Una operación conjunta entre la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Alcaldía de Medellín permitió la captura de dos hombres conocidos bajo los alias de ‘Arete’ y ‘Mandíbula’.
Ambos son señalados de participar en una seguidilla de asaltos contra la cadena de tiendas D1 en el área metropolitana del Valle de Aburrá, afectando locales tanto en Medellín como en el municipio de Bello.
La investigación, liderada por un fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA), determinó que el accionar delictivo de estos sujetos se extendió desde julio de 2024 hasta noviembre de 2025.
Uno de ellos ya había estado bajo custodia de las autoridades. Foto:iStock
Durante este periodo, las autoridades documentaron cerca de 200 eventos de atraco caracterizados por el uso de armas de fuego y episodios de violencia contra el personal de las tiendas.
El modus operandi de la organización se basaba en la distracción y la intimidación directa. Según los informes judiciales, los delincuentes seguían estos pasos:
- Ingresaban a los establecimientos simulando ser clientes interesados en adquirir algún producto.
- Al llegar a la caja registradora, desenfundaban armas de fuego para amenazar a los empleados.
- Extraían el dinero en efectivo acumulado en las cajas de cobro.
- En casos específicos, uno de los cómplices esperaba en una motocicleta afuera del local para facilitar una huida rápida mientras los demás ejecutaban el robo.
Ya tenían antecedentes de robo
Alias Arete, de 27 años, contaba con un historial reciente, pues había sido capturado anteriormente tras resultar herido durante un asalto frustrado en el sector de Zamora.
Por su parte, Mandíbula, de 22 años, es vinculado por la Fiscalía con al menos 20 de estos asaltos. En conjunto, a los dos detenidos se les atribuye el robo de más de 32 millones de pesos en los eventos plenamente identificados, aunque las pérdidas globales reportadas por la cadena de supermercados debido a este tipo de redes criminales superan los 300 millones de pesos.
Esta es la cadena que ha sufrido hurtos en ocasiones repetitivas. Foto:iStock
Las autoridades judiciales les imputaron los delitos de hurto calificado y agravado, además de porte ilegal de armas de fuego.
Este golpe a la delincuencia local se suma a otros casos previos, como el de Davinson Flórez Laverde, capturado hace un año por hechos similares.
Aquel caso generó indignación debido a que el implicado realizaba los robos a pesar de encontrarse bajo medida de casa por cárcel por delitos de la misma naturaleza.
Con estas nuevas capturas, las autoridades buscan reducir el impacto de las bandas dedicadas al robo sistemático de establecimientos comerciales, un fenómeno que ha generado alerta entre los gremios de comerciantes en Antioquia.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por una periodista.
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