En su vigésima edición, el Cartagena Festival de Música —consolidado como Patrimonio Cultural de la Nación desde 2023— no solo reafirma su relevancia artística, sino que también impacta de manera significativa la economía cultural y el turismo local.
El evento se ha convertido en un dinamizador de sectores estratégicos como la hotelería, el transporte, la gastronomía, la logística, el diseño, las comunicaciones y la producción audiovisual. En este contexto, el festival empieza a delinear su siguiente etapa con el anuncio de Julio Reyes Copello como director artístico a partir de 2027.
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Este año, la inversión del festival fue cercana a los 7.500 millones de pesos, reflejada en una programación que abarcó tanto lo artístico como lo académico. La edición reúne a 274 artistas invitados, 89 internacionales y 185 nacionales, cuatro orquestas nacionales y una internacional, y ofreció 27 conciertos, dos proyecciones audiovisuales y nueve conversatorios. Además, está desarrollando actividades a lo largo de toda la ciudad, en 11 escenarios distintos, con la intención de llegar a diversos territorios y zonas urbanas.
El Cartagena Festival de música proyecta una afluencia de 15.000 asistentes nacionales e internacionales, que se espera que impulsen el consumo de bienes y servicios en la ciudad durante esta temporada del evento.
Concierto en el Teatro Adolfo Mejía junto a la orquesta de Cámara Franz Liszt. Foto:Tico Angulo
Además, para esta edición, se desarrollaron talleres especializados de fabricación, reparación, restauración y ajuste de instrumentos musicales de cuerda, conocidos como clínicas de lutería, destinados al mantenimiento de cerca de 240 instrumentos. Estas iniciativas fortalecen el valor cultural del festival y el conocimiento técnico de los oficios que se asocian a la música.
Tan solo en la logística del festival se contabilizan cerca de 1.400 noches de hospedaje, lo que representa un aporte directo al sector hotelero de Cartagena. A esto se le suma la generación de más de 620 empleos directos e indirectos.
Una nueva dirección
Grandbrothers en su presentación en el Hotel Santa Clara durante el Cartagena Festival de Música. Foto:@CartagenaMusicFestival
Aún cuando el festival todavía no ha terminado, desde esta edición ya comienza a trazar el rumbo y la evolución de su próxima etapa, pues en el marco de esta programación, se anunció que el pianista, productor y músico colombiano Julio Reyes Copello será el nuevo director artístico del Cartagena Festival de Música a partir del 2027. Este proceso de transición, que ya comenzó, plantea preguntas, expectativas y nuevos retos sobre cómo será la dirección del proyecto.
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“La verdad ha sido un reto muy difícil, pero muy interesante. Sobre todo vine en esta ocasión como un observador parcial, para entender el animal y para saber hacia dónde lo quiero llevar”, dijo Julio Copello en conversación con EL TIEMPO.
Copello llevaba 27 años fuera de Colombia, donde desarrolló una trayectoria como productor y compositor para artistas como Marc Anthony, Jennifer López, Alejandro Sanz y Pablo Alborán, entre otros, además de su trabajo al frente de su sello discográfico, Art House Music.
“Siento que este festival se ha hecho muy bien, sobre todo por la atención al detalle que ha tenido Julia Salvi. Eso es lo que hace que cada concierto sea una memoria indeleble y un privilegio para Colombia. Estoy preparado para poder traer lo mejor de mis experiencias y compartirlas en mi país”.
El director actual del festival es Antonio Miscenà, quien deja un legado de 14 años al frente del proyecto, periodo en el que definió su visión temática y lo posicionó internacionalmente.
“Él y todos sus predecesores fueron construyendo una forma de entretenimiento que es el resultado de medir, probar, de ensayo y error. Eso es lo que le empezó a dar una voz propia al festival”, afirmó Copello.
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Para el próximo director artístico lo importante es mantener lo que ya está bien y ha funcionado a lo largo de todos los festivales. Su propuesta está más bien basada en expandir y traer otros componentes que ayuden a enriquecer la columna vertebral del festival, que es la música clásica.
“Quiero alimentar esa columna vertebral, pero también creo que debe haber un componente educativo muy importante. Que los músicos puedan venir acá a poder dar clases magistrales a nuestros propios músicos, por ejemplo. Pero por el momento estoy como observador imparcial, mirando y sintiendo, para después darle forma y arquitectura a esa intuición”, explicó Julio Copello.
Para Copello, Cartagena es la “vitrina” más preciada de Colombia, y junto con su dirección, le gustaría tener muchos encuentros con sonidos colombianos sin perder la conexión con la música europea. “Hay que explorar hasta dónde se pueden renovar y oxigenar los repertorios. Todos los movimientos tienen que ser minuciosamente calculados para no herir sensibilidades ni perder al público que viene a escuchar música europea del siglo XVIII o XIX”, dijo el próximo director artístico.
“Si quieres revivir un momento, basta una canción que te haya acompañado un instante importante de tu vida. Si a eso le sumas un escenario espectacular como Cartagena, esas memorias te acompañarán siempre y te salvarán cuando la estés pasando mal. Con esa mentalidad, quiero crear memorias que acompañen a la gente y que incluso remplacen sus memorias traumáticas”, concluyó Julio Copello.

















