Desde las playas del sur, como Florianópolis, pasando por clásicos como Río de Janeiro y Búzios, hasta las más distantes del Nordeste, la costa brasileña cuenta con una amplia oferta de paisajes y experiencias. Arenas blancas, gastronomía destacada y una cultura ligada al mar son algunos de los factores que convierten a Brasil en un destino que posiblemente entre en el podio de los países que reciben a más turistas en la región (México, República Dominicana y Colombia). Con alrededor de nueve millones de visitantes entre enero y noviembre del 2025, el país registró un récord histórico en turismo.
Viajar entre enero y febrero es la mejor opción: en esas fechas, esta región de América Latina atraviesa su verano, con días más largos, ambientes festivos y una oferta turística que se intensifica. A continuación, un recorrido por algunas de sus playas destacadas.
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Río de Janeiro
Con la magia intacta, la Cidade Maravilhosa invita, como siempre, a disfrutar del sol en sus 86 kilómetros de costa, desde Flamengo hasta Barra da Tijuca, Guaratiba y más allá. Cómo no zambullirse de cabeza en esa postal increíble de la bahía de Guanabara, con sus morros (colinas redondeadas) cubiertos de mata atlántica, el Corcovado, el Cristo Redentor y el Pão de Açúcar (Pan de Azúcar).
Si en su estadía en Río quiere dejarse llevar por el ritmo incesante de la samba, debe hacer el tour alternativo ‘Carnaval Experience’, una oferta “entre bastidores” que permite sumergirse en la cultura y preparación del famoso carnaval, fuera de la época oficial de desfiles. Este consiste en una visita guiada a la Cidade do Samba, que es el complejo de almacenes y fábricas donde las principales escuelas construyen sus carrozas y preparan sus disfraces.
Panorámica de Río de Janeiro desde el Pão de Açúcar. Foto:Angie Rodríguez – EL TIEMPO.
Para explorar la gastronomía, se recomiendan clásicos locales como Academia da Cachaça donde se pueden probar platos típicos como la feijoada, el bobó de camarão y sus cachaças artesanales. Allí, los petiscos —aperitivos o tapas— rondan entre R$ 20 y R$ 50; las caipiriñas alrededor de R$ 30, y los platos principales entre R$ 60 y R$ 190.
Otro clásico es la Confeitaria Colombo. Fundada en 1894, es un emblema de la belle époque carioca, con salones decorados con espejos, vitrales y maderas talladas. En este lugar sirven pasteles clásicos, sánduches gourmet y tortas tradicionales. El café cuesta R$ 10, el latte R$ 18, la limonada R$ 17, la torta de limón o de fresa R$ 21, el cruasán R$ 18, y un sánduche o hamburguesa R$ 65.
Para los amantes de la cocina bahiana, el restaurante indicado es Sabores de Gabriela, ubicado en el corazón del barrio Jardín Botánico. Al frente de la cocina, la reconocida chef Isis Rangel prepara moqueca de pescado acompañada de arroz y farofa hecha con aceite de palma, o el bobó de camarón, un guiso cremoso a base de leche de coco.
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Florianópolis
La capital del estado de Santa Catarina proyecta para esta temporada un récord de turistas, consolidándose como un destino integral que combina naturaleza virgen (las playas del sur y las dunas), vida nocturna intensa (en Jurerê y Lagoa da Conceição), deportes acuáticos (surf en Joaquina y stand up paddle —navegar de pie sobre una tabla con la ayuda de un remo— en Lagoa), y una rica cultura gastronómica que celebra sus raíces.
Entre las novedades, los viajeros encontrarán una ciudad que ha invertido en infraestructura con una oferta que, más allá de la playa, se orienta cada vez más a distintas experiencias. Por ejemplo, la temporada 2026 de verano en Florianópolis estará marcada por una agenda de festivales de música, como la primera edición local del Cosquín Rock Brasil en el Stage Park Music, previsto para el 13 de enero; además de fiestas icónicas en paradores como P12 en Jurerê, con varios DJ internacionales como Black Coffee (anunciado para el primero de enero).
A su vez, el turismo gastronómico tiene su epicentro en la zona de Ribeirão da Ilha, con la Fenaostra (acrónimo de Festa Nacional da Ostra e da Cultura Manezinha), el festival gastronómico y cultural más importante del país, centrado en las ostras.
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Maceió
Maceió, la capital del estado de Alagoas, se perfila como el principal destino del nordeste brasileño para 2026. Su propuesta se centra en la belleza de sus aguas cálidas y tranquilas, ideales para viajes en familias y en pareja.
Las playas dentro de la ciudad, Ponta Verde, Pajuçara y Jatiúca, son el corazón turístico de este lugar. La primera de ellas se destaca por su infraestructura y tranquilidad, mientras que Pajuçara es el punto de partida para la excursión estrella: el paseo en jangada (balsa tradicional) a las piscinas naturales. Durante la marea baja, los visitantes pueden hacer esnórquel y nadar entre peces de colores. Sin dudas, Maceió es el punto de partida ideal para explorar la Costa dos Corais. Las excursiones más populares son Praia do Gunga, Maragogi (conocida como el “Caribe brasileño”) y Laguna de Mundaú.
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Precios estimados para el 2026 en Río de Janeiro
Un real equivale aproximadamente a 700 pesos colombianos:
- Alquiler de sombrilla: R$ 30
- Alquiler de silla de playa: R$ 20
- Cerveza: R$ 15
- Promedio almuerzo por persona: desde R$ 50
- Trem do Corcovado (para subir al Cristo Redentor): adultos R$ 128, y niños R$ 102
- Jardim Botánico: entrada R$ 80
- Transporte circular R$ 39 (una opción cómoda para visitar el jardín e ir parando en lugares de interés)
- Carnaval Experience: adultos R$ 110
ALEJANDRO RAPETTI – La Nación (Argentina)

















