BBVA Colombia, en alianza con Conservación Internacional, presentó un innovador portafolio de tarjetas débito y crédito llamado “Colombia Vive”, con el propósito de financiar la conservación y restauración de cinco ecosistemas estratégicos del país. Operadas bajo las franquicias Visa y Mastercard, estas tarjetas se convierten en un instrumento financiero con impacto ambiental y social directo, marcando un paso significativo en la integración de la banca sostenible con la protección de la biodiversidad.
LEA TAMBIÉN
El objetivo principal de “Colombia Vive” es destinar un porcentaje de cada transacción realizada con estas tarjetas a apoyar proyectos de conservación, fortaleciendo la acción climática y promoviendo la inversión privada en la naturaleza. Según los voceros de la iniciativa, el producto busca ir más allá de la conservación tradicional, integrando el desarrollo inclusivo con la protección de ecosistemas críticos para el país.
Tarjetas hechas de plástico reciclado financiarán la protección de bosques, páramos y manglares. Foto:BBVA
Cómo funcionan las tarjetas sostenibles
Las tarjetas de crédito Mastercard de BBVA destinan el 0,5 % del valor de cada compra a proyectos de conservación. Los clientes pueden elegir el ecosistema que desean apoyar y personalizar el diseño de su tarjeta según la región seleccionada. Además, están elaboradas con plástico 100 % reciclado e incluyen experiencias anuales en santuarios naturales junto a Conservación Internacional.
De manera similar, las tarjetas débito operadas por Visa aportarán también el 0,5 % de su facturación a los ecosistemas, y su contratación será completamente digital, ofreciendo experiencias ambientales en zonas de conservación.
LEA TAMBIÉN

El portafolio “Colombia Vive” centrará sus esfuerzos en la conservación y restauración de cinco paisajes prioritarios, abarcando 600 hectáreas desde montañas altoandinas hasta manglares caribeños:
- Sierra Nevada de Santa Marta: Restauración y monitoreo de biodiversidad, incluyendo la siembra de árboles y protección de especies sensibles como el Macondo (Cavanillesia platanifolia).
- Vida Manglar (Córdoba y Sucre): Reducción de impactos del cambio climático en manglares y conservación de especies como el Mangle Rojo (Rhizophora mangle) y el caimán aguja (Crocodylus acutus).
- Corredor Andino-Amazónico: Conservación de biodiversidad con atención a especies como la Danta de Montaña (Tapirus pinchaque) y el árbol Cacique Candela (Hypophyrrhus pyrohypogaster).
- Alta Montaña (Páramos de Cundinamarca y Bogotá): Restauración y monitoreo de ecosistemas generadores de agua, cuidando especies como el Oso Andino (Tremarctos ornatus) y la Quinchita de páramo (Oxypogon guerinii).
- Planicie Amazónica (Bajo río Caquetá): Recuperación de ecosistemas de selva y manglar, con cuidado del Jaguar (Panthera onca) y del Caimán Negro (Melanosuchus niger).
Las tarjetas aportarán el 0,5 % de cada compra a la conservación de ecosistemas estratégicos. Foto:Alexis Serrano Carmona
Mario Pardo, presidente ejecutivo de BBVA en Colombia, aseguró que “este proyecto va más allá de la conservación tradicional, es una apuesta por la vida y el desarrollo inclusivo. Estamos conectando un producto financiero, como son las tarjetas débito y crédito, con la urgencia de proteger nuestra biodiversidad, asegurando que cada transacción tenga un eco positivo en nuestros bosques, páramos y manglares”.
Por su parte, Carlos Costa, director ejecutivo de Conservación Internacional en Colombia, destacó que el mecanismo permite que “el sector bancario y sus usuarios se vinculen de manera ágil y directa con la conservación en el territorio, allí donde comunidades y biodiversidad están estrechamente conectadas”. Costa agregó que la iniciativa se integra a los esfuerzos de restauración de ecosistemas, protección de especies y bienestar de comunidades, demostrando que la innovación financiera puede generar un cambio real y positivo en el país.
LEA TAMBIÉN

La iniciativa no solo protege la biodiversidad, sino que también beneficia de forma directa a más de 4.500 personas, priorizando comunidades en situación de vulnerabilidad, incluidas poblaciones indígenas, etnias amazónicas, familias campesinas y mujeres rurales.
La estrategia busca fortalecer la gobernanza local y generar economías sostenibles mediante ecoturismo, apicultura, créditos de biodiversidad, bonos de carbono y empleo verde, como la formación en monitoreo ambiental y restauración participativa. Se espera impactar a más de 500 familias y fortalecer 20 organizaciones locales, incrementando sus ingresos y reduciendo brechas de desigualdad territorial.
La tarjeta de crédito “Colombia Vive” puede solicitarse de manera 100 % digital a través de la app o el sitio web de BBVA. Los usuarios solo deben llenar un formulario, elegir el ecosistema a apoyar y recibir aprobación inmediata. La tarjeta débito ofrece una experiencia similar, permitiendo que cada transacción contribuya a todos los ecosistemas simultáneamente.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medioambiente y Salud
@CaicedoUcros
















