La actividad en la cadena volcánica Los Coconucos continúa bajo estrecha vigilancia del Servicio Geológico Colombiano (SGC), que informó sobre la persistencia de sismos asociados al movimiento de fluidos y a procesos de fracturamiento de roca. El reporte de este martes confirma que el comportamiento del sistema volcánico se mantiene dentro del estado de alerta Naranja.
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Según el SGC, se han registrado sismos de tipo Largo Periodo (LP) y pulsos de Tremor (TR) “asociados con el movimiento de fluidos dentro del edificio volcánico”. Estos eventos se localizaron bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades inferiores a un kilómetro, y estuvieron relacionados con “procesos de circulación y liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera”.
Sismicidad y gases en el complejo volcánico
El informe detalla que, de manera paralela, continúa presentándose sismicidad de baja magnitud asociada con el fracturamiento de roca. En este caso, los sismos se localizaron bajo el volcán Piocollo, a profundidades entre uno y dos kilómetros. El SGC subrayó que estos procesos forman parte del comportamiento actual del sistema y siguen siendo objeto de monitoreo permanente.
Registro de la cámara Mina IR ubicada 2,2 km al noroccidente del Puracé. Foto:SGC
En cuanto a la actividad superficial, el organismo señaló que “se continúan registrando emisiones de dióxido de azufre (SO₂)” y que persiste la salida de gases a través de grietas en los cráteres de los volcanes Curiquinga y Piocollo. No obstante, precisó que “hasta el momento no se identifican emisiones de ceniza asociadas”. Además, la temperatura al interior del cráter del volcán Puracé, vinculada con la salida de gases, “continúa presentando un descenso en los valores registrados satelitalmente”.
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Lahar secundario y recomendaciones a la población
El SGC también informó sobre un evento puntual ocurrido el 12 de enero a la 1:46 p. m., cuando se detectó un flujo de lodo o lahar secundario en el sector nororiental del volcán. El fenómeno fue identificado mediante el registro sísmico y, de acuerdo con la entidad, “por su tamaño no representó un riesgo para la población”. Este evento estuvo asociado a las altas precipitaciones y a la removilización de ceniza depositada durante las últimas semanas en las partes altas de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
Volcán Puracé Foto:Óscar Manzo. SGC
La entidad advirtió que “eventos de este tipo pueden continuar registrándose durante periodos de lluvias intensas en las zonas altas donde hay acumulación de ceniza”, por lo que insistió en mantener la atención sobre la evolución del proceso.
Mientras se mantenga el estado de alerta Naranja, el SGC indicó que pueden presentarse fluctuaciones temporales en los niveles de actividad, lo que no implica necesariamente un retorno a la estabilidad. “Para regresar al estado de alerta Amarilla (mayor estabilidad), se requiere un tiempo prudencial en el que se evalúen todos los parámetros monitoreados”, señalan en el comunicado.
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Finalmente, el Servicio Geológico Colombiano recomendó “no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, así como a sus alrededores”, y sugirió seguir los boletines extraordinarios y la información publicada en sus canales oficiales, además de acatar las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
REDACCIÓN CIENCIA

















