El Secretariado Nacional de Pastoral Social–Cáritas Colombiana lanzó oficialmente su campaña anual de Adviento, un llamado nacional a la solidaridad que busca fortalecer la capacidad de respuesta de la Iglesia frente a emergencias humanitarias en el país.
Bajo el lema “Somos la fuerza solidaria que impulsa a Colombia”, la iniciativa pretende recolectar recursos que permitan mantener operativa, en 2026, la red nacional de atención, especialmente ante el aumento de fenómenos naturales y desplazamientos forzados.
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Durante 2025, este sistema permitió responder a 24 situaciones críticas, de las cuales 18 estuvieron asociadas a la ola invernal y cuatro al conflicto armado. A través de la entrega de kits de alimentos, higiene, alojamiento y cocina, se logró beneficiar a 3.076 familias, equivalentes a 11.231 personas, con un valor ejecutado de 750 millones de pesos colombianos. Este balance, según la institución, evidencia una capacidad de acción que depende de la continuidad de los recursos obtenidos mediante campañas solidarias como la de Adviento.
Impacto y capacidad logística demostrada
Uno de los operativos más representativos del año se desarrolló en la región del Catatumbo, donde se registró una crisis con más de 54.098 personas desplazadas. En este escenario, y gracias a los fondos recaudados y a alianzas con la red de bancos de alimentos de Colombia (Abaco) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Cáritas Colombiana fue la primera organización en acceder a la zona.
La intervención permitió la entrega de 332.355 kilogramos de alimentos a 17.680 personas en condición de desplazamiento y confinamiento en municipios como Tibú, La Gabarra, El Tarra, Ocaña, Cúcuta, el resguardo indígena Catalaura en Norte de Santander y Bucaramanga. “Esta intervención demostró no solo nuestro compromiso, sino la capacidad logística para llegar a contextos críticos y de difícil acceso”, destacó Cáritas Colombiana.
La campaña propone entender la donación no solo como caridad, sino como una inversión estratégica. Foto:iStock
Un modelo de respuesta con cuatro décadas de experiencia
La capacidad operativa actual se apoya en el Servicio Nacional de Emergencias, creado en 1983 tras el terremoto de Popayán y fortalecido luego de la erupción del Nevado del Ruiz en 1985. Durante más de 40 años, este sistema ha desarrollado una metodología centrada en las personas, articulando la red de 78 jurisdicciones eclesiales en todo el territorio nacional.
Este modelo combina tres ejes fundamentales: la respuesta inmediata en las primeras 72 horas críticas; el fortalecimiento comunitario, para que las poblaciones desarrollen capacidades de prevención y anticipación; y la recuperación temprana, orientada a transformar realidades más allá de la asistencia inicial.
De la caridad a la construcción de resiliencia
La campaña propone entender la donación no solo como un acto de caridad, sino como una inversión estratégica. De acuerdo con la institución, los recursos permiten financiar la capacidad de reacción, adquirir y distribuir kits, sostener la logística y desplegar equipos hacia territorios remotos. “La capacidad de este organismo para seguir acompañando a las personas y reconstruyendo comunidades depende, en gran medida, de que los colombianos comprendamos que cada donación es capital de respuesta nacional”, agregó la entidad.
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Más allá del mensaje espiritual propio del Adviento, la iniciativa se presenta como un llamado a la acción. “La verdadera transformación ocurre cuando la información se convierte en acción, y la acción en Esperanza”, expresaron desde Cáritas Colombiana, invitando a fieles y ciudadanos a sumarse a esta fuerza solidaria.
REDACCIÓN VIDA DE HOY

















