El movimiento de la sociedad civil Pacientes Colombia, que agrupa a 202 organizaciones de pacientes en todo el país, expresó una posición crítica frente al anuncio realizado por la Superintendencia de la Economía Solidaria (Supersolidaria) sobre la consolidación de Drogas La Rebaja como gestor farmacéutico del sistema público de medicamentos. La organización rechazó de manera categórica esta designación y aseguró que carece de fundamentos jurídicos, técnicos y sanitarios, lo que, a su juicio, pone en riesgo la adecuada gestión del acceso a medicamentos en Colombia.
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En un pronunciamiento público, Pacientes Colombia sostuvo que la figura de gestor farmacéutico exige el cumplimiento de requisitos específicos de habilitación otorgados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y el Ministerio de Salud y Protección Social. Estas habilitaciones, según la organización, son indispensables para asumir responsabilidades como las compras centralizadas de medicamentos, la logística institucional, la trazabilidad, la farmacovigilancia y la gestión integral del riesgo en el sistema de salud.
La Superintendencia Solidaria intervino a Copservir, administradora de Drogas La Rebaja. Foto:Archivo particular
De acuerdo con el movimiento, hasta la fecha no existen actos administrativos públicos que demuestren que Drogas La Rebaja cuenta con dichas autorizaciones. En ese sentido, advirtió que el anuncio de la Supersolidaria no puede suplir ni reemplazar las competencias exclusivas de las autoridades sanitarias.
“Las decisiones de la Superintendencia de la Economía Solidaria, aunque legítimas en su ámbito de competencia, no pueden sustituir las facultades exclusivas del Ministerio de Salud y del Invima. Una central de compras de medicamentos no se decreta administrativamente, sino que requiere un marco legal, reglamentación, procesos de contratación pública y auditorías permanentes”, afirmó Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia.
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La organización también alertó sobre lo que calificó como una confusión deliberada de conceptos. Según explicó, la operación de establecimientos comerciales de venta de medicamentos no es equivalente a la gestión farmacéutica del sistema público. Mientras la primera corresponde a una función de carácter comercial, la segunda implica una capacidad institucional compleja, con exigencias técnicas, logísticas y regulatorias que solo pueden cumplirse mediante certificaciones y habilitaciones específicas.
El Gobierno ha insistido en usar a Drogas La Rebaja como gestor farmacéutico. Foto:Presidencia – Archivo EL TIEMPO
En el comunicado, Pacientes Colombia recordó que la intervención actual de Drogas La Rebaja tiene un carácter administrativo y de control, orientado a la protección de los intereses colectivos. Bajo esta figura, señaló, no es jurídicamente válido atribuir nuevas funciones en salud ni ampliar el objeto social de la entidad. Para la organización, asumir que una intervención administrativa genera automáticamente habilitaciones para ejercer roles que no estaban contemplados originalmente constituye una desnaturalización de esta figura jurídica.
El movimiento detalló además cuáles son los estándares mínimos, tanto nacionales como internacionales, que debe cumplir un gestor farmacéutico. Entre ellos mencionó la necesidad de contar con una cadena de frío certificada con cobertura nacional institucional, sistemas de información interoperables con el Estado que permitan la trazabilidad de los medicamentos por lote y serie, farmacovigilancia activa con capacidad de gestión de alertas sanitarias y solidez financiera para ejecutar compras públicas de gran escala.
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“A día de hoy no hay constancia pública de que Drogas La Rebaja cuente con estas capacidades. La ausencia de transparencia al respecto supone un grave riesgo para el sistema de medicamentos”, agregó Denis Silva. En ese sentido, la organización advirtió que anunciar capacidades que no han sido demostradas genera falsas expectativas entre pacientes, EPS y otros actores del sistema de salud, lo que puede afectar la continuidad de los tratamientos y vulnerar el derecho fundamental a la salud.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia. Foto:Pacientes Colombia
Pacientes Colombia también rechazó cualquier tipo de comunicación oficial que, sin sustento jurídico o sanitario, pueda inducir a error a la ciudadanía. Para el movimiento, la defensa del derecho a la salud exige rigurosidad técnica, transparencia normativa y responsabilidad comunicativa, especialmente cuando se trata de decisiones que impactan directamente el acceso oportuno y seguro a los medicamentos.
Finalmente, la organización anunció que llevará estos cuestionamientos ante el Ministerio de Salud, el Invima y otros actores del sistema, con el fin de que se aclare la situación. “Esta comunicación es imprudente y potencialmente perjudicial para quienes dependen de medicamentos de manera constante. Reiteraremos estos cuestionamientos hasta que se aclare la situación. Los pacientes colombianos merecemos certezas, no proclamas sin fundamento”, concluyó Silva.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















