La rapera trinitense Nicki Minaj volvió a quedar en el centro del debate político estadounidense tras participar en una cumbre presidencial encabezada por el presidente Donald Trump y el Departamento del Tesoro. El evento, que se realizó en Washington, marcó el lanzamiento oficial de un nuevo programa de inversión dirigido a niños en Estados Unidos.
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La artista anunció su asistencia a través de su cuenta en X, donde dejó clara su postura frente a la iniciativa gubernamental. “El verdadero significado de devolver el favor”, escribió ante millones de seguidores, al tiempo que defendió la educación financiera temprana como una herramienta clave para el futuro de las familias.
Un respaldo que genera ruido
La presencia de Minaj no ha pasado desapercibida. Su apoyo abierto a la administración Trump ha provocado fuertes reacciones por parte de su público, especialmente por su cercanía con sectores del movimiento MAGA, una postura que contrasta con la imagen que durante años mantuvo dentro de la industria musical.
La artista reiteró públicamente su apoyo a políticas económicas del gobierno estadounidense. Foto:IG @thenickiminajlegacy
En su mensaje, la rapera sostuvo que enseñar a los niños a invertir puede transformar dinámicas familiares. “En algunos casos, terminarán enseñando a sus propios padres cómo invertir y en qué invertir. Esto me hace muy feliz”, afirmó en una de las citas que acompañaron el anuncio.
La cumbre contó con la participación de figuras del ámbito político y empresarial, entre ellas el inversionista Kevin O’Leary, conocido por el programa ‘Shark Tank’, así como líderes conservadores y funcionarios del actual gobierno estadounidense.
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¿En qué consisten las ‘Cuentas Trump’?
El eje central del encuentro fue la presentación de las llamadas ‘Cuentas Trump’, un nuevo modelo de inversión financiado por el gobierno federal. El programa está dirigido exclusivamente a menores de 18 años nacidos en Estados Unidos entre 2025 y 2028, un punto clave para el público internacional y colombiano.
Según lo anunciado por el Departamento del Tesoro, cada niño recibirá un depósito inicial de 1.000 dólares ($3.678.000) por parte del gobierno. A esto se podrán sumar aportes anuales de hasta 5.000 dólares ($18.390.000) por parte de los padres y 2.500 dólares ($9.195.000) adicionales de empleadores que decidan participar.
Su participación marca un giro en su papel dentro del debate político. Foto:IG @thenickiminajlegacy
Los fondos estarán limitados a índices bursátiles estadounidenses y crecerán libres de impuestos. El dinero solo podrá retirarse en la adultez y para fines específicos como educación, compra de vivienda, creación de empresa o jubilación.
Las proyecciones oficiales indican que una cuenta completamente financiada podría superar los 300.000 dólares ($1.103.400.000) cuando el beneficiario cumpla 18 años, mientras que el capital inicial, sin aportes adicionales, también tendría un crecimiento significativo con el paso del tiempo.
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Entre el aplauso y la controversia
Aunque el gobierno ha presentado el programa como una apuesta por la riqueza generacional y el fortalecimiento de la clase trabajadora, no han faltado las críticas. Algunos sectores advierten que el modelo podría abrir la puerta a una futura privatización del sistema de seguridad social, una afirmación que el Tesoro ha rechazado públicamente.
La figura de Nicki Minaj ha intensificado el debate. Tras su aparición en eventos políticos conservadores, surgió incluso una petición viral que solicitaba su deportación, luego de que la artista reconociera que no es ciudadana estadounidense, pese a pagar impuestos en el país.
Nicki Minaj ha fortalecido su cercanía con la administración de Donald Trump. Foto:IG @thenickiminajlegacy
Lejos de moderar su postura, la cantante ha continuado participando en escenarios políticos y recientemente defendió causas internacionales, incluida la protección de minorías religiosas en África Occidental, tema que la llevó a intervenir en un evento de las Naciones Unidas en 2024.
El paso de la artista por la cumbre presidencial confirma un giro en su rol público. De ícono global del rap a figura influyente en el discurso económico del segundo mandato de Trump, su presencia simboliza un fenómeno cada vez más visible en Estados Unidos: la convergencia entre celebridad, poder político y decisiones financieras que buscan moldear el futuro de nuevas generaciones.
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MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















