El examen de Estado Saber 11 tendrá un cambio a partir de 2026. Además de las áreas académicas tradicionales, la prueba incluirá un nuevo componente orientado a medir las competencias emocionales de los estudiantes de educación media, como parte de la implementación obligatoria de la Cátedra de Educación Emocional en el sistema educativo colombiano.
La educación emocional es un eje formativo obligatorio desde preescolar hasta grado once. Foto:iStock
La modificación se deriva de una ley aprobada este año que establece la educación emocional como un eje formativo obligatorio desde preescolar hasta grado once.
El Ministerio de Educación Nacional y el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) deberán trabajar de manera conjunta para diseñar los instrumentos que permitan evaluar estas habilidades dentro del examen que sirve como referente para el ingreso a la educación superior y para distintos procesos de política pública.
Hasta ahora, el Saber 11 evalúa áreas como matemáticas, lectura crítica, ciencias naturales, ciencias sociales e inglés. Con la nueva normativa, estas pruebas no serán reemplazadas, pero sí complementadas con dimensiones no estrictamente académicas.
Según lo establecido en la ley, la evaluación emocional deberá medir, de manera estandarizada, aspectos como la conciencia y regulación de las emociones, la empatía, la autonomía personal, las habilidades sociales y la capacidad para tomar decisiones responsables en contextos cotidianos. La intención es que haya coherencia entre lo que se enseña en las aulas y lo que se evalúa al finalizar la educación media.
En preescolar, el énfasis estará en el reconocimiento y la expresión de emociones. Foto:ISTOCK
El artículo 11 de la ley asigna al Ministerio de Educación la responsabilidad de definir los lineamientos curriculares y pedagógicos de la Cátedra de Educación Emocional, mientras que el Icfes deberá integrar estos lineamientos al diseño del examen de Estado.
El cambio tendrá un impacto directo en los colegios y en los estudiantes que actualmente cursan los últimos grados de secundaria y que presentarán el Saber 11 en 2026. Las instituciones educativas deberán ajustar sus planes de estudio, metodologías y estrategias pedagógicas para preparar a los alumnos frente a estos cambios. Esto implicará, además, fortalecer el acompañamiento de docentes, orientadores escolares y equipos de apoyo.
La ley establece que los contenidos de la Cátedra de Educación Emocional deberán adaptarse a cada nivel educativo. En preescolar y los primeros años de básica, el énfasis estará en el reconocimiento y la expresión de emociones, el fortalecimiento de la autoestima y los vínculos afectivos. En primaria y secundaria, se abordarán temas como la construcción de identidad, las relaciones interpersonales, la prevención del acoso escolar y la violencia intrafamiliar, así como el desarrollo del pensamiento crítico y del proyecto de vida.
En la educación media, el enfoque se ampliará hacia la autonomía, la toma de decisiones responsables, el manejo de relaciones afectivas, la prevención de conductas autolesivas, las adicciones y otros riesgos psicosociales que afectan a los adolescentes.
La ley será de aplicación obligatoria en todos los colegios del país, tanto públicos como privados. El Ministerio de Educación cuenta con un plazo de hasta 12 meses, desde julio, cuando entró en vigencia, para reglamentar la asignatura y definir las condiciones para su integración al sistema educativo.
REDACCIÓN VIDA DE HOY

















