Mauricio Rodríguez, mejor conocido como Mauricio y Palodeagua lleva mucho tiempo dedicado a la música. Muchas veces se ha asomado por esa ventana que le brinda esa, intensa, difícil o efímera, vista de los hits. En otras ocasiones ha seguido trabajando, componiendo y experimentando para llegar a esa bonita experiencia de lanzar una canción; algo que precisamente ha logrado ahora, mientras todos celebran y ven un nuevo ciclo de vida a la vuelta de la esquina y en el que la misma música se consume en un santiamén.
Componer más que un hit
«Yo creo que eso nos mantiene un poquito más cerca a nuestra raíz. En el transcurso de los años, que han sido bastantes, he venido aprendiendo que la industria cambia muy rápido, pero lo único que no cambia es la manera y la experiencia de hacer canciones. Cuando uno se encuentra con ese compositor, con ese respeto hacia el artista, respeto hacia el público sobre todo que nos ha oído, uno encuentra la manera fácil de seguir haciendo música, pero no dedicada a lo que esté sonando, ni dedicada a que todos sonemos igual», revela a EL TIEMPO el cantante colombiano, que pasó de la exposición radial hace unos años con éxitos como ‘Esa muchachita’ y ‘Dame tu amor’, a un trabajo más profundo, libre y personal.
Recientemente lanzó el sencillo ‘Mariposas de papel’, una una canción profundamente romántica que celebra el amor en su forma más pura: el amor hacia su hija, hacia su esposa y hacia la vida misma. Compuesta por Mauricio Rodríguez y Efraín Ardila —con quien también creó el éxito ‘A ver qué pasa’—, su nueva obra nace del sentimiento universal de las mariposas en el estómago que aparecen cuando se está cerca de las personas que se quieren inmensamente.
Amor paternal
«Pues es que imagínate descubrir un amor que no había estado nunca en uno y es descubrir que uno puede llegar a amar mucho más a otra persona que a uno mismo. Los hijos hacen eso y el amor paternal que uno descubre a partir de la experiencia y de vivirlo es absolutamente mágico», reflexiona Mauricio.
Para él, esta etapa de la vida ha sido como un camino color de rosas y le ha hecho componer diferente. «Darme un tiempo también y entender que el éxito mismo me llegó cuando fui exitoso en mi hogar, no en las canciones o en los lanzamientos que van y vienen, que funcionan o no», dice el cantante antes de describir un poco más ‘Mariposas de papel’.
El merengue y Juan Luis Guerra
«Es una fusión de ritmos con profundidad, es energética y puedo decir que tiene una gran influencia de Juan Luis Guerra y que une mucho a República Dominicana con Colombia», revela, recordando que él vivió con mucha pasión una década de los 90 marcada por el merengue con otros ritmos suaves.
«Quería hacer una canción bien bailadora, como me encanta el merengue, y quería fusionarlo con el chandé porque me encanta también la gaita y esta vaina es una mezcla y un experimento total», recalca el cantante y compositor que sigue moviendo fuertemente en redes ese tema y se prepara muy pronto para una gira de promoción con sus hits y otras canciones.
Concierto de Verano de 2010 con Mauricio y Palo de Agua. Foto:Néstor Gómez / El Tiempo
«Lo que yo busco es que esos temas se queden en el corazón de la gente por muchos años. Yo creo que nos hemos tomado el tiempo para hacer canciones realmente bien hechas, grabando orgánicamente, con percusionistas, con invitados muy especiales. Obviamente con tecnología y con mucha cosa nueva. Yo no me preocupo y no me estreso por el tema de que la canción va a ser rápida o efímera. ‘Mira qué niña’, ‘Dame tu amor’, ‘Esa muchachita’ o ‘Darte un beso’ se han clavado no solamente en el bailador, en el rumbero, ni el que toma trago, se han clavado en el corazón de la gente que las dedican y que puede llevar ese sentimiento un poco más en el alma», finaliza.
ANDRÉS HOYOS VARGAS
EL TIEMPO IMPRESO
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