Tras un 2025 marcado por la simplicidad y la funcionalidad, la industria de la moda está lista para un cambio de rumbo. El minimalismo que venía reinando evolucionará hacia propuestas más creativas y atrevidas y se empezará a ver una fuerte inclinación por el maximalismo.
Así lo vimos en las pasarelas primavera-verano 2026 de las capitales de la moda. Los diseñadores, para los meses cálidos del año, proponen paletas de color saturadas, mezclas de estampados, faldas y mangas anchas y, sobre todo, los excesos de volumen.
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Pero a pesar de las siluetas y asimetrías inesperadas, no se perderá la feminidad, como lo explica María Alejandra Pascua, experta en tendencias senior para WGSN, empresa de pronóstico de tendencias.
“La feminidad va a ser una de las estéticas y de las temáticas que vamos a ver con mayor recurrencia en el 2026, especialmente en el primer semestre del año. Es uno de los temas que van a permear las diferentes categorías. También veremos un nuevo acercamiento a la sastrería, esto quiere decir que, además de la sastrería tradicional, continuaremos viendo cómo se mezcla con otras categorías de vestuario, especialmente ahora que la generación Z cobra más relevancia en el consumo”, explica.
“La feminidad va a ser una de las estéticas y de las temáticas que vamos a ver con mayor recurrencia en el 2026, especialmente en el primer semestre del año
María Alejandra Pascua,Experta en tendencias senior para WGSN
Pascua también afirma que se continuarán viendo estéticas tipo clubhouse, un término que desde WGSN se utiliza para describir el acercamiento del estilo preppy –que integra sastrería clásica con otras prendas– con los deportes de cancha, como el tenis. “Continuaremos viendo estéticas de los 2010, mucho más influenciadas por lo femenino, y prendas de ropa interior para exterior”.
Un ejemplo de esto último son los vestidos o camisones ligeramente transparentes y con toques delicados o nostálgicos que proponen marcas como Chloé o Ferragamo en sus colecciones de primavera-verano 2026. También la colección PJ Obsession de Dolce & Gabbana, que convierte las pijamas masculinas en declaraciones de estilo femenino, mezclando la sastrería con la lencería. Y los sujetadores o bralettes de Versace o Rabanne que quedan a la vista.
Sobre esta tendencia, Kika Rocha, periodista y experta en moda y belleza, comenta: “Es el regreso de la sensualidad natural. Después de temporadas dominadas por la estética clean girl, vuelve el deseo de mostrar la piel, pero con sutileza. Faldas midi con aberturas, escotes estratégicos y transparencias ligeras celebran una feminidad libre, no forzada”.
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Y profundiza en lo relacionado con la sastrería: “La estructura y la comodidad conviven. Veremos blazers sin hombreras rígidas, pantalones amplios y camisas que se ajustan a cuerpos reales. América Latina, con su clima cálido, reinterpretará la sastrería en lino, algodón o mezclas ligeras, donde la elegancia respira”.
En cuanto a los estampados, los diseños con personalidad fuerte serán los más dominantes. Por un lado, estarán las flores –clásicas de la primavera–, pero esta vez en tonos contrastados o motivos grandes, como los claveles rojos sobre fondos blancos y negros de la colección de primavera-verano 2026 de Carolina Herrera, presentada en septiembre en la Plaza Mayor de Madrid, en España.
El volumen y los estampados florales serán protagonistas. Foto:Cortesía Carolina Herrera
Por otro lado, el animal print se renueva y, más allá del clásico leopardo o serpiente, gana terreno con otros motivos, como el estampado de vaca, incluso en los zapatos. Lo confirmamos en la reciente edición de BFShow, la feria de calzado más grande de América Latina que se lleva a cabo en São Paulo, en Brasil. Una de las marcas participantes que más apostaron por esta tendencia fue Cecconello, destacando que el cow print, se puede llevar en botas de tacón de caña alta, y hasta en mocasines.
En el más reciente BFShow se adelantó cómo el estampado de vaca llegará a todo tipo de prendas. Foto:Cortesía BFShow
Y finalmente, los lunares o dots y las rayas verticales. O mejor aún, la combinación de todos los anteriores en un mismo atuendo, lo cual demuestra que, en la moda del nuevo año, más es más.
La paleta de color del 2026
Según Pantone, la autoridad del color, el tono del 2026 es el Cloud Dancer, un blanco suave y envolvente que simboliza paz, introspección y claridad. Laurie Pressman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute, lo explicó de la siguiente manera: “Al igual que un lienzo en blanco, Cloud Dancer simboliza nuestro deseo de empezar de cero. Nos desprendemos de capas de pensamiento obsoleto y abrimos la puerta a nuevos enfoques. Pantone 11-4201 Cloud Dancer, una tonalidad blanca y ligera, abre espacio a la creatividad, permitiendo que nuestra imaginación se desvíe para que puedan surgir y tomar forma nuevas percepciones e ideas audaces”.
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Indiscutiblemente, este tono estuvo presente en las últimas pasarelas de París y Milán, en todo tipo de prendas. Para la muestra, el vestido satinado de Chanel –de la primera colección de Matthieu Blazy para la casa francesa–; un total look compuesto por pantalón y camisa de Dior, o combinados con otros tonos como el marrón, como lo propuso Fendi.
Vestido satinado de Chanel de la colección primavera-verano 2026. Foto:Cortesía Chanel
Este tono también empezará a ganar su lugar en el mundo del maquillaje. Tatiana Castaño, maquilladora profesional de Natura, dice: “Llega como un tono inspirado en nubes y luz suave, y marca un giro claro en las tendencias de maquillaje: menos rigidez y más piel viva; menos exceso y más intención. Desde mi experiencia como maquilladora, veo que este color empuja la belleza contemporánea hacia acabados translúcidos, luminosos y reconfortantes, con una sofisticación que se siente natural”.
Asimismo, explica cómo integrarlo: “Llevar Cloud Dancer al maquillaje es más simple de lo que parece. Para abrir la mirada y elevar el rostro con una claridad serena, recomiendo en las Pro Palettes los tonos dorados y beige satinados, aplicados como puntos de luz estratégicos. Para una piel iluminada y de ‘segunda piel’, la Base Sérum deja un acabado ligero y saludable, perfecto para una piel latina que quiere naturalidad sin renunciar a la cobertura. Al final, Cloud Dancer no es solo un color: es un lenguaje de frescura, autenticidad y detalle, en sintonía con la visión de Natura sobre una belleza consciente y moderna”.
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En contraste, Pascua asegura que recientemente, en WGSN han notado un interés especial por los tonos más oscuros, “especialmente por su versatilidad y durabilidad temporada tras temporada. Los tonos medios se destacan por un crecimiento constante en las últimas temporadas, dando lugar a colores llamativos sin ser brillantes, como algunas temporadas atrás”. Del mismo modo, en las recientes colecciones resaltan otros colores como el verde khaki, naranja, marrón y palo rosa, una gama cromática que anticipa un 2026 vibrante y expresivo.
Al respecto, Kika Rocha comparte su visión: “La paleta que acompañará esta energía en 2026 irá mucho más allá de ese blanco etéreo. Verdes botánicos y terrosos: desde el verde salvia hasta el oliva y el musgo, los tonos naturales continuarán dominando. Los marrones cálidos y cobrizos, inspirados en la arcilla, el café y el cacao, los cuales reflejan conexión con las raíces, lo artesanal y la fuerza de la naturaleza. Los plum y tonos vino: este púrpura profundo, cercano al borgoña, se impondrá como el nuevo color de la sofisticación. Perfecto para accesorios, vestidos fluidos y piezas de noche, le da un aire misterioso y refinado al guardarropa”.
CAMILA VILLAMIL NAVARRO
Para EL TIEMPO
@camilavillamiln

















