Lucía Agudelo era una niña curiosa e inquieta; se acercó a los temas esotéricos por su abuela materna, también le gustaba la lectura, de hecho estudió Filología Clásica en la Universidad Nacional y escribió una novela que quedó engavetada. Su pasión por la música y la escritura la llevó a canalizar su talento e inquietud artística en el proyecto musical Lucille Dupin, nombre artístico en honor a la novelista y periodista francesa Amantine Aurore Lucile Dupin de Dudevant (1804-1876).
A la fecha la cantautora ha publicado un EP y dos álbumes de estudio ‘Cledón’ (2020), ‘Sibila’ (2021) e ‘Indiana’ (2025), este último se lanzó el pasado 31 de octubre y está conformado por ocho temas que exploran los cuatro elementos del tarot: agua, viento, tierra y fuego; además en el que fusiona su admiración por las bandas Smashing Pumpkins, Soda Stereo y Nirvana.
En la producción discográfica destacan las colaboraciones con Franny Glass, proyecto solista del músico uruguayo Gonzalo Deniz, en el tema ‘Crecer y Cero39’, propuesta de música electrónica del colombiano Mauricio Álvarez, en la canción ‘Ilusión’.
En la emblemática Plazoleta de La Pola, heroína colombiana de la Independencia e icono de la lucha feminista, EL TIEMPO conversó con Lucille Dupin sobre su proceso creativo y su camino en la industria musical: “Ahora con la banda (la bajista Tatiana Rabbeat y la baterista Tatiana Díaz) estamos en un proceso de jugar con nuevos sonidos, permitiéndonos espacios creativos durante los ensayos. Quiero que mi tercer disco sea más colaborativo, siempre he trabajado muy sola, quiero conversar con otros músicos porque mis dos primeros discos fueron muy autobiográficos. Es una forma de salir de mi zona de confort, necesito crear en otro ambiente para enriquecer mi proyecto”, explicó.
En varias entrevistas ha utilizado la metáfora de la formación de los agujeros negros en el proceso de producción de su segundo álbum, más allá del pensamiento “la música salva”, ¿fue un desahogo?
Fue más que un desahogo, fue encontrarle un sentido. Cuando tienes un problema ayuda mucho escribirlo, porque al exteriorizarlo te ayudo a encontrar una solución. Por ejemplo, Supernova fue una canción que me sirvió para desahogarme de una situación delicada que no podía hablarlo con nadie, escribir la canción me permitió sacarlo de mí. Mi disco ‘Indiana’ es una forma de entender cómo seguir, de entender hacia dónde quiero ir con mi música. Mi primer disco fue algo desgastante física y emocionalmente, me hice muchas preguntas: ¿cuál será mi sonido?, ¿de qué voy hablar en mis canciones? ¿Cómo voy a componer ahora? Ese ejercicio de volver a lo elemental, fue un ejercicio también de volver a mí, retomar mis raíces por eso viajé a Gaira, a ese espacio de infancia. Con ‘Indiana’ estoy cerrando una etapa de mi vida personal y artística.
Lucille Dupin estrena su álbum ‘Indiana’. Foto:Camilo Quiro
¿Qué representa la numerología en su obra?
Creo en la numerología, la utilizo en mi música para aprovechar esos canales energéticos. Tanto ‘Sibila’ como ‘Indiana’ salieron un viernes 31 de octubre que representa la celebración del Samhain, época del año cuando se recoge la cosecha y te preparas para el invierno, es una fecha que también se ha ligado con las brujas y la brujería. Siempre que lanzo una canción es en un día que tenga una carga energética significativa. Finalmente, en la creación no hay reglas, así que creo mis propias reglas.
Ahora que menciona las brujas, existen muchos estereotipos alrededor de ellas.
Al llamarme bruja, lo que hice fue apropiarme de la narrativa de la villana. Yo soy sobreviviente de tentativa de feminicidio, para ciertas personas yo fui la villana del cuento porque me atreví a denunciar y seguir adelante con mi vida. ¿Pero por qué llamamos a una mujer bruja? Porque es mala, terca, investiga, experimenta, critica, cuestiona. ¿Cuántas mujeres mataron durante la Inquisición bajo la excusa de ser brujas? Es una apropiación de algo que en teoría te segrega y lo haces propio, recuperas tu poder. A partir de ahí lo convertí en algo que forma parte conceptual del proyecto.
¿Y además usa el tarot para crear música?
Aunque había guiños en mi primer EP con la canción XV, en realidad comencé a escribir con el tarot en pandemia, cuando producía mi primer álbum, a raíz de una lectura que me hice con el tarot Lenormand, que es de una tarotista francesa que fue la bruja de Napoleón, quien se tomaba muy en serio el tema de las profecías, nació la canción Sublimar y así empecé esta rutina. Descubrí un mundo espectacular porque el tarot remueve el subconsciente y es una gran herramienta para aflorar la creatividad y la sensibilidad. Con el tarot puedes escribir una canción con una carta o con una lectura. Yo todos los días cargo un tarot conmigo, es una herramienta que agradezco haya llegado a mí vida, soy consciente que existe rechazo al respecto, pero creo que es más miedo por desconocimiento o relacionarlo con algo negativo. Antes cuando tocaba en escenarios pequeños sacaba unas cartas y hacía una lectura para el público.
¿Qué tarot la acompaña hoy?
El Tarot Rider Waite fueron las cartas que utilicé para el video de la canción ‘Rosas’, desde entonces están cargadas de una energía súper bonita. ¿Quieres sacar una?
Salió el tres de copas.
¿Te acuerdas que te había hablado del significado del número tres para mi próximo álbum? Es una carta que habla de hacer cosas en comunidad. Es una carta que habla de celebración por un logro o por la vida misma.
Estos días, conversando con usted he notado la interiorización sobre su carrera: al principio la euforia y emoción del primer disco, la ilusión, las expectativas, la fama y ahora con su segundo álbum un proceso de más calma interior.
El arte es un ente vivo, que te lleva a lugares. Cuando empecé mi carrera yo tenía una idea en mi cabeza: quería estar todo el tiempo de gira, vivir en un avión y en bus, pero la vida y el arte me llevó a otros lugares, unos muy desafortunados, pero otros hermosos como mi hija Julieta.
También es activista, ¿le preocupa el futuro para las mujeres?
Yo trato de no pensar mucho en el futuro, pero sí me asusta, es desolador. Ahora soy consciente que puedo aprovechar mi plataforma para que me escuchen. Siempre que me piden apoyar en los plantones estoy, cuando me piden que canten estoy presente. Mi experiencia con la activista colombiana Olga Castillo y su lucha, me enseñó muchísimo, conocerla me cambió la vida. Por eso le escribí Juana de Arco, un bonus track de ‘Indiana’ que sale este 8 de diciembre. No necesitamos ser heroínas ni superfeministas, algo que he aprendido en mi camino por el feminismo es que cualquier acción suma, en mi caso concentro mi energía en la música, ahora siempre que esté parada en un escenario puedo hablar sobre la historia de Olga Castillo.
Finalmente, ¿cómo es la ventana por donde mira Lucille Dupin?
Trato de ver el mundo con empatía. También con la vida he aprendido que no todos pueden ser tus amigos, que no puedes caer siempre bien. Trato de hacer todo con mucho amor, hasta las canciones que nacen de lugares oscuros de dolor o tristeza.
DULCE MARÍA RAMOS- PARA EL TIEMPO

















