Un turista de 43 años, identificado como Jaun-Paul Kalman, sufrió una intoxicación severa tras ser picado por un pulpo de anillos azules, considerado el más venenoso del mundo, mientras se encontraba en la playa de Balmoral, en Sídney, Australia.
El hecho ocurrió alrededor de la 1 p. m. del 5 de febrero del año pasado, aunque los detalles clínicos del caso fueron dados a conocer recientemente.
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El incidente se produjo cuando Kalman recogió una concha de ostra con el agua hasta la cintura. En su interior se encontraba el pulpo, que se sujetó a la articulación de su pulgar. En ese momento, el animal exhibió sus característicos anillos azules palpitantes, una señal asociada a la liberación de veneno.
A pesar de no experimentar dolor inmediato, el turista comenzó a manifestar síntomas 20 minutos después del contacto. El cuadro inicial incluyó entumecimiento del pulgar y los labios, seguido de confusión y una marcada dificultad para hablar. Ante el rápido deterioro de su estado, fue trasladado de urgencia al Hospital Royal North Shore.
El contacto ocurrió al recoger una concha con agua hasta la cintura en la playa de Balmoral Sídney. Foto:Vía O Glogo. GDA
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Evolución clínica y parálisis progresiva
Una vez hospitalizado, el equipo médico confirmó la progresión de una parálisis muscular generalizada. A las 14:30, el paciente desarrolló insuficiencia respiratoria, lo que obligó a los profesionales de la salud a inducirlo a un coma y conectarlo a ventilación mecánica para preservar sus funciones vitales.
De acuerdo con el informe clínico posterior, Kalman permaneció consciente durante el avance de la parálisis, pudiendo oír y percibir estímulos externos pese a la imposibilidad total de moverse. El coma inducido se mantuvo durante 20 horas, hasta que su condición logró estabilizarse.
Tras recibir el alta médica, el hombre presentó nuevos episodios de parálisis. Incluso llegó a desplomarse en el pasillo de un supermercado al día siguiente de concluir el tratamiento intensivo, lo que evidenció la persistencia de los efectos del envenenamiento.
El pulpo mostró anillos azules palpitantes y se aferró al pulgar sin causar dolor inmediato visible. Foto:iStock
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Datos técnicos sobre el envenenamiento
El pulpo de anillos azules segrega tetrodotoxina, una neurotoxina 1200 veces más potente que el cianuro. Esta sustancia bloquea la transmisión de los impulsos nerviosos, provocando parálisis de los músculos voluntarios y, en los casos más graves, del diafragma, lo que puede causar la muerte por asfixia.
No existe un antídoto específico contra la tetrodotoxina. El tratamiento se limita al soporte vital, principalmente mediante asistencia respiratoria artificial, hasta que el organismo logra metabolizar la toxina de forma natural.
Aunque el veneno es potencialmente letal, este tipo de pulpo es considerado tímido y no agresivo. Solo ataca cuando es manipulado o presionado. Hasta el momento, se han documentado aproximadamente 11 muertes confirmadas atribuidas a la picadura de esta especie.
O Globo (Brasil) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo, y contó con la revisión de un periodista y un editor.

















