Tras la pandemia por covid-19 en 2020, muchas personas decidieron viajar y explorar nuevos lugares para vivir experiencias memorables, ya fuera por su cuenta o junto a sus seres queridos. En ese contexto, los segmentos de turismo de naturaleza y aventura empezaron a fortalecerse en países como Colombia, que cuentan con una gran diversidad y riqueza cultural.
La moda outdoor adapta ropa funcional diseñada para actividades al aire libre al uso diario. Foto:Cortesía Outdoor Adventure.
Con este crecimiento también tomó fuerza la moda outdoor, una tendencia que adapta ropa funcional diseñada para actividades al aire libre, como el montañismo, al uso diario en la ciudad, fusionando estilo y comodidad.
Alan Ohana, regional manager de The North Face, explica que la pandemia le enseñó a muchas personas la importancia de las actividades al aire libre, en un momento en el que más se necesitaban. “Todos los productos deportivos se han vendido muy bien después del covid”, afirma.
De acuerdo con Benny Bursztyn, director y fundador de Topara, en Latinoamérica este segmento ha vivido una transformación significativa. “Antes la ropa de montaña era casi toda importada y estaba pensada para otros contextos: Alpes, Rocosas, climas muy distintos a un páramo como Chingaza, una selva como el Amazonas o formaciones rocosas como Mavecure. Hoy la conversación cambió: ya no es solo no mojarse o no pasar frío, sino cómo me visto para recorrer nuestros paisajes diversos”, señala.
Bursztyn asegura que varios factores han impulsado este cambio. Entre ellos que cada vez más personas integren la naturaleza a su estilo de vida; el fortalecimiento del turismo regional; y el aumento del orgullo por los productos locales desarrollados por marcas que entienden contextos como el colombiano.
Cada vez más personas integran la naturaleza a su estilo de vida. Foto:Cortesía Outdoor Adventure.
A esto se suma la reducción de los tamaños de las maletas, que exige empacar con mayor criterio. El viajero, agrega Ohana, busca comodidad a través de prendas sueltas y transpirables.
Giovanny Daza, brand manager de Outdoor Adventure, coincide en que la comodidad es uno de los pilares de esta categoría, sin sacrificar la estética. Como ejemplo menciona los pantalones convertibles, que lucen bien en la cotidianidad pero pueden transformarse en pantaloneta en climas cálidos.
Para Bursztyn, esta moda dejó de ser exclusivamente técnica o restringida a actividades al aire libre, sino que hoy cualquier persona puede usar estas prendas en la ciudad. Entre las características más buscadas destaca la impermeabilidad, el secado rápido, la termorregulación y, aunque se menciona poco, el peso, que considera clave.
“En la mayoría de actividades outdoor en Latinoamérica, cada persona carga su propio mundo: ropa, morral, carpa, equipo, agua, comida. Entre más dura sea la ruta, más se siente cada gramo. A eso se suman los límites de equipaje en avión y bus, que son cada vez más estrictos. Eso obliga a que la ropa sea más ligera y compacta, sin perder protección”, apunta Bursztyn.
La tecnología aplicada a esta ropa también ha avanzado. Hoy es posible usar rellenos y aislantes térmicos ultralivianos y delgados, que ofrecen la misma protección contra el frío con mucho menos peso y volumen. También se trabaja con membranas y textiles más eficientes, capaces de brindar igual o mejor desempeño con menos material. También destaca la protección UV, fundamental cuando se está expuesto al sol.
Muchas marcas han integrado el diseño urbano en sus líneas outdoor, un aspecto que Bursztyn considera esencial porque muchos consumidores buscan prendas que funcionen tanto en la montaña como en la vida cotidiana.
La comodidad es uno de los pilares del outdoor. Foto:Cortesía de Topara.
Si estos expertos tuvieran que aconsejar un kit básico de outdoor, coinciden en la importancia del sistema de capas: una primera capa térmica ligera; una segunda capa aislante y fácil de comprimir; una chaqueta impermeable y transpirable; un pantalón resistente y de secado rápido o convertible; y calzado con buen agarre, artículos útiles en distintos escenarios.
En esta línea, la sostenibilidad también es un pilar. Daza menciona la venta de prendas elaboradas con materiales reciclados en Outdoor Adventure. Bursztyn complementa con aspectos como una mayor durabilidad, para acompañar al usuario durante años, y mejores procesos de manufactura que reducen el consumo de agua y energía.
Sobre las tendencias proyectadas para el próximo año, Bursztyn señala que los tonos cálidos, especialmente los rojos, se están fortaleciendo. Daza, por su parte, destaca que las distintas tonalidades de verde serán muy populares, así como los colores vibrantes que son visibles en la montaña y, a la vez, funcionan en la cotidianidad. En siluetas, Bursztyn agrega que la camisa utilitaria, con varios bolsillos, cierres y broches, seguirá marcando la pauta.
“Las capas funcionales seguirán siendo protagonistas: sistemas ligeros que puedas combinar para pasar de altura a nivel del mar en un mismo viaje. Y en accesorios veremos cada vez más morrales técnicos, sistemas de hidratación, cuellos multifunción y soluciones de empaque que ayuden a organizar mejor el equipaje”, agrega.
Los tonos cálidos, especialmente los rojos, serán tendencia para 2026. Foto:Cortesía.
Ohana concluye que los deportes outdoor seguirán popularizándose. Desde The North Face, Topara y Outdoor Adventure buscan que más personas aprovechen los espacios al aire libre, tengan contacto con la naturaleza y se sientan cómodas con las prendas que eligen para realizar estas actividades.
ANGIE RODRÍGUEZ – REDACCIÓN TENDENCIAS @ANGS0614
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