Como cada 31 de diciembre, la canción de ‘El año viejo’ toma protagonismo en los hogares latinoamericanos porque, más allá de la época festiva, este tema alberga una historia emocionante que no pasa desapercibida.
La emblemática composición navideña fue realizada en la década de 1950 por Crescencio Salcedo, un campesino colombiano que, a pesar de no saber escribir ni leer, decidió contar algunos detalles de su vida en el campo.
La canción cuenta la historia de un hombre campesino en Colombia. Foto:iStock
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Es por esta razón que la letra de la canción cuenta con líneas como: “Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra”, con las que el hombre describió tal cual lo que consiguió a lo largo del año.
Además, este hombre tenía la capacidad de imitar sonidos de animales y objetos cotidianos utilizando principalmente una flauta de caña, lo que le permitió dotar sus obras con diferentes elementos.
Sin embargo, aunque el colombiano compuso ‘El año viejo’, el icónico tema realmente se popularizó en Venezuela, donde el artista Tony Camargo lo escuchó por primera vez y captó completamente su atención.
La canción fue grabada en México. Foto:iStock
En 1953, el cantante decidió grabar en México la melodía junto a la orquesta de Rafael de Paz. Con el paso del tiempo, la letra se popularizó hasta que finalmente se convirtió en un himno latinoamericano.
Si bien esta canción se volvió importante en varios lugares del mundo, especialmente durante la temporada navideña, lamentablemente el compositor colombiano vivió en pobreza y nunca se benefició económicamente de su obra.
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La composición es considerada un ícono musical en Colombia
A pesar de que la canción de Crescencio Salcedo no tiene una declaración oficial de “Patrimonio Musical”, por décadas los colombianos la han catalogado como un ícono cultural y musical fundamental del país.
La canción suele ser escuchada en Colombia cada 31 de diciembre. Foto:iStock
Por su parte, hay quienes señalan que el artista mexicano no pudo agradecerle al campesino por la obra, ya que no logró conocerlo y la melodía fue interpretada por otras personas en Caracas, Venezuela.
Aunque ‘El año viejo’ se convirtió en un éxito por celebrar las cosas buenas, sus líneas contrastan con la realidad de su autor, quien jamás pudo gozar de la fama y se dedicó a vender flautas.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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