El apego emocional en pareja, en principio, es un vínculo que da seguridad, pero se vuelve un inconveniente cuando con el paso del tiempo se transforma en dependencia. Dicha cercanía se ve afectada cuando aparecen factores que empiezan a ‘quebrar’ la unión.
En ese punto aparecen pensamientos recurrentes como miedo al abandono, necesidad de control, baja autoestima, sacrificio del propio ‘yo’, celos y conductas sumisas, muchas de ellas conectadas con patrones aprendidos desde la infancia.
El psicólogo Fran Sánchez, a través de su cuenta de TikTok (minddtalk), describe tres conductas muy concretas que delatan un apego ansioso hacia la pareja y explica cómo influyen en la percepción de la relación.
«Las personas con apego ansioso son muy sensibles a los pequeños cambios de comportamiento y de humor de su pareja. En cuanto notan algo extraño en el comportamiento del otro, rápidamente lo asocian a que sucede algo malo con ellos o con la relación en sí», afirmó.
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Apego ansioso. Foto:Istock
La primera es una sensibilidad extrema ante cualquier cambio en el comportamiento o el humor del otro. Un gesto más seco, un mensaje que tarda en llegar o una respuesta diferente se interpretan de inmediato como una señal de que algo va mal en la relación o de que la persona ‘hizo algo mal’.
Según el especialista, “estas personas suelen asociar cualquier pequeño cambio con una amenaza al vínculo. Les cuesta considerar explicaciones más neutrales o cotidianas, como que la pareja haya tenido un mal día de trabajo o esté cansada”, comenta el experto.
Apego ansioso. Foto:Istock
La segunda conducta clave es la dificultad para aceptar la autonomía del otro. Les incomoda que su pareja use el tiempo libre para actividades que no la incluyen: salir con amigos, hacer planes en solitario o simplemente disfrutar de su propia compañía. Para ellos, la pareja ocupa una posición tan central en su vida que esperan que casi todo el tiempo a disposición sea compartido.
Aunque esa incomodidad no siempre se verbaliza ni genera discusiones abiertas, sí se convierte en un malestar silencioso. “A las personas con apego ansioso habitualmente les cuesta entender que si su pareja tiene algo de tiempo libre, esta no quiera emplearlo en pasar un rato con él o con ella”, señala el psicólogo.
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Apego ansioso. Foto:Istock
El tercer comportamiento descrito por Sánchez es la necesidad de comunicación constante. La inmediatez de la actualidad ha hecho que los canales de comunicación como las apps de mensajería, sean un puente instantáneo para hablar constantemente con la pareja.
“Las personas con apego ansioso necesitan mucha frecuencia de comunicación y un contacto casi constante. Si no estamos juntos, necesito que estés muy pendiente del WhatsApp y de nuestra conversación. Y si por algún motivo no vas a poder estarlo durante un rato, necesito que me comuniques previamente esa microausencia y el motivo de la misma, porque si no me pongo muy nervioso y me invade la ansiedad”, ha explicado.
Cuando hay silencios, retrasos o falta de explicación, estas personas tienden a imaginar escenarios negativos y a anticipar que algo malo pasa con la relación. Para el psicólogo, estas tres conductas son señales claras de que se tiene un apego ansioso hacia la pareja y de que ese estilo de vínculo puede estar impactando seriamente la convivencia, cotidianidad y el bienestar de ambos.
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Jaider Felipe Vargas Morales
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















