Durante cerca de 50 años, Julio Carrasco Palos desarrolló su vida laboral en Estados Unidos.
Hoy, con casi 80 años de edad, permanece fuera de ese país desde hace 14 años, luego de ser deportado, una situación que, según afirma, le ha impedido cobrar la pensión que generó tras décadas de trabajo formal y contribuciones fiscales.
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Carrasco relató que su deportación se produjo tras un hecho que, asegura, ocurrió sin su conocimiento. De acuerdo con su versión, fue detenido luego de que se encontrara droga en una maleta que no le pertenecía y que fue colocada entre sus pertenencias sin su consentimiento.
«Fui deportado porque me jugaron una jugada, me metieron una maleta con alrededor de 50 libras de marihuana sin saber”
El adulto mayor sostuvo que se trataba de la primera vez que enfrentaba un problema legal en territorio estadounidense y que, a lo largo de su vida laboral, cumplió con el pago regular de impuestos, por lo que considera desproporcionada la sanción que derivó en su expulsión del país.
Fue deportado hace 14 años tras un caso de droga que asegura desconocer y que marcó su destino. Foto:Border Zoom
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Consecuencias personales y bloqueo al seguro social
Además de la imposibilidad de acceder a su pensión, Carrasco explicó que su situación personal se deterioró tras la deportación. Indicó que vive solo, ya que su familia no lo visita, y que pocos meses después de ser expulsado del país se divorció y perdió los bienes que había adquirido durante su vida en Estados Unidos.
«No entiendo, si no he hecho nada. Me deportaron, me divorciaron y se quedaron con mis casas y mis carros”, lamentó.
Sobre el acceso a su pensión, Carrasco señaló que autoridades estadounidenses le han informado que no puede recibir el dinero hasta regularizar su estatus migratorio, una condición que considera contradictoria, dado que su deportación le impide ingresar nuevamente al país.
«No pueden pagar mi pensión hasta que yo arregle mi situación y esté allá, según ellos, pero es dinero que me quitaron semana por semana”, señaló.
Las autoridades le exigen regularizar su estatus migratorio para pagarle su propio seguro social. Foto:iStock.
La situación, según organizaciones de apoyo a migrantes, no es un caso aislado. Hugo Castro, representante de SOS Migrantes, confirmó que existen múltiples personas en condiciones similares y cuestionó la postura de las autoridades estadounidenses frente a estos casos.
«Les dicen que sí pueden recibir su seguro social, pero que deben tramitarlo dentro de Estados Unidos; sin embargo, al estar deportados, no pueden hacerlo”, concluyó.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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