Con la llegada de diciembre, una de las temporadas de mayor actividad social y comercial del año, las empresas en Colombia se preparan para enfrentar un incremento significativo en el uso de espacios comunes, la manipulación de alimentos y el tránsito de personas. Este panorama coincide con una alerta que viene creciendo: solo en 2024, el país registró 661 brotes por alimentos contaminados, según datos del Instituto Nacional de Salud (INS), una cifra que evidencia la necesidad de fortalecer las prácticas de higiene durante las festividades.
En este contexto, Tork —antes Familia Institucional— advierte que las celebraciones de fin de año pueden convertirse en un periodo crítico para la salud pública si no se implementan medidas de desinfección adecuadas en los entornos laborales, comerciales y públicos. El aumento de reuniones familiares, eventos empresariales y cenas especiales incrementa la exposición a superficies de contacto, el uso intensivo de baños y los riesgos derivados de una manipulación inadecuada de alimentos.
El incremento de reuniones y eventos exige reforzar el lavado de manos, la limpieza y el autocuidado Foto:iStock
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reiterado que hasta el 20 % de las infecciones respiratorias y cerca del 30 % de las enfermedades gastrointestinales pueden prevenirse mediante prácticas básicas de higiene. En temporadas festivas, donde el contacto cercano y la preparación de alimentos se intensifican, estos cuidados resultan esenciales para evitar afectaciones que van desde malestares leves hasta brotes masivos de intoxicación.
Felipe Gómez, director de Negocios de Higiene Profesional en Tork Andina-Caribe, sostiene que la higiene debe ser entendida como un componente estratégico dentro de las operaciones. “La higiene es un componente del bienestar y la productividad. Acciones simples, como el lavado adecuado de manos y su correcto secado con toallas de papel, son determinantes para reducir riesgos de contagio y garantizar la continuidad de las operaciones durante la temporada”, señala.
La preocupación no es menor. La OMS estima que cada año las enfermedades transmitidas por alimentos afectan a 600 millones de personas en el mundo y ocasionan 420.000 muertes. En Colombia, el INS reportó en 2024 territorios con mayor número de brotes: Antioquia (101 casos), Cesar (54), Cali (46), además de Bogotá y Cartagena (36 cada uno). Estos números reflejan la magnitud de un problema que se intensifica durante diciembre, cuando las cocinas, comedores y espacios de reunión alcanzan su máxima demanda.
Tork advierte que diciembre aumenta los riesgos sanitarios por el uso intensivo de espacios. Foto:iStock
Para responder a este desafío, Tork compartió cinco prácticas clave que buscan apoyar a empresas, establecimientos comerciales y hogares en la construcción de entornos más seguros durante las celebraciones:
- Lavado de manos en momentos críticos. Antes de cocinar, servir o comer; después de usar el baño; y tras estornudar o tocar superficies de alto contacto. La OMS recomienda un enjabonado de al menos 30 segundos para reducir microorganismos de forma efectiva.
- Secado adecuado con toallas de papel. Aunque suele minimizarse, el secado es un paso decisivo en la higiene de manos. Según la “Encuesta Global de Higiene y Salud” de Essity, las toallas de papel eliminan hasta el 77 % de las bacterias que permanecen tras el lavado, mientras que los secadores de aire pueden aumentar en un 42 % la presencia de microorganismos. Dispensadores cerrados, como los sistemas Tork SmartOne, permiten extraer una hoja sin tocar el resto del papel y reducen la contaminación cruzada.
- Higiene rigurosa en la cocina. Durante diciembre aumentan los riesgos por manipulación de alimentos. Tork recomienda lavar frutas y verduras con abundante agua, separar los utensilios utilizados para alimentos crudos y cocidos, cocinar a más de 70 °C y mantener limpias todas las áreas de preparación. Un descuido puede desencadenar intoxicaciones que afecten a familias completas o a equipos de trabajo.
- Limpieza constante de espacios de reunión. Mesas, sillas, grifos y superficies de contacto acumulan bacterias con rapidez durante los eventos. Contar con servilletas y toallas protegidas en dispensadores, así como con productos desechables, aumenta la seguridad y brinda tranquilidad a los asistentes.
- Autocuidado integral. Más allá de las medidas sanitarias, la temporada de fin de año suele traer desgaste físico y emocional. Dormir lo suficiente, hidratarse adecuadamente y evitar la sobrecarga de compromisos son prácticas que contribuyen al bienestar y complementan los esfuerzos de higiene colectiva.
Para el chef y empresario Jorge Rausch, la higiene es un componente determinante en la operación diaria, especialmente en ambientes corporativos y gastronómicos. “No se trata solo de limpiar, sino de contar con herramientas que optimicen los procesos y reduzcan el riesgo de contaminación. Las empresas necesitan soluciones eficientes y sostenibles que aseguren altos estándares en baños, mesas y áreas de trabajo. Cuando la higiene se gestiona correctamente, todo funciona mejor”, afirma.
Tork alerta sobre el incremento de infecciones respiratorias y gastrointestinales durante navidad. Foto:iStock
En un periodo de alto flujo y exigencia para las empresas, Tork insiste en que una buena higiene no solo protege la salud, sino que también mejora el desempeño de los negocios al optimizar tiempos, reducir riesgos y garantizar experiencias seguras para colaboradores y visitantes. La prevención, aseguran, es la clave para que las celebraciones de fin de año transcurran sin contratiempos y con la tranquilidad que estas fechas merecen.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















