Un error técnico convirtió durante unos minutos a un hombre en millonario. El episodio ocurrió en junio, cuando un residente en Noruega, que llevaba años participando ocasionalmente en sorteos de lotería, recibió un mensaje que parecía cambiarle la vida.
La notificación, enviada por Norsk Tipping (la corporación noruega de loterías), le informaba que había obtenido un premio significativo en el Eurojackpot.
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El mensaje llegó mientras se encontraba de vacaciones en Grecia junto a su novia, al final de un día que describió como perfecto. Ambos observaban la puesta de sol con una copa de vino y conversaban, en tono distendido, sobre la posibilidad de comprar una casa de vacaciones en ese país. En ese contexto, él bromeó: «¡Primero tendría que ganar la lotería!».
Minutos después, su teléfono vibró. Al ingresar a la aplicación oficial, apareció una notificación que indicaba un premio de 1,3 millones de coronas noruegas (cerca de $497 millones COP). El impacto fue inmediato. El hombre relató que tuvo que leer la cifra varias veces y que le temblaban las manos mientras procesaba la información. Compartió la noticia con su pareja, llamó a su madre y le dijo sin rodeos: «¡Me ha tocado la lotería!». La reacción fue de incredulidad y entusiasmo.
Durante ese breve lapso, comenzaron a surgir planes e hipótesis: dejar su trabajo como profesor de cocina, viajar sin restricciones y concretar la compra de una vivienda vacacional. Sin embargo, la euforia duró poco.
La notificación llegó mientras estaba de vacaciones en Grecia junto a su novia. Foto:iStock
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El error que desinfló el premio
Tras colgar la llamada, revisó con más detenimiento los números del sorteo. Al compararlos, advirtió que solo había acertado dos números principales y uno adicional, una combinación que no podía justificar una ganancia de ese tamaño. La sospecha se confirmó cuando empezaron a circular decenas de informaciones que explicaban lo sucedido: la empresa había cometido un fallo al convertir el monto del premio de euros a coronas noruegas. En lugar de dividir las cantidades entre 100, estas habrían sido multiplicadas por 100 de forma accidental.
El resultado real fue muy distinto. El hombre descubrió que su premio ascendía a unas 10 libras (alrededor de 51.300 COP), al igual que el de miles de jugadores que habían recibido mensajes erróneos anunciando ganancias importantes. Posteriormente se informó que el director ejecutivo de la compañía presentó su dimisión, aunque con una compensación de 3 millones de coronas (aproximadamente $1.155 millones COP), un hecho que el afectado calificó como irónico.
La corrección oficial no llegó de inmediato. Pasaron dos o tres días antes de que Norsk Tipping enviara un mensaje confirmando el error. Para entonces, la decepción ya estaba instalada. El hombre tuvo que volver a llamar a su madre para aclarar que no había ganado nada, y su pareja rompió a llorar al conocer la noticia. Según relató, nadie de la empresa se había comunicado antes para ofrecer disculpas o aclaraciones, lo que añadió frustración a la situación.
Horas después, el ganador revisó los números y detectó que el monto anunciado era imposible. Foto:Eurojackpot
Aunque aseguró no haberse tomado el episodio de forma dramática, reconoció que la experiencia empañó unas vacaciones que habían sido memorables. También señaló que se alegraba de haber revisado los números a tiempo, ya que de haber creído durante todo el fin de semana en el premio inexistente, podría haber tomado decisiones financieras precipitadas.
Con el paso de los días, optó por pasar página. Comentó que en Noruega no es habitual “armar alboroto” por este tipo de situaciones y que la mayoría de los afectados reaccionaron de manera similar. Aun así, admitió que no ha encontrado el lado humorístico del asunto y que sus amigos se mostraron solidarios.
El episodio también cambió su relación con los juegos de azar. Dijo que dejó de participar en la lotería porque ahora la percibe como “contaminada”. Recordó un dicho popular en su país: «O tienes suerte en el amor o en los juegos». En su caso, concluyó que prefiere haber tenido fortuna en lo primero, aunque la casa de vacaciones en Grecia siga siendo, por ahora, solo una posibilidad lejana.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
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