Todas las personas necesitan interacciones para sobrevivir y para que el cerebro se mantenga activo. Sin embargo, a medida que envejecen, tienden a pasar más tiempo solas y aisladas de sus seres queridos. Sin darse cuenta, esto comienza a afectar la salud y el bienestar de cada una de ellas.
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De acuerdo con el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, la soledad y el aislamiento están asociados con un mayor riesgo de presentar problemas cardíacos, depresión y deterioro cognitivo.
De acuerdo con la entidad, los adultos mayores están en mayor riesgo de distanciamiento debido a los cambios de salud y a las pérdidas que pueden presentarse con el envejecimiento, como la audición, la vista y la memoria.
El aislamiento social y la soledad también pueden estar asociados con un mayor riesgo de padecer: presión arterial alta, obesidad, ansiedad y demencia.
Los adultos mayores necesitan más interacción con sus seres queridos. Foto:iStock
El aislamiento social en los adultos mayores puede provocar diversas enfermedades
“Las personas que se sienten solas tienen dolor emocional. Perder el sentido de conexión y comunidad puede cambiar la forma en que una persona ve el mundo”, explicó el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento.
Por otro lado, Mayra C., experta en longevidad y calidad de vida, a través de su cuenta de Instagram, se refirió a cómo los adultos mayores pueden llegar a sufrir un colapso funcional invisible al salir de casa.
“Muchos adultos mayores dicen que no les gusta salir de casa y se les deja elegir, pero estar confinados puede desencadenar un colapso funcional invisible que suele suceder bastante rápido. La fuerza y el equilibrio se van perdiendo; sin piso, sin rampas, sin aceras, el cuerpo ya no es desafiado”, aseguró.
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Otros de los efectos que pueden llegar a experimentar, y que muchas veces los familiares no perciben, son la inseguridad y el bloqueo, ya que comienzan a sentirse amenazados y a desconfiar de los demás.
“El resultado es la pérdida de fuerza, de control postural y el aumento del riesgo de caídas. Después de semanas o meses sin salir, el cerebro del adulto mayor entiende que el mundo exterior es peligroso. ¿Cuál es el resultado de esto? Inseguridad y bloqueo”, manifestó.
Los adultos mayores ven el mundo de una manera distinta. Foto:iStock
Según la experta, el confinamiento no es nada bueno, ya que es durante este período cuando comienzan a aparecer las enfermedades y el deterioro cognitivo.
“El cerebro necesita novedad, movimiento y estímulo. Sin eso, la memoria falla, la atención desaparece y el estado de ánimo se va derrumbando. Puede parecer solo tristeza, pero quizás sea el inicio de un deterioro cognitivo. Esa persona pasa horas frente a un televisor, sin hablar, sin moverse y sin pensar”, manifestó.
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Si bien es cierto que ya no tienen la misma energía de antes, es importante que den paseos cortos que incluyan más interacción con sus seres queridos, para así estimular el cerebro y evitar que el cuerpo colapse.
“También es importante mantenerse activo y en contacto con los demás. Las personas que participan en actividades productivas y significativas que disfrutan con otros tienen un sentido de propósito y tienden a vivir más tiempo”, afirmó el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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