La proyección internacional de República Dominicana ha dado un giro hacia la narrativa y la experiencia de alto nivel. Lejos de promover solo sus playas de arena blanca, el país caribeño protagonizó esta semana en Nueva York un despliegue cultural que buscó equilibrar la exclusividad de un libro de lujo sobre Santo Domingo con la espontaneidad de su cultura.
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Un retrato de lujo de la capital
Este martes se realizó el lanzamiento oficial de ‘Santo Domingo’, la nueva adición a la colección de la prestigiosa casa editorial Assouline, conocida a nivel mundial por sus libros de gran formato que adornan las salas más exclusivas.
El libro fue publicado por la editorial Assouline, especialista en producir ediciones de lujo. Foto:CORTESÍA
La obra se presenta como un recorrido visual que hace justicia a la ciudad más antigua del Nuevo Mundo. A través del lente de la fotógrafa Aline Coquelle, el libro documenta de forma meticulosa la preservada Zona Colonial y su legado arquitectónico del siglo XVI, pero va mucho más allá de la historia.
Sus páginas retratan una urbe donde conviven la gastronomía de clase mundial, la creación artística y una electrizante vida nocturna, siempre acompañadas por la brisa del emblemático Malecón. Además, el volumen resalta la conexión de la ciudad con figuras icónicas de la moda, como Oscar de la Renta, y su rol como escenario cinematográfico de producciones legendarias como The Godfather Part II.
El libro fue presentado en Nueva York Foto:CORTESÍA
Durante el evento, que contó con la presencia de figuras como la socialité Olivia Palermo, Alexandre Assouline explicó que esta obra se integra a la icónica serie de viajes que la editorial fundó hace más de seis años, reservada para los destinos más representativos de la cultura global.
«Estoy muy feliz de tener a Santo Domingo como parte de ellos hoy», afirmó el directivo, quien calificó el proyecto como una colaboración fantástica con el ministro David Collado —coautor de los textos junto a la curadora Rosanna Rivera— y dejó abierta la puerta a futuros proyectos conjuntos dado el peso cultural del país.
«Santo Domingo es una ciudad que vibra con historia, belleza y emoción. Esa energía única es lo que nos inspiró a crear un libro que capture no solo su elegancia, sino su alma», señaló Alexandre Assouline durante la velada.
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Cifras de recuperación
El contexto de este lanzamiento no es fortuito. El ministro David Collado aprovechó el escenario para subrayar el momento histórico que vive el turismo en la isla. Según las cifras presentadas, el país cerró 2023 con más de 10 millones de visitantes y proyecta finalizar el 2025 con 11,7 millones, con lo que superaría su propia población total.
«Dominicana decidió abrir mientras el mundo cerraba sus puertas», afirmó Collado, recordando la visión durante la pandemia que llevó a la Organización Mundial del Turismo a reconocer al país como referente global de recuperación.
Merengue bajo la Grand Central
Si el libro representó la cara solemne y patrimonial de la estrategia, la intervención en la estación Grand Central este miércoles aportó el calor humano. En una maniobra sorpresa, el Ministerio de Turismo rompió la rutina de miles de neoyorquinos que transitaban por el icónico subway de la calle 42.
David Collado, ministro de Turismo de República Dominicana escribió parte del libro. Foto:CORTESÍA
Lo que inició como un día habitual de invierno se convirtió de repente en una explosión de ritmo. Minutos antes de las 7:00 p.m., el sonido del merengue comenzó a llenar el espacio, y transformó la estación en un escenario vibrante con la aparición del legendario Toño Rosario.
Entre aplausos y bailes espontáneos, neoyorquinos y turistas sacaron sus teléfonos para grabar el inesperado espectáculo, que celebraba el inicio de la temporada navideña al estilo de la isla.
El libro se acompaña de fotografías de la fotógrafa francesa Aline Coquelle. Foto:CORTESÍA
Esta presentación marcó el inicio oficial de una jornada especial de actividades que República Dominicana desarrollará en la ciudad durante varias semanas. Con esta intervención en el corazón de Manhattan, el país envió un recordatorio claro: mientras el invierno avanza en el norte, en el Caribe la temporada se vive con sol y hospitalidad. Es una invitación a vivir una Navidad diferente: una Navidad dominicana.
MARÍA PAULA AGUDELO CARRASQUILLA
ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA EL TIEMPO
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