrimonio de los colombianos.
“Pido un aplauso para el alcalde la ciudad, Dumek Turbay, por las obras de recuperación de este escenario en el cual recibimos todos los años a artistas del todo el mundo”, señaló.
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Pido un aplauso para el alcalde la ciudad, Dumek Turbay, por las obras de recuperación de este escenario en el cual recibimos todos los años a artistas del todo el mundo
Julia Salvi, directora del Cartagena Festival Internacional de Música, que inició anoche su versión número XX.
Simón Zhuen en la apertura del Cartagena Festival Internacional de Música, que celebra 20 años Foto:Cartagena Festival Internacional de Música
“La recuperación de los camerinos dignos para los artistas invitados, así como de cada uno de los detalles de todo el recinto nos llenan de orgullo agregó Salvi, durante el discurso de apertura del festival que este año lleva por título ‘El Alma y El Cuerpo’.
El concierto inaugural tuvo como como protagonistas al violinista alemán Simón Zhu y a la Orquesta de Cámara Franz Liszt de Hungría, bajo la dirección de István Várdai
«Este recinto es una de las joyas arquitectónicas más valiosas del Caribe colombiano», afirmó uno de los asistentes a una noche mágica donde la música hipnotizó al público que copó el teatro que ha albergado en estas dos décadas conciertos sinfónicos y óperas que hoy forman parte de la memoria emocional del Cartagena Festival Internacional de Música.
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Un sueño que desafió guerras y presidentes
Cartagena Festival Internacional de Música en sus 20 años Foto:Cartagena Festival Internacional de Música
La historia del teatro es la crónica de una persistencia colectiva. Construir lo que originalmente se conoció como el Teatro Municipal tomó más de 28 años. Fue una hazaña que superó las cicatrices de la Guerra de los Mil Días y las turbulencias políticas de finales del siglo XIX.
Incluso figuras de la talla de Rafael Núñez, cuatro veces presidente de la República, murieron sin ver cristalizada la obra que tanto impulsaron. No fue sino hasta el 13 de noviembre de 1911, en el marco del centenario de la independencia de Cartagena, cuando el telón se levantó por primera vez, bajo la mirada de Henrique L. Román, quien tras dejar la gobernación presidió la junta que finalmente le dio vida al proyecto.
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El sello de Luis Felipe Jaspe:
‘Ensamblar la República’
Teatro Adolfo Mejía en Cartagena Foto:Archivo. EL TIEMPO
El responsable de esta proeza estética fue el arquitecto y artista cartagenero Luis Felipe Jaspe, el mismo que diseñó la emblemática Torre del Reloj. Jaspe no buscó imitar la frialdad de los teatros bogotanos; tras estudiar en Martinica, viajó a La Habana para inspirarse en el Teatro Tacón. Cartagena exigía un «Teatro Caribe».
El genio de Jaspe reside en lo que los historiadores llaman ‘arquitectura de ensamble’.
El Teatro Adolfo Mejía fue construido sobre las ruinas de la antigua iglesia de la Merced, abandonada 80 años antes. Jaspe logró unir tres siglos de diferencia, integrando el lenguaje republicano con el pasado colonial de forma tan orgánica que hoy resulta casi imperceptible para el ojo inexperto.
«Construir el Teatro fue toda una hazaña que se logró gracias a la unión entre los sectores políticos, intelectuales, artesanales y empresariales», rezan los registros históricos del recinto.
Evolución de un símbolo
Teatro Adolfo Mejía de Cartagena. Foto:Alcaldía Cartagena
A lo largo de sus 114 años, el teatro ha mudado de piel y de nombre, reflejando la evolución de la identidad local:
1911: Nace como Teatro Municipal.
1933: Se renombra como Teatro Heredia, en honor al fundador de la ciudad.
1987: El arquitecto Alberto Samudio lidera una restauración crítica financiada por el Banco de la República.
1998: Adopta su nombre actual, Teatro Adolfo Mejía, homenajeando al ilustre compositor cartagenero.
El Teatro Adolfo Mejía durante el Cartagena Festival de Música. Foto:Cortesía Cartagena Festival de Música
En su interior, la majestuosidad se completa con la obra del maestro Enrique Grau, quien plasmó su arte en el telón y el cielo raso, elevando el recinto a la categoría de obra de arte total.
Más que muros, un compromiso cultural
La actual administración distrital ha recibido el espaldarazo de la comunidad cultural para asegurar que el teatro no sea solo un monumento estático. La disposición de la organización del Festival de Música para seguir apoyando iniciativas de desarrollo turístico y cultural subraya que el TAM sigue siendo el escenario donde Cartagena dialoga con el mundo.
Hoy, mientras su fachada vuelve a brillar frente a la Plaza de la Merced, el Teatro Adolfo Mejía recuerda que, al igual que en 1911, la cultura es el eje sobre el cual Cartagena se reconstruye a sí misma frente a las vicisitudes del tiempo.
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Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
John Montaño
Corresponsal de EL TIEMPO
Cartagena
En X: @PilotodeCometas

















