El espacio expositivo convertido en un refugio político, emocional y multiespecie: esa es la premisa que llevó a Arquitectura emocional: Cobijos & Moradas, de la artista María Angélica Teuta Echeverri, a convertirse en la obra ganadora del XIII Premio Luis Caballero.
La propuesta, exhibida entre el 23 de agosto y el 19 de octubre de 2025 en la Galería Santa Fe, acaba de ser reconocida mediante la Resolución 1962 del 11 de diciembre como la más destacada del ciclo, gracias a su carácter inter y transdisciplinar, y a una investigación que la artista ha desarrollado por más de una década.
El jurado, integrado por Ana María Cifuentes Ruiz, Ana María Lozano Rocha y María Sol Barón Pino, destacó que el proyecto despliega un diálogo entre arte, arquitectura, diseño, biología, emociones y saberes ancestrales, dando forma a un universo sensible que transforma tanto el espacio museal como la experiencia del público.
Por ello, el Premio Luis Caballero le otorgará a Teuta un estímulo de 81 millones de pesos y la comisión de una obra inédita que será presentada en la Galería Santa Fe. Parte esencial del reconocimiento radica en la continuidad y solidez del proceso, pues Teuta lleva cerca de once años explorando el concepto de “arquitectura emocional”, y en esta edición proyectó la sala como un espacio ético y político de encuentro para ciudadanías diversas y entidades multiespecie.
La obra, concebida como una espiral, permitió que saberes y cosmovisiones distintas moldearan la experiencia del recorrido. Además, integró el trabajo de múltiples oficios, comunidades indígenas y conocimientos ancestrales, junto con un programa público amplio, colaborativo y accesible a todas las edades.
Como proyecto suplente, el jurado recomendó El Hueco, del artista Santiago Reyes Villaveces, una instalación que transformó la Galería Santa Fe en una colección de fragmentos de Bogotá: huecos, grietas y charcos convertidos en protagonistas de una ciudad reimaginada.
Tras el anuncio, María Claudia Parias Durán, directora del Idartes, celebró la decisión: “Quiero felicitar de manera muy especial a la artista ganadora de esta edición del Premio Luis Caballero. Su obra representa la sensibilidad que caracteriza a quienes han hecho de su práctica artística una investigación constante y un compromiso profundo con el pensamiento contemporáneo”.
Arquitectura emocional: Cobijos & Moradas retoma el Manifiesto de Arquitectura Emocional de Mathias Goeritz (1953) para crear un espacio habitable y onírico que invita a explorar las emociones, las raíces y la conexión con el cosmos.
Angélica Teuta, Foto:Cortesía
La instalación se organiza en una gran caracola o espiral que alberga cuatro mundos, cada uno con materialidades y sonoridades propias, divididos entre dos categorías simbólicas: cobijos y moradas.
Los cobijos funcionan como refugios íntimos, conectados con el útero, la tierra y lo humano y no humano. Son estructuras blandas y efímeras que evocan transformación constante. Las moradas, por su parte, son espacios más rígidos, arquitecturas que generan identidades, fronteras y preguntas sobre las maneras posibles de habitar. En ellas ocurren los juegos, los rituales y las exploraciones colectivas que buscan responder a la necesidad humana —y multiespecie— de sentirse parte de algo.
Teuta es una artista visual con maestría en artes visuales de la Universidad de Columbia, en Nueva York, a la que accedió gracias a la Beca de Jóvenes Talentos del Banco de la República (2013). Su práctica multidisciplinaria abarca instalaciones in situ, video, escultura, dibujo, sonido y proyectos colaborativos que revitalizan espacios y fomentan el bienestar emocional y comunitario.
Su metodología ha sido presentada en instituciones como el Malba, la Pinacoteca de São Paulo, la Universidad de Shanghái y el Centro Cultural Moravia. Ha realizado residencias en Bogotá, Medellín, Londres, Estados Unidos y Suiza, y ha expuesto en museos de Medellín, Bogotá, Quito, Buenos Aires, Oslo, Toronto, Nueva York y otras ciudades del mundo.
Redacción Cultura

















