Un artículo de National Geographic España cita al Dr. Juan Antonio Madrid (catedrático de Fisiología y pionero en la investigación de los ritmos circadianos), quien asegura que nunca antes el ser humano había enfrentado un disruptor del sueño tan potente y masivo como el uso nocturno de celulares, tabletas y computadores.
Juan Antonio Madrid se ha dedicado, a lo largo de su vida a estudiar la «cronbiología, que es la disciplina que intenta comprender los ritmos biológicos de los seres vivos. La otra parte de su vida, al menos un tercio ella, pone en práctica lo que estudia: duerme. Por eso, Madrid publicó su segundo libro «El sueño del Sapiens», en el que afirma que dormir nos hizo humanos.
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El libro, con 394 páginas, hace una especie de «cronología» del sueño para analizar cómo descansamos hoy en día. La ciencia siempre ha querido comprender lo que sucede con nuestros cuerpos y los de los animales cuando estamos descansando, pero aún así, Madrid dice que todavía no se conoce la razón última de dormir.
La ciencia y el sueño
Hay más de 80 enfermedades que se le contribuyen al sueño. Foto:iStock
Juan Madrid, le dijo a National Geographic:“La investigación sobre el sueño es muy reciente, pero antes de que tuviésemos herramientas de la ciencia, siempre hubo una inquietud enorme. Con el método científico empezamos a entender eso que antes preocupaba, generaba mitos, religiones o leyendas. Con los primeros registros se ha visto que hay patologías o anomalías del sueño, al punto que tenemos más de 80 enfermedades descritas”.
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Esto no quiere decir que hoy en día y gracias a los avances científicos, las personas duerman mejor. Para el científico el bienestar está amenazado:
“Estamos en un momento de conflicto entre dos enfoques: igual que hace unos años empezamos a cuidar nuestra alimentación y ejercicio físico, el sueño se está posicionando como uno de los pilares de la salud humana. Pero enfrente tenemos esa sociedad de hiperconsumo y sobreinformación que coloniza todos los espacios de vida y es una presión económica-social en contra del sueño”.
Según Madrid, el primer gran salto evolutivo de los humanos fue pasar a de dormir en los árboles a dormir en el suelo. Eso fue lo que permitió alcanzar un sueño estable y profundo. «Ese es el sueño REM, que es el de la creatividad, la innovación y todo lo que nos ha hecho humanos».
«Los arqueólogos dicen que el segundo salto fue el descubrimiento del fuego», señala Madrid.
La pérdida de horas de sueño
La luz artificial es una de las razones de la pérdida progresiva del sueño. Foto:iStock
El sueño permaneció inmutable durante eras hasta que la bombilla de Edison, hace 145 años, significó su decadencia. Al extender artificialmente el día, la Revolución Industrial pudo imponer los turnos laborales, reduciendo el descanso a un intervalo medido por el reloj. Una pérdida progresiva que, según el fisiólogo Juan Antonio Madrid, continúa hoy.
“La televisión también ha sido un ladrón de sueños. Primero en horarios limitados, pero luego se liberalizó. La siguiente tecnología han sido los ordenadores portátiles o tablets que llevamos a la cama. Y la más dramática y potente son los móviles inteligentes por dos razones: son una fuente cercana de luz azul a los ojos, que es la más inhibidora de nuestra melatonina -la hormona de la noche- y porque aporta una enorme cantidad de información, muy rápida y eso agita nuestro cerebro, que no descansa lo suficiente antes de dormir. Así es como hemos ido perdiendo una hora y media de sueño desde hace 200 años”, señala Madrid.
Madrid advierte en su libro que dormir mal afecta también nuestra capacidad para realizar tareas cotidianas. De hecho, señala que varias de las grandes catástrofes modernas (como la del transbordador Challenger, el derrame de petróleo del Exxon Valdez y los incidentes nucleares de Three Mile Island y Chernóbil) tuvieron entre sus factores contribuyentes a personas que trabajaban con un serio déficit de sueño.

















