Diciembre no solo trae luces y reuniones familiares. También llega con cuentas por pagar, listas de regalos por resolver y la pregunta recurrente de cómo cumplirles a los niños sin que el bolsillo quede en ceros antes de que termine el mes. En muchas casas, la emoción por la Navidad se cruza con la necesidad de buscar opciones prácticas, realistas y al alcance del presupuesto.
En ese camino aparecen las tiendas de descuento como una parada casi obligada. En Colombia, D1 ha ganado espacio durante la temporada navideña porque, además de los productos de uso diario, incorpora cada año una oferta de juguetes pensada para quienes necesitan rendir el dinero sin renunciar del todo al regalo bajo el árbol.
LEA TAMBIÉN
No hay grandes lanzamientos ni marcas reconocidas. La propuesta se concentra en juguetes sencillos y funcionales, pensados para distintas edades y para ese momento en el que padres, abuelos y familiares buscan cumplir con la carta que los niños dejan junto al árbol.
Juguetes para crear, imaginar y aprender
Una parte importante de la oferta está enfocada en el juego creativo. En los estantes se encuentran kits de manualidades, tarjetas artísticas en 3D, sets para pintar piedras, moldes para trabajar yeso y propuestas como slime o joyería para armar, con precios que parten desde los 5 mil pesos.
La oferta incluye opciones recreativas, educativas y de juego creativo. Foto:Instagram @tiendas.d1
También hay rompecabezas infantiles, juegos de mesa sencillos y tableros magnéticos diseñados para aprender mientras se juega. Estas opciones, pensadas para estimular la concentración y la imaginación, suelen ubicarse en rangos intermedios que no superan los 25 mil pesos.
Para los niños más pequeños, aparecen peluches, mantas de seguridad y juguetes de agua, artículos simples pero funcionales que se mantienen entre los 10 y los 20 mil pesos y que suelen convertirse en detalles recurrentes para los más chicos de la familia.
LEA TAMBIÉN

Carros, muñecas y opciones más llamativas
El movimiento y la acción también tienen su espacio dentro del catálogo. D1 ofrece carros de fricción, modelos de cuerda, sets coleccionables y versiones metálicas en presentaciones individuales o múltiples, con precios que pueden ir desde menos de 6 mil pesos hasta cerca de 30 mil.
Entre los productos que más llaman la atención se encuentra un carro a control remoto estilo Fórmula 1, disponible en colores llamativos y con efectos de luz y sonido. Este juguete, uno de los más costosos de la colección, se vende por 59.900 pesos y se mantiene dentro del rango propuesto para regalos económicos.
La disponibilidad de los juguetes puede variar según la tienda. Foto:Instagram @tiendas.d1
Las muñecas, por su parte, aparecen en diferentes formatos. Hay modelos individuales, conjuntos con accesorios y presentaciones múltiples, con precios que van desde los 14 mil hasta cerca de 50 mil pesos, pensadas para distintas edades y preferencias.
Regalos grandes, experiencias sencillas
Dentro de la colección también hay juguetes de mayor tamaño o con un enfoque más interactivo. Alfombras musicales para bailar, micrófonos tipo karaoke, carpas plegables de juego y autocaravanas de actividades amplían la variedad para quienes buscan un regalo más visible bajo el árbol.
LEA TAMBIÉN

A esto se suman opciones educativas como globos terráqueos interactivos y sets de bloques orientados al juego simbólico, con precios que se acercan a los 75 mil pesos, el valor más alto del portafolio navideño de la cadena.
La disponibilidad de estos productos no es igual en todos los puntos de venta. En varias tiendas, algunos juguetes se agotan rápido o llegan en cantidades limitadas, por lo que la compra presencial sigue siendo la opción más segura. Ya que en el canal digital, el catálogo suele ser más reducido y depende de la ciudad y de la logística de envío.
Para muchas familias, estas opciones se convierten en una solución práctica en medio del corre-corre de diciembre. No siempre se trata del regalo más grande ni del más costoso, sino de algo que permita sostener la ilusión, abrir un paquete la noche del 24 y darle a los niños un motivo para jugar durante las vacaciones.
Al final del día, el valor del regalo no está únicamente en el objeto. Pesa también la intención de elegirlo, de pensar en quién lo va a recibir y de mantener viva una costumbre que se repite cada diciembre en muchas familias colombianas.
MÁS NOTICIAS:
MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL

















