Cada fin de año llegan las listas de las mejores películas, series, canciones y discos del año. Los medios de comunicación, organizaciones y asociaciones especializadas comparten, de acuerdo con unos parámetros, sus elegidos. Otros, hacen rankings según sus gustos y conocimientos.
Aquí va mi listado de los discos del año. La selección no fue por votación ni por diplomacia ni para complacer a nadie. Por el contrario, están los proyectos que siento que definieron el 2025 en materia de música, que considero que fueron los más importantes, que me sorprendieron y me acompañaron. Hay discos colombianos, en español, pop, rock, rap y también hay cosas que no van a estar, de manera que no es verdad absoluta, pero esta es mi foto editorial del año en la música.
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Los que marcaron el año (puestos del 1 al 5)
1. Let God Sort ‘Em Out de Malice y Pusha T, más conocidos como Clipse. 16 años después de separarse, este dúo de Virginia Beach regresó al estudio para probarle al mundo que el rap no es solo de niños y que los adultos tienen mucho que decir en el género. Pusha y Malice optaron por abrir el disco con un sentimiento con el que todos vamos a tener que lidiar o ya hemos lidiado: la muerte de nuestros padres. En The Birds Don’t Sing, el dúo hace una dolorosa crónica del momento en que cada uno de ellos encuentra a su padre y madre muertos, respectivamente. Es imposible contener el llanto al escuchar a dos de los gangsters más legítimos del rap de los últimos 20 años narrar con valor la despedida a los dos seres que más se quieren en la vida. El resto del álbum fue ver al dúo retornar con una fiereza inolvidable, al mejor estilo del Lord Willin’, el disco que los hizo famosos a comienzos de los 2000 con la producción del entonces joven y audaz Pharrell Williams, quien trabaja de nuevo con ellos en esta producción. Sin retroceder en sus tonos amenazantes y burlándose de bufones del rap de la escena moderna como Travis Scott, los hermanos Thornton nos dieron rap ‘cocainesco’, terapéutico, horrorcore, y colaboraciones con Tyler, The Creator y Stove God Books, cobijados por el espíritu del hip hop de verdad, y dejando por sentado que son parte de la realeza del rap por los siglos de los siglos. Un disco emocionante, conmovedor, violento, oscuro, frentero, sofisticado, cargado de química, nostalgia, renovación, sabiduría y conocimiento.
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2. DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny. Si hubo un disco que definió musicalmente la película de la persecución contra los latinos por parte de la administración de Donald Trump, fue este. Bad Bunny lo comenzó a grabar unos meses antes de que Trump llegara al poder y ya daba señales de que sería un homenaje a la inmigración. El álbum se lanzó el día de reyes, que es uno de los días más importantes para Puerto Rico por encima de la Navidad y destacó con la canción de apertura, NUEVAYol, la estrecha relación entre Nueva York y los boricuas, que se encuentra en tensión por las manifestaciones de carácter racista del movimiento MAGA en la ciudad durante la campaña republicana. DeBÍ TiRAR MáS FOToS enalteció el valor de Puerto Rico desde lo cultural, celebró el espíritu autóctono, el folklore y el vestuario y se convirtió en un símbolo inevitable e innegable de resistencia contra el racismo sistémico. Además de participar activamente de la historia sociopolítica del siglo XXI, Bad Bunny cerró el ciclo haciendo shows exclusivamente en San Juan, logrando dinamizar la economía. Con este álbum logró ser el invitado del medio tiempo del Super Bowl, que indignó a ciertos seguidores del MAGA de Trump. En general, DeBÍ TiRAR MáS FOTos fue una banda sonora ejecutada con excepcional respeto por lo raizal y una característica sed de perfeccionismo sónico que emocionó profundamente a su fanaticada en EE. UU. y en toda América Latina.
El puertorriqueño se llevó el premio a mejor álbum del año. Foto:AFP
3. Private Music de los Deftones. Como pocas bandas de su generación, los Deftones lograron con su décimo disco una producción afilada, potente, ruidosa, pero elegante y cadenciosa al tiempo. Tiene una flexibilidad muy agradecida en medio de la pesadez, que puede ser a veces más shoegaze o más metal que cualquier cosa. Fue un disco muy sorprendente y sabroso de oír, en una época en que el rock “nuevo” es cada vez más difícil de asimilar. El álbum se deja escuchar una y otra vez y eso es lo que uno quiere finalmente de un disco de rock: repetirlo. Y Private Music logra ese cometido.
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4. LUX de Rosalía. Este fue un disco hecho con propósitos artísticos preciosos, una entrega vocal asombrosa y una producción ambiciosa y voraz que se va comiendo toda la atención en la medida en que va avanzando la escucha. Por supuesto, no puedo ser muy objetivo con mi mirada de LUX porque las escuchas a las que asistí fueron de carácter promocional y muy bien ejecutadas con una visión artística innegable y una sensibilidad personal preciosas. Más allá de la enorme sorpresa que nos dio Beghain, LUX hace parte del camino constante de Rosalía hacia adentro y hacia afuera, recorrido del que salen canciones que podrían sonar fácilmente en la radio como La Perla u ocupar un lugar en alguna rocola celestial del futuro lejano, como Magnolias. LUX se convirtió en una banda sonora perfecta de este atribulado 2025.
Rosalia Foto:IG Rosalia
5. Never Enough de Turnstile. Es un disco brillante en sonido y recoge la mezcla de las influencias y de los momentos más interesantes del punk de los últimos 20 años. Never Enough está muy bien producido, con la velocidad de Tom DeLonge en Angels & Airwaves, el filo de los Blink 182 en discos como Take Off Your Pants And Jacket y la versatilidad de los Fontaines DC, sin el mugre de estos últimos. Es un álbum pesado en esencia, pero ágil y divertido, con aires de The Police en algunas ocasiones y Soda Stereo en otras, lo cual lo hizo bastante accesible y entretenido. 45 minutos maravillosos de rock que mantuvieron viva la llama del género en 2025, cualquiera que sea ese y como lo quiera llamar. Un disco simplemente encantador
Los influidos por la conversación global (puestos del 6 al 10)
6. Femme Fatale de Mon Laferte. Este es un disco con espíritu cabaretero, bohemio, con el corazón roto y el frenesí a flor de piel. Un disco erótico, descarnado, en el que Laferte explora sus miedos, su sexualidad, su maternidad con conmovedora sinceridad, que engancha durante toda la reproducción del disco. Un álbum que lo deja a uno jadeando, llorando y pidiendo más, una experiencia preciosa de inmersión auditiva en uno de los mejores discos en español que se hicieron este año.
Mon Laferte FEP 2025 Foto:Juan David Camacho. EL TIEMPO.
7. Borondo de Beele. Es un disco compacto, firme, fresco, con swing propio, producido con un criterio clarísimo y escrito con alma vallenatera, profundamente honesto, sin pretensiones. Cantado además desde un lugar emocional donde era imposible que hubiera pose. Tiene una mezcla de afrocaribe y pop moderno; además de un color honesto y un barniz de sinceridad de un romance prohibido convertido en una tusa, un desengaño y una telenovela digital narrada minuto a minuto en redes sociales cuya solidez está respaldada por la producción de Flambo y Soundbwoy, con un puente con el afrobeats tendido por la producción de figuras como Daramola y Thisizlondon y el linaje de la conexión entre el rap norteamericano y las corrientes comerciales gracias DVLP. Si este fue el año en que los discos tenían que contar historias, Borondo de Beele la contó al pie de la letra y con una confianza y una emoción innegables.
Beelé tuvo una gira exitosa en Bogotá. Foto:kick / Westcol.
8. Afroking de Jossman. Este fue el mejor disco urbano alternativo de 2025, lleno de sensibilidad afrocolombiana, hecho con identidad e historia, confirmando que Colombia puede liderar el sonido afrolatinoamericano. Afroking fue un esfuerzo que mereció mucha más atención de la que obtuvo este año. Es un álbum sincero y muy poderoso desde la raíz hasta lo urbano, y un esfuerzo independiente cargado de carisma y buenos beats.
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9. Día de Ela Minus. La artista colombiana presentó su segundo disco de larga duración, en el que experimentó con cuerdas y tocó por primera vez un bajo acústico. El álbum se acerca a la sensibilidad de las máquinas y está cargado de mantras y de exorcismos personales. La conexión entre la vulnerabilidad humana y la electrónica dieron como resultado un disco elegante, desgarrador, karmático, hipnótico y doloroso que lo destacan como uno de los mejores discos de 2025.
La artista colombiana se formó en Berklee College of Music (Boston). Foto:Álvaro Arisó
10. Don’t Tap the Glass de Tyler, The Creator, quien fue a su vez reconocido como el artista del año por Apple Music. Este no es el mejor álbum de Tyler, tampoco fue el más popular entre sus fans, pero a mí me gustó porque Tyler ya había logrado cautivar la imaginación de su público con el muy famoso Chromakopia de finales de 2024. En Don’t Tap the Glass, Tyler se dejó llevar por la nostalgia, explorando las diferentes esquinas de su adolescencia marcadas por géneros poco conocidos para quienes lo escuchan fuera de EE. UU. como el bass de Miami en canciones como Sugar On My Tongue. En general es un disco ligero, ‘mamagallista’ y muy entretenido para un artista que se ha tomado demasiado en serio esto de ser el vocero de una nueva generación.
Los puesto del 11 al 15
11. Ego Death at a Bachelorette Party de Hayley Williams. La cantante de Paramore es sublime e introspectiva en este disco con aires noventeros que acercan al público gen X y con una adultez refinada y mordaz que la generación millennial debe apreciar profundamente. Este es un álbum fresco, alternativo, diverso, entretenido, bien producido y con letras poderosas. Qué bonito es ver crecer a una artista como Hayley Williams con tanta comodidad.
Hayley Williams es reconocida por ser la vocalista de Paramore. Foto:Angie Rodríguez / El Tiempo @angierodriguez0614t
12. The Art of Loving de Olivia Dean. Dean es la la cuota de soul británico más intrigante del año y cuenta con una canción muy poderosa en la radio: Man I Need, colada en la mitad de un álbum profundo, bien ejecutado y producido que demuestra que Dean es una de las mejores vocalistas jóvenes del Reino Unido.
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13. Man’s Best Friend de Sabrina Carpenter se convirtió en un sucesor exitoso de Short n’ Sweet. Nuevamente, Carpenter contó con la producción de Jack Antonoff y logró canciones listas para radio, cargadas de sarcasmo desde la portada hasta canciones como Tears y Manchilf. Carpenter se consolidó con este trabajo en una nueva Dolly Parton cargada de humor, picardía e inteligencia pop.
Sabrina Carpenter en Colombia Foto:Festival Estéreo Picnic – Instagram @sabrinacarpenter
14. Alfredo 2 de Freddie Gibbs y Alchemist. En él, Gibbs demuestra que su rap es de catálogo y Alchemist, quien estuvo muy ocupado trabajando con diferentes artistas -incluyendo el regreso de Mobb Deep-, mantuvo la reputación de ser uno de los más sofisticados y lujosos productores del hip hop en un año en que el género regresó de ciertas formas al underground, en especial con este proyecto.
15. Cachacoleto de Juan Pablo Vega es un disco cadencioso, atrevido y sabrosísimo de escuchar. Es un homenaje a diferentes momentos de la carrera del artista bogotano, quien le dio una sonoridad deliciosa, llena de arreglos elegantes y canciones con alma cachaca y global. Uno de los discos colombianos más coherentes del año.
Juan Pablo Vega trajo una nueva estética con este álbum. Foto:Juan Francisco Herrera
Los inesperados (puestos del 20 al 16)
16. Baby de Dijon, quien se destacó también como productor de algunas de las canciones de los dos nuevos discos de Justin Bieber. Baby es el disco de R&B norteamericano más interesante del año, cargado de textura, dolor y romanticismo moderno. Un placer auditivo inigualable que se mantuvo entre los favoritos de los estadounidenses en 2025.
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17. La vida es más corta de Milo J, una realización visual impecable cuyo homenaje a la música folclórica argentina lo destacó como compositor y nos deslumbró con su versatilidad, además de una serie de realizaciones visuales conmovedoras y dos colaboraciones inolvidables, una con Silvio Rodríguez y la otra con Mercedes Sosa.
Milo J es un artista joven argentino. Foto:Captura de pantalla vídeo Bizapop/ Instagram(@milo.j)
18. I Barely Know Her de Sombr, que se hizo viral en TikTok gracias a canciones como Back To Friends y Undressed. Aunque fue ampliamente criticado por diferentes analistas musicales, este fue un disco refrescante para la radio. Su ligereza y levedad lo hacen innovador y fácil de escuchar, muy Gen Z si se quiere poner de forma generacional.
19. Eusexua de FKA Twigs, que fue uno de los primeros discos que salió en el año y significó el regreso de la cantante y artista británica. Es una experiencia hipnótica de electrónica, que recuerda al eurodance y las épocas grandiosas de la electrónica noventera, probablemente digna de un premio Grammy. Este proyecto fue seguido por Eusexua Afterglow, que se lanzó ahora en noviembre.
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20. Moisturizer de Wet Leg, que fue número 1 en Reino Unido justo en el momento en que Oasis comenzó su gira de regreso por el mundo. Un disco emocionante que recuerda a Patti Smith, Veruca Salt, Cansei De Ser Sexy y otras glorias de rock femenino de diferentes décadas.
(*) Alejandro Marín es director de La X Más Música en Bogotá y autor de la ‘Historia secreta de la música’. Sígalo en Youtube.com/alejandromarin
Foto: Frankie Jazz
Alejandro Marín Foto:Frankie Jazz

















